<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481</id><updated>2012-01-31T12:19:47.626-03:00</updated><category term='antes de desaparecer casi completamente'/><category term='Soy un niño cristal'/><category term='Una bella historia de amor'/><category term='Historias'/><category term='Prensa'/><category term='nocturnario porteño'/><category term='Mucho odio'/><category term='Yolleo'/><category term='Noticias'/><category term='Diarios de viaje'/><category term='Fisonomía baraja y payasos de joda'/><category term='Juan Pinocho'/><category term='El evangelio según Doña Ramona'/><category term='En busca de la inspiración perdida'/><category term='Parte del todo'/><category term='Los medios nos mienten'/><title type='text'>la puta pituca</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>305</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-1699100095683291127</id><published>2012-01-01T03:45:00.003-03:00</published><updated>2012-01-04T20:52:15.284-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historias'/><title type='text'>Otros diez años atrás</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Es probable que ella hablaramientras yo me miraba en el espejo del techo. Hablaba mucho y su voz se iba metiendo entre las canciones de Aspen que poníamos siempre, ni bien entrábamos a lahabitación, entusiasmados con los botones que estaban en el respaldo de lacama. Era verano y supongo que el aire acondicionado estaba encendido, y quepor eso estábamos tapados con las sábanas, en medio de la bruma de las lucesrojas. Ella con la cabeza apoyada sobre mi hombro. Yo, quieto, mirándome a losojos.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;En esa época todavía vivía conmi familia, así que teníamos que ir a un telo. Dos horas para jugar a que teníami casa y que en esa casa mandaba yo; y donde se podía probar qué onda con estar lejos de mi familia, en una cama, al ladode una persona que no me había visto crecer.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Supongo que en algún momento nos aburrimos y prendimos el televisor. &lt;br /&gt;No sé cómo llegamos a Crónica, pero es posible que yo buscara los Simpson, que en el zapping hasta Fox haya pasado por los canales porno y que me quedara en Crónicaporque estaba casi al final de la grilla y nos llamó la atención que había untipo agonizando en las escalinatas del congreso.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Cuando entramos ya sabíamos de los saqueos, de lapolicía que había salido a reprimir, del invento del cacerolazo. De todos modos ella debe haber sonreídocuando se puso el corpiño, y seguro miró la bombacha por un lado y por el otro para saber si la tenía que dar vuelta o si estaba bien así, y se habrá puestola bombacha mientras yo la miraba y en el televisor el tipo se caía dosescalones más abajo, con los brazos abiertos, con la cara llena de sangre.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;No meacuerdo si pagábamos la habitación antes de entrar o cuando salíamos. Sí que ella se quedaba siempre un poco más atrás, y que yo me había acostumbrado,pero me ponía nervioso cuando el tipo me daba el vuelto y los dos caramelos dementa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Salimos casi a las doce de la noche. En la calle Moreno habíatachos de basura, gomas quemadas, gente en las esquinas. No festejaban, pero tampoco estaban protestando. Era como si salieran después de un huracán. Todos menos una señora que golpeaba un tupper con una cuchara de madera.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Supongo que la llevé a la casa y volví a la mía. Me acuerdoque mi mamá me abrió la puerta: "No sabés lo que te perdiste. Lagente venía bajando”. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;No sé por qué suponía que me había perdido la marcha (porqueyo la imaginé siempre como una marcha, como miles de personas en silencio,caminando contra un haz de luz, y no como lo que en verdad fue: gente que iba ala plaza en racimos; gente que jamás podía conjugar el verbo “marchar”). En&amp;nbsp; esa época habíacelulares, pero no existían los mensajes de texto. Salvo que fueras periodista,político, militante de Quebracho o una persona más despierta a la que era yo enese momento, nadie te llamaba para avisarte que te estabas perdiendo laprotesta social más importante en la historia argentina contemporánea.&amp;nbsp; Por otro lado, no todos sabíamos que íbamos apasar a la historia. Que &lt;i&gt;eso &lt;/i&gt;iba a convertirnosen testigos de la historia.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Yo no lo sabía, pero de todos modos miré las imágenes que seguían dando vueltas en los canales de noticias hasta las cuatro de la mañana.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Al otro día fui a trabajar. Jugaba San Lorenzo y yo iba a ir con mis jefes. La hija de Rimondino venía con nosotros. Me acuerdo que entró y el padre le dijo que el partido se había suspendido. Estábamos apunto de ganar la copa Mercosur, el primer título internacional de San Lorenzo. Pensamos que éramos el equipo con peor suerte de la historia, yque era como si Noemí Alan se hubiera sacado la tanguita justo el día que tenés que ir a recibir el premio Nobel.&lt;br /&gt;Eran casi las seis de la tardey sólo quedaban mis jefes y yo, en la editorial, con las computadoras apagadas. Escuchamos que el partido no se jugaba. Un minuto después llegó Laurita.&amp;nbsp;Ya existía Internet, pero algunos todavía ponían la radio.Rimondino, por ejemplo; y si no lo hacía no importa, porque en esa épocaRimondino tenía pinta de tipo que escucha la radio.&amp;nbsp;¿Habrá dicho “se pudriótodo”? ¿Carlos habrá hecho un chiste?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero creer que esa noche también salícon mi novia, y que estuvimos dando vueltas por la ciudad. De la Rúa ya se había ido en helicóptero, pero en algunos lugarestodavía seguían con las cacerolas; en otros había gomas quemadas y tenías que pasar rápido porque se había –o habían- cortado la luz. No sé si fuimos al cine o a comer. O si esa noche tocábamoscon la banda, y entonces fuimos a un bar que quedaba cerca de mi casa y donde nosenteramos, unos días antes, que la gente protestaba porque habían nombrado a CarlosGrosso como ministro de Rodríguez Saa.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;¿Qué decir de Rodríguez Saa? Lo único que sabíamos era quelo habían encontrado en un telo con un consolador en el culo. Derepente era nuestro presidente, escribía “petrolio” en la televisión y cuandohablaba se le formaba una baba espesa en la comisura de los labios.&amp;nbsp;En un par de días supimos que Rodríguez Saa era la versión deprueba de Néstor, pero entonces no éramos capaces de saber quién era Néstor. RodríguezSaa dijo que no pagaba la deuda externa, recibió a las Madres de Plaza de Mayoy era campechano y entrador. Después de años de sentirme &lt;i&gt;progre&lt;/i&gt;, yo me descubrísimpatizando con la posibilidad real de que el país se fuera a la mierda.&amp;nbsp;No me acuerdo qué opinaba mi novia de todo eso.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Los días siguientes escuchabas cacerolazos todo el tiempo, la gente se reunían en las esquinas y a la noche doblabas en una calle y te encontrabas con fuego, tipos con capuchas y olor a goma quemada.&amp;nbsp;Un día mi hermanadejó un mensaje en el contestador. Llamaba desde el negocio, alas cinco de la tarde: “Hola –decía agitada-, tengo que cerrar ya mismo–silencio, llanto-. Dicen que están viniendo de la villa para saquear elbarrio”.&amp;nbsp; Y colgó. Todos los díasescuchábamos esas historias. La mayoría de las veces no pasaba nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Por esa época aparecieron las primeras asambleas. La gentese reunía en las esquinas o en las plazas, en casi todos los barrios,&amp;nbsp;a la siete de la tarde o un poco después, yse decían “vecino” aunque cada tanto a alguno se le escapaba un “compañero” ylos demás lo miraban mal. Todo eso lo supe porque me lo contaba Carlos, que venía del peronismo setentista y se enganchó con la movida; &amp;nbsp;o por miprofesor trotskista de piano; o lo veía desde el auto cuando iba a buscar a mi novia.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;No recuerdo el orden de los sucesos, pero por esos días el techo de la verosimilitud&amp;nbsp;se corrió varios centímetros:&amp;nbsp;los cinco presidentes, elchino que lloraba mientras saqueaban su supermercado, los ahorristas rompiendolas puertas de los bancos. Nos enteramos de un tipo que mató a tres pibes quese cagaban de risa mientras miraban, en el televisor de una estación deservicio, cómo la gente molía a palos a un policía. &amp;nbsp;En algún momento experimenté algo parecido ala felicidad. Descubrí la euforia de saber que vivíamos en perpetuo estado de revolución, en una ciudad donde los bancosestuvieran blindados y donde “los políticos” (todos menos Zamora, que en algúnmomento encarnó esa opción de izquierda apta para clase media que luego fueronBinner o Pino Solanas) tenían que correr para que no los alcanzara la furia de los vecinos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;A mí la crisis no me pegó. Tenía que cobrar una plata y,cuando llegó el momento, en lugar de dólares tenía pesos. Y alguna vez me pagaron en patacones. Eso fue todo. Yoestaba de novio, trabajaba free lance para un par de editoriales y tenía 24años. No eran pocos, pero hace un tiempo leí que la adolescencia termina oficialmente unaño después. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Ahora que miro el calendario de 2001, me doy cuenta quedesde que empezó todo hasta que asumió Duhalde pasaron poco más de veintedías. Por mucho tiempo pensé que habían pasado dos o tres meses. Pero fueron veinte los días que tardé en reaccionar.Ese día, ni bien Duhalde terminó la jura y prometió que cada cual recibiríasu dólar o su peso, de acuerdo a lo que había depositado, apagué el televisor.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;En la esquina, pisando la calle, se había juntado un grupode vecinos. Eran menos que las veces anteriores y desde abajo te sentías másvulnerable, pero me animé y me metí con ellos. Los autos nos pasaban por elcostado. No nos daban mucha bola.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Había bajado sin cacerola, así que aplaudí. Uno gritó que fuéramos a Plaza de Mayo. En ningún momento se me ocurrió que podía ser peligroso. Empezaron a caminar y yo los seguí. Y canté todo lo que venía escuchando esos días, y cuando llegamos al "Que se vayan todos" fue como cantar con Quilapayún, con Víctor Jara y con Carlos Puebla, todos juntos saliendo de un mural de Diego Rivera.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Me acuerdo que en el camino encontré unas botellas vacías decoca cola que usé para hacer ruido. Y que cuando llegábamos a la zonadel Congreso, un pibe de la calle se me acercó y me pidió las botellas. Podríadecir que lo viví como un gesto de hermandad entre la clase media y los máspobres. Podría relatar esta historia y concluir que éramos&amp;nbsp;una escena de un programa de Maestro y Vainmann que podría llamarse “Piquete y Cacerola”. Pero no. En ese momento pensé–o sentí- que el pibe me robaba mis botellas. Seguí camino aplaudiendo, y cuando llegamos ala Plaza de Mayo alguien gritó “Yo no lo voté” y todos cantamos eso. &amp;nbsp;En esemomento entendí por qué,&amp;nbsp;después de dos semanas sentado en el living de mi casa, había decidido mezclarme con la gente.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Parecíamos menos que otras veces, pero nos teníamos fe. Yo sentía cosquillas en la nuca; el corazón se me salía del pecho. Creo que en algún momento cantamos elhimno.&amp;nbsp;Al otro día, cuando prendí el televisor y no vi nada sobre nuestra marcha, pensé que alguien había decidido que ya era suficiente. La crisis del 2001 habíaterminado. Aunque las asambleassiguieron y los bancos estuvieron tapados con chapas todo el año, esaciudad convulsionada donde soñaba vivir un estado de combate crónico (ese lugardonde esperaba, alguna vez, despertarme bañado en coraje y con una barba a loChe Guevara), ya no era parte de mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;La crisis causó dos nuevas muertes&lt;/i&gt; y el gobierno de Duhaldese diluyó junto con las protestas. En poco tiempo, la clase media se volvió aacomodar y se cansó de los cortes de calle. Para las señoras que antescaceroleaban, los piqueteros volvieron a ser unos negros de mierda, el esposo borracho de sus mucamas &amp;nbsp;o unos chicos que poco tiempo después serían conocidos como "pibes chorros".&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Yo seguí de novio hasta 2005. Nos recuerdo otras veces, alfinal del turno, esperando catástrofes en la televisión. La sensación de que encualquier momento podía pasar algo nos duró un buen tiempo. Pero no hubo nada. Sólo que me fui a vivir solo y una noche ella llegó de sorpresa a micasa y me encontró con otra.&amp;nbsp;Habían pasado cuatro años desde 2001,pero para mí las cosas recién empezaban a cambiar.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-1699100095683291127?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/1699100095683291127/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=1699100095683291127' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/1699100095683291127'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/1699100095683291127'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2012/01/otros-diez-anos-atras.html' title='Otros diez años atrás'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-1159124725657235851</id><published>2011-12-17T03:01:00.001-03:00</published><updated>2011-12-19T02:33:54.311-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diarios de viaje'/><title type='text'>Diez años atrás</title><content type='html'>Celebro el viernes a la noche comiendo en Burger King. Salgo. Escucho una banda de cumbia. Hay gente bailando en la calle.Llevo el vaso mediano. Por un momento pienso que me van a señalar, que me van a sacar a patadas, que me van a exigir que tire el vaso. Pero no. Nadie me mira. "Las balas que vos tiraste van a volver", cantan los pibes y las pibes y saltan en ronda, y levantan los brazos, y hay un hippie descalzo girando como si llevara un cuenco con frutas en la cabeza. Un rato más tarde, en medio de una cumbia interminable que toca la banda, los cincuenta pibes y pibas que están bailando en la esquina de Ángel Gallardo y Corrientes (en realidad, en el tercer ojo de la esquina, donde desemboca la calle Aníbal Troilo), hacen el trencito. Es un trencito largo, en extensión física y en prolongación a través del tiempo. Pienso que el trencito es la expresión máxima de disfrute en una fiesta. Después los veo hacer pogo, así, en medio de la cumbia. Escondo el vaso atrás de la espalda. Hay pibes haciendo malabares. La cumbia es repetitiva y los malabares dan vueltas también y te dejan mirando el aire. El bajo te pone a bailar. Mejor dicho, si no estuvieras solo te pondrías a bailar.&lt;br /&gt;Paso siempre por esa esquina, y siempre los viernes. Veo gente reunida desde 2001. La esquina del Banco Francés, el humo de los choripanes, mesas en la calle. Pasaron diez años y todavía siguen.Atrás, hay unos pibes vestidos de negro; uno tiene cresta y otro tiene puesta una remera de Mettalica. Escuchan la cumbia hablando entre ellos, cagándose de risa. Quietitos. Hasta que los pibes gritaron "Vamos a llenar de ratis el paredón". Ahí, el punky saltó de la vereda y agarró el micrófono; puso cara de heavy metal y gritó "Vamos a llenar de ratis el paredón" más fuerte, y los hippies lo aplaudieron.Una pareja que pasaba se queda a mirar; también un grupo de cinco amigos sesentones que acaban de salir de la pizzería. Uno de los tipos se anima y mueve los brazos; otro hace lo mismo; los cinco terminan moviendo la cadera, y lo hacen medio en joda pero también aprovechan para bailar un poco, aunque todos sabemos que no se van a quedar, por más que les gustaría. Pero los tipos bailan y medio que te animás vos también. Llegás lo más lejos posible, sin que sea baile, sin que sea solamente seguir el ritmo con el pie. Ahí adelante, entre el público, frente al que canta ahora que el punky volvió con sus amigos, hay dos chicas con maracas; hacen paso de cumbia al lado de un pibe alto que toca una conga.Me animo a copiarles el paso, aunque yo también sé que no me voy a quedar. Ahora muestro el vaso de Burger King. Sin ostentaciones, como si saliera del closet. Muevo un poco la cadera.&lt;br /&gt;Esa vez Duhalde dio el discurso y en la esquina se juntaron unos vecinos. Cortaron media avenida Corrientes. Yo había mirado el 19, el 20 y todo lo que pasó entre diciembre de 2001 enero de 2002 por televisión. Pero esa vez bajé, grité que se vayan todos, grité "yo no lo voté". Empezamos a caminar hasta el Congreso. Creo que llegamos a Plaza de Mayo. Yo iba golpeando una botella de plástico que había encontrado entre la basura. Cuando llegamos al Congreso, un pibe de la calle me la pidió y siguió golpeando él. Al otro día busqué en Clarín la información sobre la nueva marcha. No había salido nada.Antes de diciembre de 2001, en ese lado del banco Francés había ventanas; desde entonces hay un pared, o un paredón, y los de la asamblea pintan y pegan hace diez años. Hoy tienen cartulinas con folletos de la Asamblea Popular de Villa del Parque (aunque estamos en Villa Crespo); fotos y recortes de revistas donde los nombran. Pusieron  el acta de una asamblea de 2002: habla de los derechos de los ciudadanos, de las oportunidades y de los ocupados y desocupados; termina con una frase: "Piquete y cacerola, la lucha es una sola". En una mesa hay revistas de las organizaciones Libres del Pueblo. También venden remeras con el logo. En la esquina, un pibe pinta un mural: una cacerola gigante que dice 2001-2011. Hace diez años que esa esquina también está pintada, justo al lado de la puerta del banco. Si no fuera porque lo que hay al lado del paredón no fuera una fiesta con cumbia, con gente bailando, con los vecinos de sesenta y pico a pura risa, pareciera que en esa esquina nunca se fue el 2001. Como esas bolas de nieve, pero con cumbia y el asfalto de Aníbal Troilo. Pero no. Acá hay chicos que apenas llegan a los 18 años, y alguno de 25, y uno que otro que supere mis 34. Hace un poco menos de diez años, yo me sumaba a una de las marchas del verano del 2001-2002 para pedir la renuncia de Duhalde, el último de la seguidilla de cinco presidentes. Era mi único gesto revolucionario, en un tiempo donde, en esa misma esquina, había ollas populares y estos pibes iban a la escuela.Pero acá pasan los autos y nadie toca bocina, ni tampoco se baja a putear. Los malabaristas se corren a un costado y uno de los pibes que bailaban avisan y la gente hace un corredor para que pasen el auto que venía por la calle. Aprovecho la interrupción para volver a casa. Fue justo cuando en la cumbia pedían "que se vayan todos". Diez años después; en la misma esquina. Con una fiesta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-1159124725657235851?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/1159124725657235851/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=1159124725657235851' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/1159124725657235851'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/1159124725657235851'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/12/celebro-el-viernes-la-noche-comiendo-en.html' title='Diez años atrás'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-5551107190808567980</id><published>2011-12-06T11:34:00.001-03:00</published><updated>2011-12-06T11:35:41.146-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Prensa'/><title type='text'>El impostor en Leedor.com</title><content type='html'>Kekena Corvalán hizo una interesante lectura de El impostor para el sitio Leedor.com. &lt;a href="http://www.leedor.com/notas/4927---el_impostor.html"&gt;Acá&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-5551107190808567980?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/5551107190808567980/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=5551107190808567980' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/5551107190808567980'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/5551107190808567980'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/12/el-impostor-en-leedorcom.html' title='El impostor en Leedor.com'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-2702467153355975235</id><published>2011-10-22T15:35:00.003-03:00</published><updated>2011-10-22T15:46:31.665-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Prensa'/><title type='text'>Más voces sobre Ruda macho</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 51); font-family: 'Lucida Grande', Verdana, Arial, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 16px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;&lt;p style="font-size: 1.05em; "&gt;A propósito de la publicación de su ensayo, &lt;i&gt;Los prisioneros de la torre&lt;/i&gt;, Eterna Cadencia entrevistó a la novelista y crítica Elsa Drucaroff. La entrevista completa, &lt;a href="http://blog.eternacadencia.com.ar/?p=17348"&gt;acá&lt;/a&gt;. El fragmento donde elogia &lt;i&gt;Ruda macho&lt;/i&gt;, a continuación:&lt;/p&gt;&lt;p style="font-size: 1.05em; "&gt;&lt;strong&gt;En la generación de escritores de la postdictadura hacés una diferenciación entre aquellos que empiezan a escribir en los noventa y los que empiezan a escribir después del 2001. ¿Está surgiendo una “nueva nueva narrativa argentina”?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-size: 1.05em; "&gt;No sé si es nueva nueva, no la leí lo suficiente, pero hay muchos nombres interesantes que están surgiendo. Sol Prieto es una de las escritoras que estoy mirando con más interés, es uno de los nombres más auspiciosos de los nuevos. El cuento que escribió para &lt;em&gt;Los días que vivimos en peligro&lt;/em&gt; es de los mejores de la antología. Otro que me gusta mucho es Enzo Maqueira: me encantó &lt;em&gt;Ruda Macho&lt;/em&gt;. Me hablaron muy bien de Carlos Busqued, a quien no pude leer, que escribió &lt;em&gt;Bajo este sol tremendo&lt;/em&gt;. Están surgiendo cosas nuevas, nombres nuevos, pero no sé si está surgiendo una nueva narrativa: para ello habría que dejar pasar cinco o seis años. Sol Prieto y Enzo Maqueira están en la onda de la narrativa de la postdictadura. Tal vez, si nuestra tesis de la influencia profunda del kirchnerismo es cierta, tendría que surgir algo con más certeza, con menos escepticismo, con menos amargura cínica.&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-2702467153355975235?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/2702467153355975235/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=2702467153355975235' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/2702467153355975235'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/2702467153355975235'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/10/ruda-macho-y-su-autor-en-el-camino-de.html' title='Más voces sobre Ruda macho'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-1623851315456795581</id><published>2011-10-03T23:14:00.006-03:00</published><updated>2011-10-04T02:28:47.595-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Noticias'/><title type='text'>El impostor, en breve</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-WnXnoeME_dg/Topta9qSscI/AAAAAAAAAM0/rE6KXHM6yas/s1600/311051_2523181481750_1319730095_33017768_1919147249_n.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 283px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-WnXnoeME_dg/Topta9qSscI/AAAAAAAAAM0/rE6KXHM6yas/s400/311051_2523181481750_1319730095_33017768_1919147249_n.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5659456191740424642" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Uno de los sellos más versátiles de la literatura contemporánea tuvo la gentileza de publicarme &lt;i&gt;El impostor&lt;/i&gt;, la novela que ofendió a una travesti. Mientras se termina de distribuir, ya pueden conseguirla en lecturas, eventos y en la FLIA, ahí donde vean la editorial &lt;a href="http://milenacaserola.blogspot.com/"&gt;milena caserola&lt;/a&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-1623851315456795581?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/1623851315456795581/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=1623851315456795581' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/1623851315456795581'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/1623851315456795581'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/10/el-impostor-en-breve.html' title='El impostor, en breve'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-WnXnoeME_dg/Topta9qSscI/AAAAAAAAAM0/rE6KXHM6yas/s72-c/311051_2523181481750_1319730095_33017768_1919147249_n.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-5974392190148095919</id><published>2011-08-30T22:11:00.006-03:00</published><updated>2011-08-30T22:33:19.598-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historias'/><title type='text'>¡No llegamos!</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: Arial, sans-serif; margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 200%; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:200%; font-family:&amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-family:Arial;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Las tres señoras alcanzaron a oírla por detrás de los bocinazos de un colectivo. También oyeron cerrarse la puerta del Renault con un golpe sordo que parecía venir de algún mundo lejano. Se miraron con los ojos enormes atrás de cada anteojo. Nilda –que era la más alta y, por lo tanto, tenía los tacos más bajos- se soltó del brazo de las otras dos y trotó dando pasitos cortos que repetía con ritmo sostenido. Llevaba el bolso cruzado, la cinta tirante de cuero sobre el hombro. Mirtha y Gloria se empujaron, tratando de acelerar el paso por efecto del rebote del cuerpo de una con la mano de la otra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="font-family: Arial, sans-serif; margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 200%; "&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:200%; font-family:&amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-family:Arial;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;¿Cuánto faltaba para que empezara el discurso?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="font-family: Arial, sans-serif; margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 200%; "&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:200%; font-family:&amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-family:Arial;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;La calle era un circo de bocinazos. Había un colectivo atravesado en la avenida; nada más quedaba un espacio por donde pasaban los autos en fila india. Cada vez que un conductor lograba desenredar el ovillo de autos apiñados, salía por el espacio que mediaba entre el colectivo y la vereda, expulsado del embudo como un pez recién nacido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="font-family: Arial, sans-serif; margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 200%; "&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:200%; font-family:&amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-family:Arial;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Con horror, las señoras vieron desaparecer a Nilda dentro de las paredes rojas del garage. Vieron el bolso mecerse en el aire. A las dos les pareció escuchar el motor que se encendía, así que rompieron el eslabón de brazos que las mantenía juntas. Mirtha se apoyó una última vez en el hombro de su amiga, se sacó los zapatos y siguió camino descalza. Gloria dudó un segundo, pero miró la vereda mugrienta y decidió mantener el calzado. Corrió, pesada, hasta la puerta del &lt;i&gt;garage&lt;/i&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="font-family: Arial, sans-serif; margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 200%; "&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:200%; font-family:&amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-family:Arial;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;-¡Por Dios, Mirtha! –gritó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="font-family: Arial, sans-serif; margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 200%; "&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:200%; font-family:&amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-family:Arial;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Su amiga pareció apiadarse, porque bajó la velocidad y la esperó. Trotaron juntas los últimos metros. Vieron la pared roja del garage, cada vez más grande como un sol a punto de reventar. Tropezaron. Volvieron a separarse. A sus espaldas oyeron las bocinas; corrieron con las piernas dobladas, a punto de caer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="font-family: Arial, sans-serif; margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 200%; "&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:200%; font-family:&amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-family:Arial;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Entonces lo vieron: el Renault 21 apareció en medio de la vereda, cortándola en dos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="font-family: Arial, sans-serif; margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 200%; "&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:200%; font-family:&amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-family:Arial;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Mirtha y Gloria se detuvieron en seco; se quedaron quietas, aferradas de la mano. Por un instante se desvanecieron los sonidos de la calle. Sintieron una humedad fría en los dedos. Se miraron. Pareció que las dos, al mismo tiempo, decidían seguir adelante.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="font-family: Arial, sans-serif; margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 200%; "&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:200%; font-family:&amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-family:Arial;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;En cámara lenta vieron bajar el vidrio: al fondo, sentada de acompañante, estaba Nilda con la cabeza gacha; mientras tanto en primer plano se fue construyendo la cara de Matilde: el ceño en forma de “v”, la mirada gélida, los labios tensos. Había encendido la radio: aplausos, bombos. Estaba por empezar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="font-family: Arial, sans-serif; margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 200%; "&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:200%; font-family:&amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-family:Arial;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;-¡Se apuran! –gritó, con los ojos fijos en las dos amigas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="font-family: Arial, sans-serif; margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 200%; "&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:200%; font-family:&amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-family:Arial;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Ni bien subieron, aceleró el Renault 21 con tanta furia y decisión que los autos de la calle se fueron abriendo a su paso, como si llevara una bomba.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-5974392190148095919?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/5974392190148095919/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=5974392190148095919' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/5974392190148095919'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/5974392190148095919'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/08/no-llegamos.html' title='¡No llegamos!'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-6152552203264153524</id><published>2011-08-24T14:54:00.007-03:00</published><updated>2011-08-24T15:02:37.433-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Prensa'/><title type='text'>Antología Outsider II, tercer libro de nuestro sello</title><content type='html'>&lt;a href="http://edicionesoutsider.files.wordpress.com/2011/08/flyer-antologia-ii.jpg?w=386&amp;amp;h=830" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 386px; height: 830px;" src="http://edicionesoutsider.files.wordpress.com/2011/08/flyer-antologia-ii.jpg?w=386&amp;amp;h=830" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Federico Andahazi, Guillermo Martínez, Sergio Olguín, Gabriela Cabezón Cámara, Elsa Drucaroff, Juan Diego Incardona, Juan Guinot, Valeria Tentoni, Agustina Catalano, Patricia Suárez, Gustavo Urueña Chaia, Natalia Moret y Cristian Godoy participan de una antología seleccionada y prologada por Valeria Iglesias y por mí para nuestro sello editorial Outsider.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La idea es que los autores más consagrados se mezclen con las jóvenes promesas y los inéditos menos conocidos.  Un corte transversal de la literatura que se escribe en la Argentina en los comienzos del nuevo siglo. Una muestra de todo lo que nos estamos perdiendo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Este viernes, a las 20, presentamos la antología en el Uade Art institute. Entrada libre y gratuita, pero presentando DNI. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Musicaliza Pablo Krantz.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Los esperamos.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-6152552203264153524?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/6152552203264153524/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=6152552203264153524' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/6152552203264153524'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/6152552203264153524'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/08/antologia-outsider-ii-tercer-libro-de.html' title='Antología Outsider II, tercer libro de nuestro sello'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-7380102628586645102</id><published>2011-08-19T21:03:00.004-03:00</published><updated>2011-08-19T21:06:17.297-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Prensa'/><title type='text'>Ruda macho en Cuatrocuentos</title><content type='html'>&lt;i&gt;"Ruda macho&lt;/i&gt; es una novela que construye, con lenguaje intenso y cuidadoso, un gran personaje: el niño santo, 'el virgencito', frente al cual el narrador mantiene un exacto, amoroso, equilibrio entre comprensión y distancia". La ensayista y escritora Elsa Drucaroff recomienda&lt;i&gt; Ruda macho&lt;/i&gt; en el número 14 de la revista online Cuatrocuentos. &lt;a href="http://cuatrocuentos.wordpress.com/2011/08/"&gt;Acá&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-7380102628586645102?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/7380102628586645102/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=7380102628586645102' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/7380102628586645102'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/7380102628586645102'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/08/ruda-macho-en-cuatrocuentos.html' title='Ruda macho en Cuatrocuentos'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-8676541785565436850</id><published>2011-08-11T01:47:00.004-03:00</published><updated>2011-08-11T01:54:43.763-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Prensa'/><title type='text'>¡Guardia con la joven!</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-S7Bz4Urn2h8/TkNgc-NJSbI/AAAAAAAAALk/k11nxaZ7nrs/s1600/c%25C3%25A1mara%2B179.JPG" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-S7Bz4Urn2h8/TkNgc-NJSbI/AAAAAAAAALk/k11nxaZ7nrs/s400/c%25C3%25A1mara%2B179.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5639457209248729522" /&gt;&lt;/a&gt;Con Gonzalo Unamuno, Tom Maver y Federico Ladrón compartimos un espacio de una hora, los viernes, a las 18, por &lt;a href="http://www.fmlaboca.com.ar/fm-la-boca-rock-nacional/index.php"&gt;FM La Boca&lt;/a&gt; (90.1) o en cualquier momento de tu vida por &lt;a href="http://guardiaconlajoven.blogspot.com/"&gt;acá&lt;/a&gt;. Se llama "Guardia con la joven" y tiene su objeto de estudio limitado a la fauna literario-editorial vernácula, principalmente la que todavía no peina demasiadas canas (no excluyente). &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A escuchar, antes de que el e-book nos entierre a todos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-8676541785565436850?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/8676541785565436850/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=8676541785565436850' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/8676541785565436850'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/8676541785565436850'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/08/guardia-con-la-joven.html' title='¡Guardia con la joven!'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-S7Bz4Urn2h8/TkNgc-NJSbI/AAAAAAAAALk/k11nxaZ7nrs/s72-c/c%25C3%25A1mara%2B179.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-356080953293751789</id><published>2011-08-01T15:24:00.006-03:00</published><updated>2011-08-02T13:16:19.850-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Noticias'/><title type='text'>"La visita" en la Antología de nuevos narradores argentinos</title><content type='html'>Mercedes Álvarez compiló cuentos de algunos jóvenes narradores argentinos para la revista mexicana Círculo de Poesía. Y entre Oliverio Coelho, Leo Oyola, Florencia Abbate, Iosi Havilio, Fernanda García Lao y Esteban Castromán, entre otros grandes, está mi cuento "La visita". &lt;a href="http://circulodepoesia.com/nueva/2011/08/mundos-paralelos-no-3-la-visita-de-enzo-maqueira/"&gt;Acá.&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-356080953293751789?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/356080953293751789/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=356080953293751789' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/356080953293751789'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/356080953293751789'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/08/la-visita-en-la-antologia-de-nuevos.html' title='&quot;La visita&quot; en la Antología de nuevos narradores argentinos'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-7255963898526399517</id><published>2011-07-17T17:42:00.005-03:00</published><updated>2011-07-18T02:21:27.626-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fisonomía baraja y payasos de joda'/><title type='text'>9,10,11</title><content type='html'>Me molestan los diputados de la oposición, que cuando fueron gobierno hicieron todo lo contrario a lo que ahora piensan que debería hacerse. Me molesta que el "periodismo independiente" no nos recuerde eso antes de cada una de las cientos de miles de páginas que les dedica a esos mismos diputados. También, que el "periodismo independiente" celebre las derrotas argentinas y pase por alto las victorias. Y me molesta, mucho, toda esa gente que no es capaz de ver que no existe ninguna independencia, ninguna objetividad, nadie con más poder que un medio capaz de crear y organizar aquello que pueda incluirse en "sentido común", "la gente", "el vecino". Me molesta que se pisotee el prestigio de Madres y Abuelas, que digan que "el escándalo Shocklender no para de crecer" cuando son ellos los que crean los escándalos. Que se mofen en la cara de todos nosotros con los resultados negativos del ADN de los hijos de Noble, después de diez años de continuas chicanas, amparos, trabas y recursos para que no se supiera esa verdad que ahora publican como si todo el tiempo hubieran estado tan seguros de que no había ningún delito.&lt;div&gt;Me molesta el tipo que votó a Macri. No el tipo de derecha que piensa que los inmigrantes están descontrolados y que está bien que todo sea privatizado otra vez. A ése le respeto tener ideología. Los que me molestan son los otros, los que creen no tener ideología y eligen su voto sobre la base de la ignorancia, o la hipocresía. Me molestan mucho los católicos que van a misa a escuchar un sermón  sobre los pobres, el amor y la igualdad, y a la tarde votan a un tipo que gobierna en contra de esos valores. Me molestan muchísimo los que no tienen la información suficiente para votar porque se informan con el supuesto "periodismo independiente" que nunca les dirá de los negociados, los errores, el vaciamento, el despilfarro, porque su independencia fue comprada con esos negociados, con esos errores, con ese despilfarro. Me molesta andar por la calle pensando que la mitad de la gente es de derecha o es ignorante; y, si no es ninguna de las dos cosas, por lo menos se toma el voto a la ligera y nos condena a todos a vivir bajo el gobierno de su liviandad, de su falta de interés, de su poco compromiso con lo único que podemos construir entre todos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;También me molestan los que hablan al pedo, los que critican desde la negación absoluta, los que no son capaces de mover un dedo fuera del teclado de sus computadoras. Me molesta mucho los pendejos de twitter que se pasan la tarde haciéndose los inteligentes. Me molesta muchísimo que no hagan el esfuerzo para algo más importante, por lo menos para leer un libro, uno, de vez en cuando. Me molestan las personas que creen que por leer un libro van a ser más inteligentes. Me molestan los tipos como yo, que se la pasan molestos con todo el mundo, subidos a un caballo que no corre ninguna de las carreras que valen en esta sociedad echada a perder por tanto imbécil.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-7255963898526399517?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/7255963898526399517/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=7255963898526399517' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/7255963898526399517'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/7255963898526399517'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/07/91011.html' title='9,10,11'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-6215683099137602881</id><published>2011-07-06T00:52:00.008-03:00</published><updated>2011-07-06T01:23:32.597-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Soy un niño cristal'/><title type='text'>No hagas alianzas con el dolor</title><content type='html'>Si supiera escribir poesía, este sería el momento para decirlo. Decir, por ejemplo, que el invierno se vino tan frío que uno sueña con tener un hogar a leña, una casa de dos pisos, una manta traída de Bolivia, hecha de lana dura. Explicar que de vez en cuando el olor del invierno me hace acordar al sur, a la mezcla de viento helado, chapa y tierra de la casa en Patagonia. Hay personas en esos recuerdos, pero no vienen al caso. No en invierno, por lo menos; la almohada fría, los pies, uno escondido en su cueva de frazadas. &lt;div&gt;Podría dejar las ideas de lado y dedicarme a las sensaciones: la de despertar sin tener ganas de estar vivo, la del sol contra los vidrios de mi ventana, la del hogar a leña apagado en medio del living (y las cenizas de anoche, y el frío de un fuego que se extinguió). &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Si supiera escribir poesía, podría justificarme por todo este tiempo perdido en cosas que siempre significan algo. Sería una buena oportunidad para intentar el suicidio digital, o la desaparición sin rastros en cada una de las redes sociales que funcionan mientras escribo. ¿Y qué tal si un día no estoy entre ustedes, bits y palabras, fotos de fotos de amigos?&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;Hay nombres que dan vueltas, siempre, en todo invierno que se merezca un poema. Es azar o asociación libre: Escritores: León Felipe, Haroldo Conti ("Sudeste"), el libro que escribió Brindisi sobre un tipo en el Tigre, con su mujer, con su amigo a punto de morir; músicos: Vico C, Quilapayún, When I'm sixty four; cine: Cléo de 5 a 7; Las playas de Agnés; Tarkovsky; una mañana, con ella, en el final que nos quedó pendiente de la última película de Godard. Pero eso fue el invierno pasado, cuando los dos nos quedamos dormidos al mismo tiempo, por última vez, sin darnos cuenta.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-6215683099137602881?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/6215683099137602881/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=6215683099137602881' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/6215683099137602881'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/6215683099137602881'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/07/no-hagas-alianzas-con-el-dolor.html' title='No hagas alianzas con el dolor'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-4604551029713446013</id><published>2011-06-26T19:59:00.005-03:00</published><updated>2011-06-27T11:00:38.989-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Prensa'/><title type='text'>Ruda macho en Página/12</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 19px; "&gt;"&lt;i&gt;Ruda macho&lt;/i&gt; plantea un relato de formación en un tono que resalta la observación desde la niñez pero con un audaz y muy logrado nerviosismo constante que acaricia las perversiones", dice Martín Kasañetz en su &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;buena lectura &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;para el suplemento Radar Libros, de Página/12. &lt;a href="http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/libros/10-4318-2011-06-26.html"&gt;Acá&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-4604551029713446013?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/4604551029713446013/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=4604551029713446013' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/4604551029713446013'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/4604551029713446013'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/06/ruda-macho-en-pagina12.html' title='Ruda macho en Página/12'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-3899734762283499383</id><published>2011-05-26T22:05:00.007-03:00</published><updated>2011-05-27T15:29:42.296-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Los medios nos mienten'/><title type='text'>Conmigo no, Barone (Beatriz Sarlo en 678)</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;La visita de Beatriz Sarlo a 678 sacudió la escena intelectual argentina. Y lo hizo de tal modo que, una vez más, la academia y los intelectuales se convirtieron en eje de discusión por parte del periodismo y de una buena parte del público masivo. Como había ocurrido con el caso Horacio González vs. Vargas Llosa, los medios demostraron su incapacidad -o su malicia- para procesar un debate al cual no están acostumbrados.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;De entrada, Beatriz Sarlo arremete con una crítica sin sentido: dice que el informe que presenta 678 está recortado y no incluye fuente.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Habría que preguntarle a Sarlo cómo es posible hacer televisión sin recortes. O dónde están las fuentes de las noticias de los otros canales. Sería deseable que los informes televisivos, los diarios, la fotografía o la radio en rol periodístico reprodujeran la realidad tal cual es. Pero cualquier medio de difusión está obligado a recortar la realidad. Ese recorte se da de un modo involuntario. Se llama “distorsión involuntaria” y está ligado a los límites que establece el soporte; por ejemplo, el recorte que hace una cámara cuando enfoca una parte de una manifestación, por su imposibilidad de enfocar toda la manifestación. Los límites son inherentes a cada medio. El análisis político profundo puede hacerse en un libro, pero no en un programa de televisión de una hora. Por el contrario, el libro no puede gritar, ni nadie le pide tal cosa. Además, puede existir una distorsión voluntaria, tendiente a crear, modificar o dirigir la percepción del público sobre lo que se muestra. Sobran ejemplos de este tipo de distorsión en 678, como sobran en Telenoche, en las publicidades o en el programa de Tinelli. Contradiciendo las banderas que suele levantar el periodismo “independiente”, la objetividad no es posible. Una vez que se reconoce imposible eludir el recorte, es preciso elegir qué recortar. Antes de tomar la foto de esa hipotética manifestación, el fotógrafo debe elegir entre un plano general que muestre a todas las personas o un plano detalle que sólo muestre la cara tapada de alguno. Y aun cuando se buscara mostrar a todos, tampoco sería suficiente para arrogarse un concepto tan amplio y absoluto como “objetividad”. Por supuesto, los medios no son tan ingenuos como para desconocer que la ubicación de una cámara puede modificar la mirada del público sobre esta manifestación. Cuando, hace pocos meses atrás, Telenoche subtitulaba el típico canto "Che, gorila/ Che, gorila/ no te lo decimos más/ si la tocan a Cristina/ qué quilombo se va a armar" reemplazando "gorila" por "periodista", sabía que además del recorte estaba tergiversando. Ser objetivo nunca es posible; en todo caso, lo que el periodismo debe perseguir es un horizonte de objetividad. Está claro que ni 678 ni TN (tampoco Beatriz Sarlo), caminan en esa dirección.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La realidad es demasiado compleja para el lenguaje televisivo. Incluso para otros lenguajes. Tanto, que la participación de Sarlo se redujo a una frase (“Conmigo no, Barone”) y al apuro en consagrarla ganadora de una batalla, allí donde nadie planteaba tal cosa. ¿Desde cuándo el resultado de un debate debe ser un vencedor o un vencido? Esos cálculos pertenecen al terreno de la metáfora, un mecanismo muy frecuente en los medios de comunicación, que tratan de reducir la complejidad de posturas y argumentos a imágenes sencillas, familiares, más ligadas al espectáculo que al pensamiento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Si Sarlo “ganó” el debate en 678, es claro que la reacción de los medios de comunicación dejó en evidencia su cotidiana mediocridad. No fueron capaces de analizar las ideas, sólo rescataron un slogan y –otro mecanismo usual mediante- lo convirtieron todo en un paso de comedia y a sus participantes, en personajes. Después del debate, Sarlo ya no es una intelectual destacada, es la Bart Simpson de aquel memorable capítulo del “niño yo no fui”. Mucho de esto se puede leer en &lt;i&gt;Para leer el Pato Donald&lt;/i&gt;, de Mattelart y Dorfmann. También en la obra de Umberto Eco, e incluso en el ensayo sobre el humor de Sigmund Freud. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La mediocridad de buena parte del periodismo que festejó la “batalla” de Sarlo contra 678 no sólo se demuestra en la reacción victoriosa y en el reduccionismo. También, en el modo en que consideraron que esa “batalla” había dado un claro ejemplo de debate intelectual. Cuando se le preguntó sobre la influencia que podía tener un medio de comunicación en el modo en que la gente entiende la política, aseguró –sin brindar ninguna fuente- que “hay estudios que demuestran que el &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;70% de las personas no hablan de política en sus casas”.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Además de eludir la cita a tales estudios (y además de que, incluso así, no sería posible desprender ninguna verdad), pensar que la política no forma parte de las charlas en las casas es ignorar los términos en que se habla de política en la actualidad. La influencia de los medios es tal que la gente habla de política prescindiendo de la política. Habla de política cuando odia a "Patota" Moreno o a la "piquetera" Milagro Sala; o cuando acusa a la Presidenta de usar un luto interminable; habla de política incluso cuando ignora. No es política en el sentido más estricto de la palabra; pero es la video-política que difunden los medios de comunicación. Todos, de una manera u otra, hablan de esa video-política vacía, reducida y simplona. La influencia de los medios es tan grande, que la política desapareció en buena parte de la población bajo esta forma impostora que lleva a la gente a las urnas con una total ignorancia sobre planes, candidatos y proyectos. Es un "rebaño desconcertado" al cual sólo se le dan las herramientas básicas para elegir a uno u otro candidato. Noam Chomsky -por citar a un contemporáneo- tiene bastante escrito sobre este asunto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Las argumentaciones de Beatriz Sarlo fueron tan frágiles como las de los panelistas del programa. Y fueron frágiles porque ninguno pudo prescindir de su ideología. Sucede que la realidad no existe, ni siquiera cuando se apela a citas, teorías o lecturas. Un debate de altura debió haber incluido, por lo menos, argumentaciones asentadas en el conocimiento. Ni Sarlo, ni los panelistas de 678 fueron capaces de hacerlo. Ése hubiera sido un debate de alto nivel. Horroriza descubrir que para tantos periodistas, un diálogo de cierto nivel superior a la media representa una muestra de alta cultura. Horroriza de tal modo que los vuelve inimputables. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Y ni siquiera con un mayor nivel hubiera sido posible encontrar vencedores o vencidos. El mundo se puede mirar siempre de un modo distinto y todos pueden tener razón. La construcción de una realidad es el pilar fundamental de los medios de comunicación y también de la política. En los dos casos, el único modo de conservar la ética es dejando clara la posición. 678 lo hace cada día, como también lo hace Beatriz Sarlo. No sucede lo mismo en muchos otros medios, que hasta no hace mucho pretendían encarnar esa entidad ficticia llamada “sentido común”. Ésa es la trampa en la que nos hicieron caer durante los últimos 30 años. Hasta que todo cambió. Y lo hizo de modo tal que pocos están a la altura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-3899734762283499383?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/3899734762283499383/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=3899734762283499383' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/3899734762283499383'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/3899734762283499383'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/05/conmigo-no-barone-beatriz-sarlo-en-678.html' title='Conmigo no, Barone (Beatriz Sarlo en 678)'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-5838508011926447855</id><published>2011-05-15T19:29:00.009-03:00</published><updated>2011-05-15T19:54:43.246-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historias'/><title type='text'>No soy yo</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-top: 9pt; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;Me fui dando un portazo y bajé las escaleras. Quería salir rápido por dos razones: porque me quedaba poco para decir y porque era imposible gritar más fuerte. Casi me había quedado sin voz. Lo peor de todo era que los gritos no servían para nada. Era irme o que volaran vasos. Ya había pasado algún día, y nunca pudimos sacar la mancha de vino de la pared.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;Era una noche de verano, un par de meses atrás. La gente todavía andaba por la calle, con esa onda rara que tiene Buenos Aires los domingos de febrero. Pero esta vez había algo más, porque apenas caminé unos metros escuché los bombos. Desde que había reaparecido medio de prepo, por culpa de un par de gobiernos progres, lo único que me importaba del carnaval era que cortaban la avenida los fines de semana, y que por eso tenía que salir con tiempo si quería ir al centro. De hecho en ese momento, mientras caminaba para el lado de la murga, los autos se amontonaban para doblar ante del corso. A esa altura, el barrio se había puesto raro: por un lado estaba la gente en pleno paseo de noche de verano; por el otro, cincuenta pelotudos adentro del auto, puteando, tocando bocina y gritando &lt;i&gt;Dale, ¡che!&lt;/i&gt; como si estuvieran en medio de un viernes a las cinco de la tarde, esperando que abran una barrera para agarrar Panamericana. Eran como dos escenas de películas distintas, una encima de la otra. Alguien con ganas de hacerse el intelectual lo asociaría con la palabra “palimpsesto”.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;Pero yo venía en plan dominguero, así que no me preocupé. De a poco, la música le fue ganando a los bocinazos. Mucho mejor todavía: apareció un olorcito a choripán que me fue guiando como en los dibujitos. Además me sentía libre. Había algo de gesto simbólico en mi caminata por el medio de la avenida, una rebeldía que me costaba barata. No sólo caminaba por el medio de la avenida pisando las líneas pintadas en el pavimento y pensando –con algo de autocompasión por ser tan boludo-: “estoy pisando las líneas del pavimento que sólo pisan los autos”; sino que también me acordé de las veces que ella no había querido pasar por el carnaval porque decía que era peligroso y que la podían mojar.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;Lo segundo me parecía probable, pero no entendía el peligro. Con el tiempo aprendí que ella era de zona norte, y que entre nosotros había una gran diferencia entre lo que resultaba amenazador y lo que eran apenas unos pibes jugando al fútbol con una latita de Quilmes. Esas diferencias estaban desde el principio, pero al principio me parecían simpáticas.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;Pasé por al lado del puesto de choripán. Estuve a punto de comprarme uno. Hubiese sido un exceso de libertad. Salir solo, caminar por el medio de la murga y comerse un chori de parado; demasiada felicidad para un domingo después de los treinta.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;Además había mucho para ver: por ejemplo, del otro lado de una pared de gente que estaba opacada por el quilombo de colores de la murga, había una terrible murga. En ese momento lo pensé así, como suena.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;Como estaba solo y no tenía que preocuparme por Marian, fue fácil encontrar un lugar. Me acomodé entre dos viejas, asomé la cara justo entre los hombros de cada una. Toda la fauna del barrio estaba ahí: las viejas con olor a Polyana, un par de pibes chorros, un par de garcas con el sweater al cuello, un grupito de yanquis con cara de pelotudos, algunos drogones, el “viejo choborra”… No soy de ir seguido a zona norte, pero por allá la gente es distinta.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;Me enteré que había una murga invitada: “Los caprichosos de Mataderos”. La agarré justo en la entrada. Iban todos vestidos con trajes que mezclaban el negro, el verde y el blanco, los colores de Nueva Chicago. Adelante iban los pendejos: caminaban un poco, otro poco pasito al costado, salto de rana, vuelta a mirar alrededor. Había uno que cada vez que daba la vuelta se quedaba colgado tratando de embocarse el chupetín de nuevo en la boca. Atrás aparecieron los pibes más grandes. Hacían ese paso de murga que nunca me salió, ni siquiera cuando bailaba el Tutá Tutá en Km20, año ‘96.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;Los estaba mirando con odio cuando sentí que me mojaban la espalda. Giré: había una pendeja con los brazos abiertos, mirándose el cuerpo empapado como si recién naciera en medio de ese quilombo. Un pibe le había tirado una Bombucha, o como se llamen ahora. Me acordé de la propaganda (“¡El que se moja no se enoja!”, con cantito de nene), así que pasé por alto que la había ligado de rebote.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;Eso sí: a&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;gradecí al Cielo, a los Santos y a todos los evangelios del mundo que Marian no estuviera conmigo. Ya me imaginaba la cara de ella, mientras yo tratando de minimizar que nos habían mojado, nada más que para que ella me dijera que estaba defendiendo a la pendeja ésa y termináramos los dos volviendo a casa y al carajo con la murga.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;Estaba solo y podía pasar por alto que me habían mojado &lt;i&gt;un poquito.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;Así que miré la murga otra vez. Se habían frenado justo. Habían armado una especie de corredor y hacían pasito para un lado y para el otro, mientras por el medio pasaban un travesti, dos minas en tanga y un boludo de sombrero con una caña que terminaba en un dado, que venía tocando el silbato. Nada interesante.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;Hasta que entró la rubiecita.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;¿Hace falta que la describa? Imaginate “la mina”, pero sacale lo puta y ponele a tu mamá. Lo primero que se me vino a la cabeza fue ella y yo tomando un helado. Después lo complejicé: vi que tenía cara de lectora, así que pensé que seguro había leído&lt;i&gt; El alquimista&lt;/i&gt; y el último de Rolón; tenía un tatuaje de Atlanta, eso quería decir que todo bien con el fútbol, aunque podía ser judía… Igual, todo bien. La mina estaba en la murga. Eso quería decir que era de la popular. Era para esperarla a la salida y comerse unas empanadas en Pin Pun.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;El tema era que ella se diera cuenta. La miré fijo cuando giró una vez, le sonreí en el segundo giro, me tiré entre los hombros de las viejas para gritarle que me diera el teléfono. Yo creo que en algún momento me tuvo que haber escuchado, porque medio que empezó a bailar más puta. La mina me estaba queriendo decir que estaba todo bien y que nos encontrábamos a la salida.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;Me fijé en la billetera: tenía plata para pagar el hotel. No iba a volver a casa. Esa noche la podíamos pasar en algún telo de Once; mañana veíamos cómo nos arreglábamos. Se lo dije a ella, mirándola fijo. Hizo como que me sonreía.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;Entonces lo vi al del silbato.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;Venía saltando como los otros, pero enfilaba directo a la mina. Más pelotudo no se podía ver: estaba de frac, con un sombrero con cortina y un parche en la parte de atrás del pantalón. Así y todo, se acercó a la rubia y le dijo algo al oído.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;Otra vez me tiré encima de las viejas.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;-¿Qué te dijo? –grité- ¿Qué te dijo ese hijo de puta?&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;Y ella hizo ese gesto que hacen las mujeres cuando ya no hay vuelta atrás: sonrió con lástima para un lado, le sonrió al pibe para el otro.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;Estuve tentado de saltar, pero las señoras se interponían como dos abuelas inglesas.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;-¡No le creas! –grité, mientras la mina giraba en el aire, &lt;i&gt;un lateral hacia su izquierda&lt;/i&gt;, movimiento de cadera y se fue perdiendo entre los demás.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;No quise mirar al pibe. No era necesario: sentía en la coronilla que se estaba burlando de mí.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES"  &gt;Me di vuelta. Enfilé para el lado de casa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;Cuando llegué otra vez al puesto de choripanes, la música iba quedando lejos y había unos nenes tirándose con bombucha. Di una vuelta para que no me mojaran.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;Tuve tres cuadras para olvidarme de la mina. Cuando llegué a la esquina de casa y después de mucho hablar solo, estaba mejor. Había que madurar de una vez por todas. &lt;i&gt;¿Cuántos años tenés?&lt;/i&gt; El lugar común de la semana iba a ser “Tener los pies en la tierra”. &lt;i&gt;Lo voy a anotar, así se lo digo al psicólogo.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;Subí las escaleras practicando lo que iba a decir.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;Abrí la puerta.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES"  &gt;-¡Marian! –grité, pero esta vez con la voz grave, firme, llena de autoridad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;Di vueltas por el departamento: no estaba en el dormitorio, tampoco en el living; el baño estaba vacío y ni siquiera estaba en el balcón. Cuando llegué a la cocina, vi la nota sobre la mesa:&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span lang="ES"&gt;“Mañana hablamos”, leí.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES"  &gt;De fondo, la música del carnaval.&lt;/span&gt;&lt;span style="color:black;mso-ansi-language:ES-AR;mso-fareast-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-5838508011926447855?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/5838508011926447855/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=5838508011926447855' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/5838508011926447855'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/5838508011926447855'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/05/no-soy-yo_15.html' title='No soy yo'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-4771754341748018832</id><published>2011-05-01T15:13:00.002-03:00</published><updated>2011-05-01T15:14:45.261-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Soy un niño cristal'/><title type='text'>Aquellas tardes con Sabato en Santos Lugares</title><content type='html'>Un pequeño recuerdo sobre mis visitas a Don Ernesto, en 2003. Publicado en Librusa. &lt;a href="http://www.librusa.com/enzo_maqueira_sobre_sabato_201151.htm"&gt;Acá.&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-4771754341748018832?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/4771754341748018832/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=4771754341748018832' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/4771754341748018832'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/4771754341748018832'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/05/aquellas-tardes-con-sabato-en-santos.html' title='Aquellas tardes con Sabato en Santos Lugares'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-1179645066322954829</id><published>2011-04-28T16:04:00.002-03:00</published><updated>2011-04-28T16:06:13.913-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Soy un niño cristal'/><title type='text'>Una crónica sobre la Feria del Libro</title><content type='html'>En la agencia de noticias literarias Librusa, una nota mía sobre la Feria del Libro de Buenos  Aires. &lt;a href="http://www.librusa.com/feria_buenos_aires_enzo_maqueira_2011427.htm"&gt;Acá.&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-1179645066322954829?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/1179645066322954829/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=1179645066322954829' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/1179645066322954829'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/1179645066322954829'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/04/una-cronica-sobre-la-feria-del-libro.html' title='Una crónica sobre la Feria del Libro'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-6780705129685827402</id><published>2011-04-25T16:51:00.004-03:00</published><updated>2011-04-25T17:03:54.133-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fisonomía baraja y payasos de joda'/><title type='text'>La censura, los escritores, el debate</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"  style=" color: rgb(51, 51, 51); font-family:'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif;"&gt;&lt;span jsid="text"&gt;&lt;div id="id_4db5d04f30cd76381181151" class="text_exposed_root text_exposed" style="display: inline; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;La discusión e por el "Pijazogate" siguió como siguen estas cosas en nuestros tiempos: twitter, facebook, mails y un punto final que nunca termina de dejar las cosas en ningún lado. En un interesante &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;a href="http://www.facebook.com/notes/elsa-drucaroff/sexismo-escritores-y-capital-trabajo/10150161527542797"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;texto&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt; publicado en su muro de FB, la escritora y ensayista Elsa Drucaroff responde a mi &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;a href="http://laputapituca.blogspot.com/2011/04/para-que-sirve-un-escritor.html"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;post&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt; anterior. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Mi respuesta, vía mail:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;"No creo que los escritores no deban cumplir la ley, sino que me parece correcto que planteen estas cuestiones. Y que la ficción, que es el terreno aceptado para hacerlo, no hubiera generado este lindo revuelo de intelectuales (o casi, en&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="text_exposed_show" style="display: inline; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;mi caso), poniéndose a debatir sobre el lenguaje, el sexismo, los derechos, etc. Otra cosa que pensé es que es muy difícil decir qué debe ser censurado u objetado y qué no. Ahora, por ejemplo, atacar a la Iglesia resulta un ejercicio cotidiano y aceptado. ¿Cuál es el límite para esos ataques? ¿En qué momento los religiosos (o los curas "que son todos pedófilos") dejarían de pararse del lado de lo que sí se puede atacar y empezarían a ubicarse del lado en que la ley los ampare? Ésa es mi mayor duda, después de haberle dado vueltas al tema. Hoy, todos concordamos en que no se jode con los desaparecidos, con los negros, con los boivianos y con los paraguayos. ¿Estamos tan seguros de que son ellos y nadie más los que protege la ley? ¿Y los policías? ¿los yanquis? ¿los milicos? ¿los travestis? No estoy tan seguro de que exista una objetividad en cuanto a lo que puede ser y no puede ser llevado al terreno de un chiste (me sale la palabra "enchistado", pero la precisa sería "satirizado"). O a quiénes son minoría y quiénes no, en cada momento de la Historia, en cada rincón de la sociedad. Qué se yo. Se me hace tan difícil hacer una lista completa y justa, que insisto con permitir que todos los que tenemos acceso a la palabra y al pensamiento, tengamos la posibilidad de difundir esas ideas para que otros nos respondan dentro del mismo terreno."&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span jsid="text"&gt;&lt;div id="id_4db5d04f30cd76381181151" class="text_exposed_root text_exposed" style="display: inline; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="text_exposed_show" style="display: inline; "&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Y su respuesta, por la misma vía y para dar por finalizado el debate. Sin ganadores, como debe ser, sino con la sensación de haber avanzado aunque sea un poco en la tarea de pensar los límites y los conflictos cotidianos:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;"Coincido con varias cosas aunque no saco de ahí la conclusión de que por eso hay que difundir públicamente todo. Pero es cierto que en lo que dice hay un problema. Cuento una anécdota: en el 92 marché contra la ley federal de educación, en &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="text_exposed_show" style="display: inline; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;la marcha multitudinaria (200.000 personas!!) se cantó contra Menem algo que empezaba así: "llamen al gorila muslmán para que vea..." Yo me puse furiosa y como tenía cierta prédica en mi grupo del profesorado, me puse a gritar que eso era racismo y que nuestra oposición a Menem no era porque era musulmán o peronista o morocho o lo que puedas asociar con "gorila". mi grupo dejó de cantarlo, los gané, pero no pude evitar que el resto se prendiera feliz, siempre da TANTO placer agregar el insultito racista, sexista o lo que fuere, te sentís tan bien cuando a tu enemigo le podés decir que además es eso.&lt;br /&gt;El insulto a los musulmanes hoy está casi tan naturalizado como el insulto a los judíos hasta fin de la segunda guerra. Y yo misma he caído en llamar con odio pedófilo a un cura no por pedófilo sino por cura. Pero si lo hacemos público, que funcione la ley de discriminación y nos castiguen. No quiero que se me permita eso. Así que si me escuchan decir cosas así, gente... ¡¡¡vayan al inadi!!! En serio...".&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-6780705129685827402?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/6780705129685827402/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=6780705129685827402' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/6780705129685827402'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/6780705129685827402'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/04/la-censura-los-escritores-el-debate.html' title='La censura, los escritores, el debate'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-17916217119540931</id><published>2011-04-06T00:37:00.006-03:00</published><updated>2011-04-06T00:44:28.582-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Prensa'/><title type='text'>Ruda macho por el mundo</title><content type='html'>Mientras la novela se pasea por las mesas del Salón del libro de París, el portal de noticias Librusa, de Estados Unidos, publicó una exhaustiva &lt;a href="http://www.librusa.com/librusa_articulos_rrh_emaqueira_201145.htm"&gt;reseña &lt;/a&gt;de Rafael Rodriguez Hernández sobre &lt;em&gt;Ruda macho. &lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-17916217119540931?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/17916217119540931/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=17916217119540931' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/17916217119540931'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/17916217119540931'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/04/ruda-macho-por-el-mundo.html' title='Ruda macho por el mundo'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-6187755723655024721</id><published>2011-03-30T10:25:00.006-03:00</published><updated>2011-03-30T12:51:27.192-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Los medios nos mienten'/><title type='text'>Chávez, Walsh y la libertad de prensa</title><content type='html'>El premio Rodolfo Walsh a la libertad de prensa que le entregó la Universidad de La Plata a Hugo Chávez generó algún debate en ciertos sectores. Los medios de comunicación no tardaron en adjetivarlo como "polémico" y fueron varios los que cimentaron sus opiniones sobre la misma idea. El argumento fue que Chávez había cerrado más de 30 radios en Venezuela y que atacaba constantemente a los medios de comunicación de su país. &lt;br /&gt;&lt;div&gt;Aunque soy licenciado en Comunicación Social (de ahí mi interés por estos temas), no soy periodista. Eso significa que no me voy a tomar el trabajo de&lt;b&gt; buscar en Internet&lt;/b&gt; qué pasó con esas radios. Se me ocurre que, en muchos casos, pudo haber pasado lo mismo que sucede en la Argentina: el Estado interviene ante situaciones irregulares de las empresas privadas (caducidad de licencias, apropiación ilícita de recursos, incumplimiento de leyes) y esas mismas empresas se victimizan levantando la bandera de la libertad de expresión. &lt;b&gt;Es muy probable que el Estado aproveche esas irregularidades para sacarse voces opositoras de encima, pero las irregularidades existen.&lt;/b&gt; En algunos casos, llevan el nombre de delitos. ¿Acaso es un ataque a la libertad de expresión exigir que se sepa la verdad de la compra de Papel Prensa y que, de haber existido tortura, apropiación, amenaza, sus responsables sean juzgados? Por otro lado, salta a la vista lo que muchos ya marcaron: los mismos medios que hablan de libertad de expresión, la combaten. ¿No hay un ataque a la libertad de prensa en la negativa de Cablevisión a incluir en su grilla la cadena de noticias CN23?¿No existe una ley democrática y fallos judiciales que no son cumplidos por los mismos medios que ahora tildan de "polémico" el premio a Chávez? &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No sabemos si las radios venezolanas se cerraron por irregularidades, por capricho o por una conjunción de ambos motivos. Y no lo sabemos porque las noticias que nos llegan desde Venezuela provienen de medios cuyos intereses son opuestos a los del gobierno venezolano. Muchos descubren con indignación que el "tirano" Chávez no para de ganar elecciones. La misma indignación con la cual otros vislumbran un escenario electoral favorable al kirchnerismo en las próximas elecciones. ¿Es que Venezuela o la Argentina están repletas de ignorantes que "no saben elegir" (Vargas Llosa dixit)? ¿Será que todos los apoyos que reciben estos gobiernos entre un gran porcentaje de la población se deben al populismo y la entrega de subsidios?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En 1959, Rodolfo Walsh fundó la agencia de noticias Prensa latina junto con Gabriel García Márquez, Jorge Masseti, Rogelio García Lupo y Ernesto "Che" Guevara, entre otros. El objetivo era construir un medio de comunicación que funcionara como &lt;b&gt;una voz alternativa al discurso dominante&lt;/b&gt;, ya entonces en manos de Estados Unidos. La aparición de Prensa latina sin dudas fue un aporte a la libertad de expresión y al derecho a la información. Ante un discurso único -es decir, &lt;b&gt;ante un continuo de informaciones presentadas siempre desde la perspectiva de los intereses de los Estados Unidos y sus vasallos&lt;/b&gt;- Prensa latina contrapuso una nueva forma de relatar y analizar los hechos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Eso es exactamente lo que hizo Chávez con Telesur.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Hace décadas que la cadena de noticias CNN riega con sus noticias y su punto de vista a los ciudadanos de los países de América latina. Es así como se construyeron algunas de las percepciones que forman o formaron parte del imaginario colectivo, entre ellas, que Chávez es un dictador, que la guerra en Irak era justa y que las recetas del FMI eran la solución a nuestros problemas económicos. No hace falta ser demasiado inteligente para sospechar que cualquiera de esas "verdades" tienen, por lo menos, un costado antagónico que jamás conocimos sino a través de otros medios. Es ahí donde entra Telesur.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Como canal de alternativo a la información provista por la CNN -y levantada por la mayor parte de los canales de televisión, radios y diarios de nuestro país, en tanto la CNN instaura una agenda de noticias y una perspectiva desde la cual analizarla- no caben dudas de que Telesur es un aporte de Chávez a la libertad de expresión. Aún más : funciona como una mirada necesaria para comprender procesos históricos que, vistos sólo desde la perspectiva de los medios hegemónicos, aparecen como caprichos personales o fenómenos cuasi-sobrenaturales. Muchos no comprenden lo que está pasando sencillamente porque no tienen la información necesaria. Así, que el proyecto de Telesur tenga los mismos objetivos que aquella Prensa latina fundada por Walsh, vuelve ese premio cuanto menos lógico.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;De cualquier modo, hay algo más allá de los conceptos totalizadores como "libertad de expresión" o "derecho a la información". Como ocurre con "objetividad" o "independencia", no se trata sino de horizontes. Como tales, son inalcanzables. La tarea de los gobiernos, los medios y los ciudadanos es, en todos los casos, sumar la mayor cantidad de esfuerzos para seguir camino rumbo a esa línea utópica en donde ningún periodista depende de un interés económico o político, ninguna opinión es acallada y toda información es presentada como una entidad pura, prístina y ajena a cualquier intención. Un mundo idílico al cual nadie -ni medios ni gobiernos- podrá llegar jamás, por más camino que se haga en esa dirección. Por otra parte, ese mundo idílico sería capaz de mostrar la atrocidad de voces a favor del nazismo, la discriminación o la pedofilia. ¿Realmente toleraríamos una verdadera libertad de expresión? El control se vuelve siempre necesario, por lo menos para mantener acalladas las voces que, en determinado momento histórico, las porciones más grandes de la población no desean escuchar.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La falacia se produce cuando "libertad de expresión" es presentado como una realidad posible y no como un concepto utópico. Chávez ataca la libertad de expresión cuando cierra radios -no importa los motivos- y la alienta cuando funda Telesur. Cablevisión hace lo mismo cuando se niega a incluir CN23 o el mismo Telesur en su grilla y, a la vez, permite que en su canal de noticias se presenten voces disonantes.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Detrás de la falacia, la verdad: &lt;b&gt;el concepto a defender no es sólo "libertad de expresión", sino también "equilibrio en la información".&lt;/b&gt; Es decir, la necesidad de que se garanticen todas las voces que sean posibles ("todas las voces" sería alcanzar aquel mundo utópico detrás del horizonte, donde al mismo tiempo se producirían encuentros terroríficos con corrientes de pensamiento que los sectores mayoritarios de nuestra sociedad no están dispuestos a escuchar) y que &lt;b&gt;su difusión sea repartida de la forma más equitativa &lt;/b&gt;que esté a nuestro alcance. El derecho a la información y a la libertad de expresión no pueden completarse -ni siquiera como utopías- sin el equilibrio en la información, un valor ignorado por los medios hegemónicos que inclinan la balanza hacia su visión del mundo. Y ese equilibrio es responsabilidad del Estado, que debe generar políticas que lo propicien. La de Servicios Audiovisuales, la aparición de los diarios Tiempo Argentino y Miradas al Sur, la difusión del canal de noticias creado por Chávez y el Premio Rodolfo Walsh van en esa dirección. Es apenas un comienzo, pero es el inicio necesario que antecede a cada una de las acciones inútiles que llevamos a cabo en una vida destinada a la finitud.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-6187755723655024721?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/6187755723655024721/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=6187755723655024721' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/6187755723655024721'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/6187755723655024721'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/03/chavez-walsh-y-la-libertad-de-prensa.html' title='Chávez, Walsh y la libertad de prensa'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-2709631616929028563</id><published>2011-03-21T15:03:00.001-03:00</published><updated>2011-03-21T15:04:57.491-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Parte del todo'/><title type='text'>Un taller de escritura periodística</title><content type='html'>&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-top:0in;margin-right:7.5pt;margin-bottom:0in;margin-left:-10.5pt;margin-bottom:.0001pt;text-align:center;line-height:150%;background:white"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;Marina Navarro invita a participar de su taller de escritura periodística. La propuesta es generar herramientas que estimulen la &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;escritura&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt; de textos &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;periodísticos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;. Orientado en torno a tres aspectos fundamentales: la lectura, la escritura y la &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;corrección&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-top:0in;margin-right:7.5pt;margin-bottom:0in;margin-left:-10.5pt;margin-bottom:.0001pt;text-align:center;line-height:150%;background:white"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;El &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;taller&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;tendrá&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;una&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;duración&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt; de &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;cuatro&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;meses&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;Dieciséis&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;encuentros&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;semanales&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt; de dos horas cada uno. Incluye material &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt; trabajo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-top:0in;margin-right:7.5pt;margin-bottom:0in;margin-left:-10.5pt;margin-bottom:.0001pt;text-align:center;line-height:150%;background:white"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-top:0in;margin-right:7.5pt;margin-bottom:0in;margin-left:-10.5pt;margin-bottom:.0001pt;text-align:center;line-height:150%;background:white"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;Valor&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;: $&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;190&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;mensuales&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-top:0in;margin-right:7.5pt;margin-bottom:0in;margin-left:-10.5pt;margin-bottom:.0001pt;text-align:center;line-height:150%;background:white"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;Día&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;y &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;hora&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;: &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;miércoles&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt; de &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;19&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt; a 21.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-top:0in;margin-right:7.5pt;margin-bottom:0in;margin-left:-10.5pt;margin-bottom:.0001pt;text-align:center;line-height:150%;background:white"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;Comienza&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt; en abril.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="margin-top:0in;margin-right:7.5pt;margin-bottom:0in;margin-left:-10.5pt;margin-bottom:.0001pt;text-align:center;line-height:150%;background:white"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;Contacto: &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="mailto:navarro.marina@gmail.com"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;navarro&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;.marina@gmail.com&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-2709631616929028563?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/2709631616929028563/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=2709631616929028563' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/2709631616929028563'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/2709631616929028563'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/03/un-taller-de-escritura-periodistica.html' title='Un taller de escritura periodística'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-1890336153961679297</id><published>2011-03-10T15:30:00.009-03:00</published><updated>2011-03-10T16:28:16.396-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Los medios nos mienten'/><title type='text'>Vargas Llosa y las visitadoras</title><content type='html'>Durante una semana, intelectuales, periodistas, escritores y demás personajes dieron vueltas alrededor de la polémica iniciada por Horacio González, director de la Biblioteca Nacional. En una carta a una de las entidades organizadoras de la Feria del libro de Buenos Aires, González se preguntaba si era oportuno invitar a Mario Vargas Llosa a dar el discurso inaugural. Se sabe: además de obtener el último premio Nobel de literatura y ser un excelente escritor, Vargas Llosa es un cuadro político de la derecha y el neo-liberalismo. Para él, la democracia sólo es posible con libre mercado, y la libertad es el mayor de los valores siempre y cuando se trate de objetar a gobiernos con los cuales disiente. Esto significa que dice poco sobre las cárceles de Guantánamo, el bloque de Estados Unidos a Cuba o las intervenciones militares de ese país allí donde necesite hacer negocios. En cambio, no duda en tildar a Chávez de dictador, a los Kirchner de incultos y a los argentinos de imbéciles que no saben elegir. Vargas Llosa cree que Argentina se "ha ido subdesarrollando y empobreciendo" por culpa de gobiernos populistas, sin notar que los gobiernos neo-liberales fueron los mayores responsables del subdesarrollo y el empobrecimiento, y que ambos males no hubieran sido posibles sin naciones desarrolladas y ricas que crecieron a costa de un vampirismo neo-colonialista. ¿De qué otro modo explicar el despegue alucinante de España en los noventa, cuyas empresas en Argentina convertían en dólares las ganancias en nuestros frágiles pesos?&lt;div&gt;De la insolvencia argumentativa de Vargas Llosa, de la inexactitud de sus apreciaciones  y de lo superficial de sus opiniones (¿aparecerá el periodista que se anime a hacerle frente, en lugar de mirarlo embobado y esquivar la repregunta?) no hace falta insistir. Es sabido que los teóricos de la derecha no abundan y su labor es emprendida por algunos escritores ya secos y con la obra hecha; Marcos Aguinis y el Turco Asís son dos ejemplos notorios. También están los periodistas que, a fuerza de repetición, hacen pasar como "sentido común" a las formas más abominables de fascismo, egoísmo e ignorancia. Y, por supuesto, las figuras mediáticas. ¿Hace falta agregar algo a esta categoría?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tras la carta y con el asunto convertido en noticia, aparecieron los escritores. Hablaron de censura, de persecusión política, de mordazas y de comparaciones estrafalarias. Aunque casi todos dijeron disentir con sus ideas políticas, se declararon a favor de que Vargas Llosa inaugurara la Feria. Así, dejaron solo a un hombre con la capacidad intelectual de Horacio González, que tuvo que exponerse a ser carne de cañón de periodistas de poca monta que contrarrestaban sus argumentos con chicanas, su solidez con &lt;i&gt;slogans&lt;/i&gt; y su trayectoria con una mirada socarrona. Ésa fue, quizás, la más dura de las derrotas que dejó la polémica: los medios de comunicación llevaron a su seno a un intelectual y banalizaron cada una de sus palabras. Para quienes no conocían a González, el tipo apareció como un Ricardo Fort de las ideas. Del otro lado, muchos de los que lo conocían prefirieron hacer leña del árbol caído, en lugar de defender, por lo menos por pudor, la preservación del diálogo y el debate frente a la video-política de cuarta.  ¿A cuántos de los inteligentísimos intelectuales que se sumaron para hablar de censura previa se les ocurrió que la pelea de fondo era el pensamiento contra la ignorancia? ¿No hubiera sido mejor preservar o, cuanto menos, reivindicar los argumentos de los intelectuales de Carta Abierta, frente a las opiniones descartables de los presentadores de noticieros? ¿Acaso los argumentos de Vargas Llosa para apoyar lo que él conoce como "libertad", "progreso" y "desarrollo" son mucho más sólidos que los de Horacio González para decir que una invitación es "inoportuna"? Se podía hablar de censura si ésa era la idea que sobrevolaba la carta de González; pero también se podía hablar de solidez argumentativa, de un intelectual siendo abofeteado por los medios, de una sociedad que se enfrenta a un momento bisagra en su historia: el de elegir cuál debe ser el camino y quiénes son las voces que deben guiarlo. ¿Arrojar a un intelectual -a un hombre que pertenece al mundo de las ideas- en medio de la arena del show del prende y apaga? ¿con qué objetivo? ¿por qué ningún colega notó que también eso es censura?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Otros olvidos importantes: en 1983, cuando Julio Cortázar estuvo de visita en el que sería su último viaje a la Argentina, el entonces presidente Raúl Alfonsín evitó un encuentro, pese a que organizaba periódicas entrevistas con escritores. Se dice que las ideas de izquierda de izquierda del gran cronopio asustaron al entorno del presidente. Tampoco se acordaron de Cortázar en el décimo aniversario de su muerte; era 1994 y el menemismo lo pasó por alto, dedicándole apenas algunos espacios marginales.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hay otra cuestión que pocos tuvieron en cuenta: ¿cuál es el sentido de invitar a un premio Nobel de literatura a la Feria del libro de Buenos Aires? Hace tiempo que la Feria dejó de ser un espacio consagrado a la literatura. Apegada a cada una de las palabras que forman parte de su nombre, lo que uno encuentra en sus pasillos son libros en cuanto soporte textual. Una recorrida por cualquiera de las últimas basta para comprobar que sería más atinado invitar a una anoréxica recuperada, a un psicólogo experto en autoayuda, a un actor de televisión o a uno de los gatos de Bailando por un sueño. Cualquiera de ellos representa mucho mejor lo que es la Feria del Libro que un premio Nobel de literatura. Hace rato que la literatura tiene poco que ver con la Feria, como hace tiempo que los intelectuales argentinos demuestran que sirven de poco. Al igual que las famosas visitadoras que el gran escritor Vargas Llosa retrató en su libro, gran parte de nuestros intelectuales no sirven para otra cosa que para saciar los apetitos de algunos periodistas que, como soldados embrutecidos, sólo se atreven a echarles mano cuando les pica alguna urgencia.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-1890336153961679297?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/1890336153961679297/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=1890336153961679297' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/1890336153961679297'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/1890336153961679297'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/03/vargas-llosa-y-las-visitadoras.html' title='Vargas Llosa y las visitadoras'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-528829521839244481</id><published>2011-03-08T14:36:00.000-03:00</published><updated>2011-04-29T02:19:56.480-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fisonomía baraja y payasos de joda'/><title type='text'>Para qué sirve un escritor</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;Voy a contar las cosas rápido, nada más que para poner a todos en tema: el escritor Juan Terranova publicó una columna en la revista El Guardián donde criticaba a una militante feminista que exigía terminar con los piropos callejeros, porque los consideraba una forma de violencia sexual. Después de opinar que había reivindicaciones mucho más importantes para una feminista (por ejemplo, lograr que se sancione la ley del Aborto), Terranova terminaba con una frase que desató la polémica: "Me encantaría romperle el argumento a pijazos". La reacción fue una denuncia a una organización internacional, Hollaback, que empezó una campaña para que los anunciantes abandonaran la revista y para que Terranova fuera despedido.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El asunto fue bastante comentado en su momento y reapareció en estos días, cuando Página12 publicó una nota.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A partir de esa nota, muchos de los que conocíamos el hecho, pero no la gravedad de las presiones por parte de Hollaback, decidimos redactar una "solicitada" de apoyo a Terranova. El texto es claro: podemos estar o no de acuerdo con sus palabras, pero de ningún modo podemos permitir que una organización internacional, o la entidad que fuera, presione a un medio y a sus anunciantes por las palabras de un escritor.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Las repercusiones no tardaron en llegar: algunos firmaron la solicitada y otros nos acusaron de apoyar la violencia contra las mujeres, defender a un potencial violador o ser piropeadores callejeros, machos cabríos y pajeros crónicos. Hubo muchos imbéciles que prefirieron hacer chistes. Pero esos no valen más que un click en "eliminar".&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Repito una vez más que nuestra solicitada no apoya las palabras de Terranova, sino su derecho a la libre expresión.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ahora sí, va lo que estuve pensando sobre un tema que, por suerte, agitó a un sector de la intelectualidad argentina lo suficiente como para hacerlo merecedor de su título:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Debatir es educar&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Reducir el pijazogate a una lucha de género es doblemente insultante: por un lado, insulta a quienes creemos que la violencia, la segregación y cualquier forma de discriminación es un problema de la Humanidad, y no de las eventuales víctimas. Por otro lado, no hace otra cosa que reafirmar esas diferencias que se pretende combatir. De ningún modo puedo aceptar que algunas mujeres se sientan escandalizadas o avergonzadas porque otras mujeres apoyan el repudio a que un periodista pierda su trabajo por una columna. Esa reacción repite aquello que se busca combatir: las diferencias entre hombres y mujeres. Si yo estuviera del lado de quienes consideran que las palabras de Terranova son tan graves como para que le cuesten su trabajo, entonces no me importaría si lo apoyan hombres, mujeres, travestis o niños del espacio. ¿De qué modo pretenden luchar contra la segregación de la mujer si se escandalizan porque sus pares no reaccionan "como mujeres"? ¿Existe algo así como un pensamiento único femenino, un modo de ver la realidad, una manera de plantarse ante los hechos? El primer paso para alcanzar la igualdad es borrar límites psicológicos o culturales, allí donde sólo hay diferencias físicas. Cuando junto con algunos colegas repudiamos las presiones para que Terranova pierda su columna en El Guardián, partimos de esa base que creíamos obvia, a la vez que consideramos obvio que el derecho de un trabajador no conoce de géneros, sino de clases, y que en esa lucha también estamos todos encolumnados. No podemos hacer diferencias entre hombres y mujeres, sino entre trabajadores y dueños del capital.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hay muchas cuestiones de fondo en este debate. La primera es la reivindicación del rol de la mujer en la sociedad y el modo en que el hombre -o cierto tipo de hombre- se planta ante ella. La segunda, la necesidad de censurar o no ciertos contenidos. La tercera es, quizás, la que menos se tuvo en cuenta: seguir pensando que un pijazo en el culo es sinónimo de agresividad, violencia o violación.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Un argumento que se utilizó para objetar el apoyo que hicimos explícito en &lt;a href="http://www.contraelpuritanismo.blogspot.com/"&gt;www.contraelpuritanismo.blogspot.com&lt;/a&gt; fue plantear una analogía a partir de la frase final de la columna de Terranova con un texto filo-nazi. La pregunta que se hacía era si nosotros hubiéramos apoyado a un escritor que dedicaba su columna a amenazar a un judío con una frase como "Te voy a hacer jabón". No existe objetividad en ningún texto, sino lecturas subjetivas. Es posible que a una militante feminista, hablarle de pijazos pueda ser ofensivo. Pero no lo es para una buena parte de la Humanidad. Son muchos los que podrían tomar esa misma frase como un halago, un deseo o una fantasía. Nadie -o casi nadie- aceptaría que ser convertido en jabón es algo que pueda resultar halagador; pero creánme que son varios los que leerían un piropo en aquello de recibir pijazos. Hablar de discriminación  simbolizando la penetración como un acto agresivo, repudiable o propio de una sexualidad machista es también un reduccionismo que desemboca en más discriminación. Un gay bien podría sentirse ofendido porque su práctica sexual cotidiana es tomada por un insulto. También una mujer. O un hombre heterosexual aburrido de los encasillamientos. De todos modos, incluso "Te voy a hacer jabón" sería una frase que me gustaría leer. O "Sos un negro de mierda". O "Cheto hijo de puta, te voy a matar". Me gustaría que nadie me prohibiera leer esas frases, o que ningún escritor se sintiera incomodado antes de darle forma en una ficción o en una columna periodística. Y me gustaría que muchos otros escritores le respondieran, que argumentaran, y que fueran miles los lectores que pudieran enriquecerse leyendo por qué esas son frases de mierda, como cualquier intento de agresión, segregación o racismo. Prefiero que las frases se escriban y se debatan, porque de otro modo sólo se piensan, o se sienten, y es mucho más peligroso para todos que las frases se escondan en la mente de algunos, a que salgan a la luz y esos algunos entiendan por qué están equivocados.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Durante estos días me pregunté: ¿apoyaría a un tipo que escribe "Me encantaría hacerte jabón"? Me respondí que no. Tampoco a uno que dijera "Te voy a cagar a palos, puta". Apoyo a un "Me encantaría romperte los argumentos a pijazos" porque no me parece equiparable a ninguna de las frases anteriores. Pero aunque sí lo fuera, ¿cuál es mi derecho a silenciar a ese tipo? En estos días descubrí que no tengo ese derecho, y que en cambio -como escritor, intelectual, licenciado en Comunicación o lo que sea- tengo la obligación de permitir que las ideas se conviertan en palabras, y que esas palabras sean refutadas con otras.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Estoy de acuerdo en que hay ciertas batallas que no fueron ganadas: la segregación de la mujer es una de ellas. Es escandalosa la violencia y es triste el rol que la sociedad argentina le otorga a buena parte del género. Es igualmente triste la función de muchas mujeres visibles para la sociedad. Una vez más, es una responsabilidad de todos: hombres y mujeres debemos cuidar que otros hombres y mujeres no continúen creyendo que las segundas deben ser objetos sexuales de los primeros. En esa lucha se incluyen tópicos como la ley del aborto, el lenguaje, la vestimenta, el rol de los medios de comunicación, el derecho a la educación, la igualdad laboral, la formación "puertas adentro", la auto superación, las cuestiones morales, la religión, la Historia de la Humanidad, la filosofía y hasta la fisiología. Pero son los mismos ítems que podrían aplicarse a otras batallas que tampoco están ganadas y que ni siquiera se plantean como tales. Por ejemplo, el rol de los ancianos en nuestra sociedad. Hay muchas batallas -algunas de ellas ni siquiera comenzadas- pero es a través del debate el modo en que puede tener lugar una lucha tan compleja. Si Terranova no hubiese escrito esa columna, nada de lo que se escribió desde entonces hubiera existido. El tema hubiera pasado desapercibido, por lo menos para los que ahora opinamos sin haber militado jamás en la causa. Hoy, gracias a esa columna sabemos que "pijazo" puede ser insultante, y eso nos permite preguntarnos por la cultura del falo como instrumento de poder, por las preferencia sexuales que todavía son segregadas, por la toma de partido de acuerdo al género, por la existencia de una forma de pensar femenina y otra masculina... También aprendimos datos mucho más concretos que la mera observación: que las mujeres reciben el 10% de los ingresos del mundo y tienen el 1 por ciento de la propiedad de la tierra del planeta; que, en promedio, perciben el 50% del salario respecto de los hombres, y muchos otros datos que fueron apareciendo para informarnos a todos los que pensábamos que vivíamos en una sociedad donde no existen "hombres" y "mujeres", sino seres humanos cuyo paso por esta Tierra genera conflictos difíciles de delimitar sólo a partir de sus órganos genitales.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Un escritor no es una persona simpática&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;¿Para qué sirve un escritor si no es para debatir, interpelar, provocar y generar dudas?  ¿Cuál es nuestro rol si se nos pretende acallar cuando decimos lo que es incorrecto o lo que no genera consenso? Vivimos en un contexto donde el entretenimiento tiene formas mucho más asombrosas para ofrecerse: imágenes 3d, consolas de videojuegos, realidades virtuales y todo lo que los japoneses sean capaces de inventar. Con nuestros párrafos de palabras en dos dimensiones, nuestro blanco y negro, nuestras hojas de papel de 100 gramos, ¿qué nos queda a los escritores sino es mojarle la oreja a la sociedad?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ese "mojar de oreja" de Terranova generó estas palabras, como tantas otras de quienes se ubican de un lado u otro. Demostró que el conflicto de géneros no está resuelto, que los tipos que matan a una mujer no son trogloditas incapaces de darse cuenta de lo obvio, es decir, de la igualdad y el derecho a un respeto que ninguno de nosotros se atrevería a poner en duda. Las reacciones que generó el pijazo de Terranova demostraron que, para muchos, todavía hay una lucha de hombres contra mujeres, y que en esa lucha el pene es el garrote con el cual el macho pretende violar algo inmaculado como es el cuerpo de una dama. Pero la cuestión no se reduce a machos contra hembras, ni a machistas contra feministas. Esos reduccionismos deberían pertenecer sólo al terreno de cierto periodismo, de los peores guionistas de televisión o de la iglesia católica. Si hay una lucha, la combatimos juntos y es en contra de la violencia, de la agresión, de la falta de debate, del silencio y del ocultamiento. Si un escritor escribe su deseo de darle un pijazo a una feminista, bienvenido sea: que la feminista responda dentro del debate, a través de una carta, una columna o una solicitada. De ningún modo buscando presiones, pretendiendo que los anunciantes abandonen una revista que correría el riesgo de ser cerrada, buscando que el escritor sea despedido. Es en el debate donde podemos pensar en profundidad y entender qué hay más allá de las cifras, los índices de mortalidad o los culos de las revistas. Es en este intercambio de ideas donde saltan a la vista todas las aristas de los grandes temas que tienen que ser discutidos si queremos evolucionar como sociedad. No me caben dudas de que decir "capacidades diferentes" es mucho mejor que decir "mogólico". Pero no necesitamos que "mogólico" sea una palabra prohibida, sino que pierda la connotación que la vuelve despreciable. Si las palabras se aferran a lo nombrado por convención, entonces cambiemos las convenciones.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Prohibir jamás es la solución. La educación es el único camino y sólo puede ser recorrido mediante un proceso de discusión cotidiano, crónico y profundo. Prohibir, censurar o silenciar deja las cosas en la superficie. Y en la superficie nunca se encuentran los grandes cambios. En la superficie están los que nos acusaron de machistas o piropeadores, en lugar de entender que nuestro rol es el de plantear los conflictos más allá de posiciones cómodas que no dejan espacio a la reflexión.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-528829521839244481?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/528829521839244481/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=528829521839244481' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/528829521839244481'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/528829521839244481'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/04/para-que-sirve-un-escritor.html' title='Para qué sirve un escritor'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-621251674792496550</id><published>2011-03-07T21:27:00.003-03:00</published><updated>2011-03-07T22:04:32.709-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fisonomía baraja y payasos de joda'/><title type='text'>Quince razones para ir a la murga</title><content type='html'>1) Porque el carnaval porteño es una tradición tan antigua como el montevideano o el de Río, y esa tradición comenzó a perderse cuando la dictadura militar eliminó los feriados de Carnaval. Entonces, recuperar el carnaval es un acto más de reparación histórica y una victoria sobre quienes nos arrebataron la democracia.&lt;br /&gt;4) Porque no hay nada más democrático que la cultura popular. No conoce sponsors, academias ni críticos. Es una manifestación auténtica que surge en el seno de algún sector de la sociedad que, en este caso, es el de la clase media y media baja de los barrios porteños.&lt;br /&gt;7) Porque esos sectores no son los que tienen mayores recursos para pagar un psicólogo, un gimnasio o una actividad grupal. Ensayar todo el año para el carnaval es, para muchas de esas personas, una oportunidad para hablar de sus problemas, para hacer gimnasia y para encontrarse con los demás.&lt;br /&gt;9) Porque cuando las personas se encuentran, descubren que tienen problemas similares y puntos en común. Y reconocerse como par y parte de una comunidad es un punto de partida para participar, generar proyectos, intentar cambios. Es así como se trabaja para la comunidad, dejando de lado el egoísmo típico de nuestros tiempos.&lt;br /&gt;10) Porque si se trabaja para la comunidad, las utopías se vuelven posibles. Sacar a los chicos de la droga o la delincuencia es una de esas utopías que se vuelven posibles cuando esos chicos bailan en la murga y encuentran un espacio de contención, participación y educación en valores.&lt;br /&gt;11) Porque ver a pibes bailar con señoras, con viejos y con nenes, es un espectáculo lleno de alegría, de vida y de solidaridad. Y se puede ser solidario acompañando la murga desde el lugar que le toque a cada uno. Formar parte del público, apoyar, difundir, es una manera de ser solidario.&lt;br /&gt;12) Porque formar parte del público es gratis. Y uno puede ser solidario viendo un buen espectáculo y comiéndose un choripán.&lt;br /&gt;13) Porque siendo solidario, apoyando las murgas, participando y sumándose, no sólo se recupera un espacio de formación comunitaria donde la gente se reúne, comparte y trabaja detrás de un objetivo común; también se impulsa un atractivo turístico que puede crecer hasta convertirse en una nueva marca registrada de Buenos Aires.&lt;br /&gt;14) Porque recuperar la calle como espacio de diversión pública vuelve a la calle más segura que llenándola de policías.&lt;br /&gt;15) Porque la única razón para no apoyar las murgas es que los autos se embotellan o que la percusión no deja dormir. Y ninguna de las dos razones es suficiente para ignorar lo bien que nos hace tanta alegría.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-621251674792496550?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/621251674792496550/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=621251674792496550' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/621251674792496550'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/621251674792496550'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/03/quince-razones-para-ir-la-murga.html' title='Quince razones para ir a la murga'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-1104349377992427898</id><published>2011-03-01T20:17:00.002-03:00</published><updated>2011-03-02T12:17:10.564-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Parte del todo'/><title type='text'>Sobre Tomás Eloy Martinez</title><content type='html'>A un año de su fallecimiento, una pequeña &lt;a href="http://www.librusa.com/librusa-especial-tomaseloymartinez-201131.htm"&gt;&lt;strong&gt;nota &lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;mía sobre el recuerdo de quienes lo conocieron.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-1104349377992427898?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/1104349377992427898/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=1104349377992427898' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/1104349377992427898'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/1104349377992427898'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/03/sobre-tom.html' title='Sobre Tomás Eloy Martinez'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-5488077074412077390</id><published>2011-02-24T23:52:00.003-03:00</published><updated>2011-02-25T00:09:52.296-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diarios de viaje'/><title type='text'>Diario de viaje/ Corrientes - Día 7</title><content type='html'>El último día de una gira que nada tuvo de mágica ni de misteriosa (aunque tampoco estuvo vacía de cierto peligro, de dudas, de algunos hallazgos que moverán cosas que estaban latentes) empezó en una habitación de hotel de Resistencia, con un llamado de la conserjería para avisar que eran las nueve, señor, muy buenos días.&lt;br /&gt;Me quedaba un rato antes del horario de salida del micro a Corrientes, así que di un par de vueltas por los lugares que me habían gustado: la plaza 25 de Mayo, la avenida Sarmiento, el edificio donde se hacía la Feria del libro. Al mediodía tomé el taxi hasta la Terminal. Una hora después estaba en Corrientes.&lt;br /&gt;Pensaba encontrarme con la mejor de las cuatro ciudades. Le tenía tanta fe que estuve a punto de no incluirla en un tour cuya premisa era que cada destino debía ser una suerte de paraje anti-turístico, un lugar al cual a nadie que no tuviera una buena razón se le ocurriría ir de vacaciones. Como si mi inconsciente me hubiera protegido de llevarme una sorpresa desagradable, llegué un día antes del corso. Sin excusa turística y con las características que voy a describir, para mi sorpresa la ciudad encajó a la perfección en el itinerario.&lt;br /&gt;Corrientes parece detenida en el tiempo, pero en uno demasiado cercano para volverla pintoresca o retro. Los edificios están despintados, las calles están rotas, las plazas están descuidadas. En la calle peatonal (que abarca unas seis cuadras y donde, una vez más, se repitió el vacío del mediodía y el brote repentino de peatones a partir de las seis de la tarde), hay negocios que parecen sacados de alguna fecha incierta entre finales de los ochenta y mediados de la década del ´90. Hay un Todo por $2; una galería que vende discos, pulseras y ropa de señora; locutorios de Telecom; y hasta una casa de comida rápida que –aunque no se llama Pumper Nic- parece sacada del siglo pasado. El hotel donde me alojo podría pertenecer a la parte más vieja del Miami menemista (jubilados jugando a las cartas, cuadros con atardeceres, alfombras gastadas, muchas flores, mucho pasillo con el empapelado caído) o salir de la Mar del Plata que vio morir a Olmedo.&lt;br /&gt;La plaza principal, los carteles, los monumentos, los edificios públicos, los bancos y casi todo lo que existe en Corrientes, parecen haber pasado por alto una década.&lt;br /&gt;Una rápida mirada me sirve como primera explicación: no hay un solo cartel de Kirchner, de Evita o de Perón. Acá gobierna el radicalismo y eso significa, supongo, que la provincia recibe menos plata de la administración nacional. Es una hipótesis. La otra es que el gobierno provincial no cree en la inversión pública, la construcción y el desarrollo urbano.&lt;br /&gt;Aun a pesar del abandono, la ciudad tiene sus lugares: por ejemplo, una larguísima costanera, con vereda arbolada y varios pescadores de caña en serio. Nada de carbono y mariconadas por el estilo; acá usan palo, hilo atado en la punta y lombriz. No es una forma de pescar; parece ser la única posible. Acá la pobreza está mucho más a la vista que en Formosa o Resistencia. Hay gente pidiendo, gente durmiendo en la calle y gente pescando en el río. Pero en el río no hay peces. Un hombre que se acerca a charlar conmigo mientras miro el agua a plena luz de las tres de la tarde –los ojos achinados, las manos en los bolsillos- me dice que los peces se fueron por culpa de los trasmallos que barren con todo.&lt;br /&gt;-Por arriba, las redes; por abajo, los peces más grandes -dice.&lt;br /&gt;-No pueden vivir tranquilos -opino.&lt;br /&gt;-Ése es el tema.&lt;br /&gt;En un extremo de la costanera hay una playa. Unas boyas marcan el límite donde se puede nadar. Hay algunos chicos, un par de familias y una radio local que repite el hit de mi verano: el “Loca” de Shakira que tiene la particularidad de provocarme, al mismo tiempo, ira y deseos irrefrenables de cantar la canción.&lt;br /&gt;La de hoy era una tarde calurosa y habían anunciado lluvia. Cada tanto miraba el cielo: la ciudad estaba rodeada por nubes negras y espesas, pero el cielo se mantenía azul exactamente sobre nosotros. Por las dudas, empecé a caminar un poco más rápido y hacia la zona del hotel. Nunca llovió, pero de todos modos me encerré en mi habitación.&lt;br /&gt;Era mi séptimo día y la costumbre de la siesta por fin me había prendido.&lt;br /&gt;Desperté a las cinco y media, listo para ver otra Corrientes. Con gente, la cosa no me pareció tan fea. Los vendedores de chipa, las señoras que ofrecían hierbas curativas y las mesas con porrones de cerveza en la peatonal tapaban un poco la escenografía. Seguía cansado de la caminata anterior, así que me senté a tomar un chopp y vi pasar a media ciudad por delante de mis ojos.&lt;br /&gt;Un rato más tarde, ya con fuerza pero algo mareado, retomé el camino de la costanera en la dirección contraria. Encontré un parque, más gente pescando, el Club Regatas y una zona con monoblocks, dos parrillas y una heladería. Excepto el chocolate suizo (chocolate, dulce de leche y mini-galletitas bañadas en chocolate), todo lo demás era viejo, gastado y descuidado.&lt;br /&gt;Ya había oscurecido cuando volví a la Peatonal. La gente no se había movido y alrededor de cada luz encendida daban vuelta millones de insectos. Mientras caminaba pisaba unos cascarudos de caparazón negra y lustrosa, de vez en cuando tenía que sacarme algún bicho de la cara y vi cómo un nene cazaba un grillo en el aire y lo tiraba contra el suelo para hacerlo reventar. Por supuesto, también hubo mosquitos.&lt;br /&gt;Cerca del río encontré una parte con casas coloniales. Con cierto aire a San Telmo, fue lo más rescatable de una ciudad que no me gustó nada, donde comí un bife de chorizo duro al mediodía, una hamburguesa minúscula (en la casa símil Pumper Nic) a la noche y le regalé diez pesos a un señor que dormía en la calle, porque quería terminar el viaje sintiéndome inútil una vez más.&lt;br /&gt;Esto se va terminando y sólo queda las pruebas de fuego: el avión, las picaduras que llevo encima y el bombazo de la humedad de Buenos Aires cuando la vuelva a pisar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-5488077074412077390?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/5488077074412077390/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=5488077074412077390' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/5488077074412077390'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/5488077074412077390'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/02/diario-de-viaje-corrientes-dia-7.html' title='Diario de viaje/ Corrientes - Día 7'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-9127974255770303214</id><published>2011-02-24T00:22:00.003-03:00</published><updated>2011-02-24T00:32:06.042-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diarios de viaje'/><title type='text'>Diario de viaje/ Resistencia - Día 6</title><content type='html'>Hoy leí un cartel que decía que los síntomas del Dengue pueden aparecer hasta dos semanas después de la picadura del mosquito. En dos días se cumplen siete desde que llegué a Asunción y tengo unas quince picaduras que coseché en Paraguay y en Formosa. El riesgo no desaparece hasta que el viaje termine. Y durante 15 días más tengo que esperar cualquier cosa. ¿Cuántas probabilidades existen de que hubiera algún aedes aegypti entre los responsables de esas picaduras? ¿Cuántas de que ese mosquito portara la enfermedad? En estos momentos y por dos semanas estoy en manos del azar. Por mi padre –que de vez en cuando se juega un numerito- sé que el azar puede ser muy hijo de puta. &lt;br /&gt;Pero volvamos a la crónica, que es una forma de narración mucho más organizada que los pensamientos paranoicos. Anoche, la única que pasé en la hasta ayer desconocida Formosa, comí el segundo surubí del viaje. El primero había sido en Asunción, en un restaurante de esos con barra circular y señoras gordas que atienden. Biedermann me contó que en otras épocas El Bolsi era “el” restaurante de Asunción. Hoy se mantenía como un clásico con buen surubí y mejor torta de chocolate. &lt;br /&gt;Pero el surubí de Formosa es otra historia. El plato que probé lleva crema, aceitunas procesadas, vino blanco y cebolla. El resultado fue el mejor pescado que comí en mi vida. Una vez más: inténtenlo en sus casas.&lt;br /&gt;De noche, Formosa parece tan pueblo como en la hora de la siesta. Si además es noche de tormenta, con rayos, truenos y corte de luz, es un pueblo donde un porteño se siente indefenso y a merced de la peor de las catástrofes: aparecer en TN en un video filmado por un vecino con su celular. Es una linda sensación si uno la ve desde lejos.&lt;br /&gt;Esta mañana, todavía con lluvia, tomé mi ya clásico micro de la empresa El Pulqui para viajar hasta Resistencia, provincia del Chaco. De este lugar apenas tenía dos datos: el escritor Mempo Giardinelli y la señora Elisa Carrió. De Mempo había leído Final de novela en Patagonia y lo había escuchado alguna vez en 6,7,8.  Mi vínculo con Lilita es el orgullo: me jacto de pocas cosas en mi vida, excepto de haber ganado un Prode interno en el último Mundial de fútbol, de ser habitué de la comida peruana desde mucho antes que fuera una moda y  de nunca haberme dejado engatusar por la prédica centro-izquierdista moral de Carrió, como sí les pasó a tantos progres. &lt;br /&gt;Así que el Chaco era otra incógnita a despejar.&lt;br /&gt;Llegué con lluvia y todo me pareció mucho más feo que Formosa: el taxi, el chofer, las calles, la gente, los negocios y la plaza principal. El hotel quedaba a la vuelta de una peatonal vacía y por donde caminara me caían gotazas de lluvia en la cara, o metía le pie en una baldosa floja, o lo hundía directamente en un charco de agua marrón. Así que la primera hora la pasé encerrado en la habitación, secando las zapatillas con el aire acondicionado.&lt;br /&gt;Hasta que salió el sol y la ciudad cambió por completo. &lt;br /&gt;Todos los negocios anunciaban su horario: de 8 a 13 y de 18 a 21. Como si fueran dirigidos por un cronómetro, los chaqueños aparecieron a las 18 en punto y llenaron la peatonal. Andaban en grupos de adolescentes, en familia, en pareja. Tomaban helado, compraban chipá, caminaban con el mate. Resistencia está una provincia más lejos de Paraguay y las costumbres guaraníes empiezan a desdibujarse. Quedan los chipa (pronunciados sin el acento en la “a”), los copetines y el mate, pero el receptáculo (por no decir “porongo”) es el más familiar para nosotros y no ese vaso alargado que usan en Asunción y en Formosa. El contenido tampoco es el mismo: acá la mayoría toma mate, aunque todavía se ven algunos con tereré. &lt;br /&gt;Resistencia es una ciudad mucho más grande que Formosa, sin su calma ni su limpieza. Es una ciudad viva donde abundan los autos y los negocios. En el centro, sin embargo, se repite la plaza enorme que en este caso se llama 25 de mayo. Llena de palmeras y con la estatua de San Martín espada en mano, con la luz del atardecer es un bellísimo cuadro de folleto turístico. Está coronada por otras cuatro plazas, cada una a cuatro cuadras de distancia y en cada uno de sus vértices. Excepto por un par de iglesias más o menos atractivas, no hay edificios históricos que llamen la atención. Pero hay una avenida, Sarmiento, que al atardecer es una cosa rojiza que no se puede dejar de caminar. Es un boulevard doble mano donde aparecen casas pintorescas, una mansión escondida atrás de un patio hecho jungla, la sede de la Sociedad Rural y algunos bares con onda. Es la parte más linda de la ciudad y se afea a medida que busco el río –o un curso de agua que aparece en el plano que me dieron en el hotel- y todo se vuelve tan desordenado y húmedo como me había parecido ni bien llegué. Al final, nunca llego al agua y doblo mucho antes, atraído por las luces de una escuela salesiana.&lt;br /&gt;Según un cartel, Resistencia es la Capital de las Esculturas. Las hay por todos lados, no importa dónde uno mire: bustos de Sarmiento, de Perón y de Evita; próceres a caballo; hipopótamos; formas rarísimas con títulos como "El manto", "Observación" o "Desmembramiento yoico". Como no entiendo nada de escultura, apenas me detuve a mirar. Sólo observé que acá algunos las usan para sostenerse mientras se atan los cordones de las zapatillas, o para apoyarse en algo mientras esperan a cruzar.&lt;br /&gt;Pero el hallazgo de mis horas en Resistencia es la Feria del Libro. Justo caigo en medio de tamaño acontecimiento y no dudo en entrar. Después de dar un par de vueltas y reconocer a algunos viejos conocidos en una muestra de fotos de escritores (Andahazi en un taxi, Fabián Casas en su cama, Cucurto en primerísimo primer plano), pregunto por los organizadores y aprovecho que tengo encima algunos libros míos y de la editorial que llevamos adelante con Valeria Iglesias. En medio de las presentaciones de rigor, me nombran a un poeta de Buenos Aires que va a presentar su libro en la Feria. No soy demasiado amigo de la poesía, así que por compromiso prometo que vuelvo a la noche para la presentación. &lt;br /&gt;Lo que escuché más tarde, lo  que conocí y lo que leí, lo dejo para un futuro próximo post, cuando termine el viaje y pueda procesar lo que, aunque visto con retroactividad, me parece la mejor razón para haber emprendido este viaje.&lt;br /&gt;Por cierto: después de la presentación de ese libro (y de charlar corto pero entusiasmado con su autor), comí una pizza con cerveza en una mesa en plena peatonal. &lt;br /&gt;Estaba lleno de mosquitos. Ahora las picaduras son 22.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-9127974255770303214?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/9127974255770303214/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=9127974255770303214' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/9127974255770303214'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/9127974255770303214'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/02/diario-de-viaje-resistencia-dia-6.html' title='Diario de viaje/ Resistencia - Día 6'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-7499520837546820282</id><published>2011-02-23T00:19:00.004-03:00</published><updated>2011-02-23T00:45:25.944-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diarios de viaje'/><title type='text'>Diario de viaje/ Formosa - Día 5</title><content type='html'>Desde un principio, el viaje a Paraguay tenía su lado B y era conocer dos provincias de las que se sabe poco en Buenos Aires: Formosa y Chaco. Eso de “conocer” está limitado por el poco tiempo que pienso quedarme en cada lugar. Es apenas un esbozo, pero es más completo que los informes de Telenoche. En la base de la idea de venir a estas provincias está aquel salvoconducto con que algunas personas suelen terminar las discusiones políticas. “Andá al norte –dicen-. Y vas a ver cómo la gente se muere de hambre”. Por una vez en la vida, les hice caso.&lt;br /&gt;Por 70.000 guaraníes compré un pasaje a Formosa. La salida de la Terminal me dejó dos imágenes/situaciones simultáneas que me dispararon dos deseos también sincronizados: por un lado, detrás de una ventana, una familia compuesta sólo por mujeres (mamá, hija de diez años, hija de siete, hija de cuatro y bebé), saludaban a algún pariente que iba en el mismo micro que yo. Lamenté no haberme dedicado al cine, porque las cinco saludando detrás de la ventana –sonrisas con dientes de leche, morisquetas- hubieran sido un hermoso final para una historia filmada en Asunción, con algunos primeros planos en travellig lateral, una música triste de fondo y alguien que se está yendo. &lt;br /&gt;Por otro lado, a apenas metros de mi final melancólico, una paraguaya de unos 35 años y su hija de 15, saludaban casi al borde del llanto al señor que estaba al lado mío. Él andaba por los 60 y supuse que era el padre de la mujer. Durante los 15 minutos que esperamos para salir, se mandaron besos, se leían los labios, se llamaban al celular. De repente las dos aparecieron en el micro, lo abrazaron, se despidieron otra vez. Él, siempre en silencio, no era un hombre que inspirara toda esa ternura. No me pregunten por qué, pero no me caía bien. Ni siquiera cuando salimos, volvió a sonar el celular y susurró “Te amo”.&lt;br /&gt;En el micro también iba una paraguaya que, apenas subió, dijo a los cuatro vientos que le gustaba hablar mucho. No habíamos salido de Asunción y ya todos sabíamos que trabajaba en Buenos Aires, que había comprado un equipo de termo y mate forrado en cuero, que su hijo le había pedido que le llevara chipá y unas cuantas cosas más que me perdí porque las dijo en guaraní. Por cierto, me voy de Paraguay sabiendo que “’í” se usa como diminutivo (literal y conceptualmente) en palabras en español, y que “na” es una especie de “por favor” con ternura. Ejemplo del primer caso: “Andás pila’í? Tomá Energy” (aviso publicitario que mezcla tres idiomas y significa algo así como “¿Andás con poca pila? Tomá Energy”); ejemplo del segundo caso: “Lavame la ropa, na” (“Lavame la ropa, por favorcito”).&lt;br /&gt;Al cabo de dos horas de viaje, la señora empezó a alabar el gobierno de Cristina. A esa altura, su voz era parte de los sonidos del micro y ya no la escuchaba. Pero me sobresalté con el señor enamorado que, casi gritando, dijo: &lt;br /&gt;-¡Por favor, señora, cállese! &lt;br /&gt; El micro entero se dio vuelta para mirar.&lt;br /&gt;-¡Qué va a ganar Cristina otra vez! –dijo- ¡Dios nos libre!&lt;br /&gt;Durante los siguientes 25 kilómetros, la señora se dedicó a elogiar la gestión kirchnerista enumerando uno por uno todos los logros. Lo que más destacaba era que, gracias a este gobierno, los paraguayos podían trabajar mejor y salir adelante en la Argentina. Sin llegar a meterse en la discusión, sus compatriotas asentían. El señor, por su parte, repetía que era un gobierno de ladrones, que no habían hecho nada y que el país era un desastre. La paraguaya le retrucó que en Buenos Aires hay mucha plata y hay trabajo. Entonces el señor lo dijo:&lt;br /&gt;-¡Vaya al norte a ver cómo está el país! ¡Vaya a ver cómo se mueren de hambre!&lt;br /&gt;En ese momento miré por la ventana: pasábamos por un campo verde, lleno de palmeras. No había una sola persona, ni una choza, ni nada. El señor enamorado siguió diciendo que tenía que ganar Alfonsín, que la Argentina es un desastre, que te matan por dos pesos. La paraguaya le dijo que estaba equivocado, que no tenía idea de lo que era un país arruinado. El señor dijo que sabía muy bien, porque su esposa era paraguaya y vivía en Paraguay. Ella le preguntó por qué se iba a Buenos Aires. Él le respondió que porque vivía allá. Ella le dijo que tendría que vivir con su esposa. Él dijo que en eso estaba, que acababa de comprar un terreno en Caaguazú, Paraguay. &lt;br /&gt;-A mi edad… ¡Tener que venirme a vivir a un país como ése! –agregó.&lt;br /&gt;En ese momento su cara de señor enamorado dejó paso a una especie de prototipo del hijo de puta argentino. Hablaba con soberbia, con un tono de voz elevado, miraba a los demás paraguayos como si estuviera de visita en el zoológico y se mordía los labios para retrucar que aquello de “gracias a este gobierno los paraguayos podemos trabajar en la Argentina” no era ningún logro, sino lo que más le molestaba de todo el asunto. Porque una vez que soltó su gorila interior, el siguiente paso fue decir que los peronistas son todos ladrones, que Illia y Alfonsín habían sido los dos mejores presidentes de la Historia, que a los K hay que sacarlos a patadas y que él vivía en Pilar y se había llenado de negros. &lt;br /&gt;-¡Yo también vivo en Pilar! –dijo la paraguaya, risueña.&lt;br /&gt;Los dos se bajaron en Clorinda. Desde ahí tomaban el micro a Buenos Aires. Es probable que cuando llegaran se fueran juntos a Pilar.&lt;br /&gt;Podría sacar muchas conclusiones sobre la escena, pero me limito a ensayar una “sensación”: la política no es sólo una cuestión de ideología; no es casualidad que el tipo cayera mal desde el principio, incluso en su fase romanticona, y que la paraguaya resultara adorable desde que subió al micro a pesar de que no paró de hablar. Esta observación particular no puede generalizarse; tampoco se trata de oficialistas contra opositores. Es mucho más básico y tiene que ver con el respeto.&lt;br /&gt;La primera imagen de Formosa fue la de un mini estadio techado. El taxista que me llevó al hotel me contó que lo habían inaugurado hace poco tiempo y que era una de las tantas obras del gobernador. Como venía cebado con la política –y, al fin y al cabo, había venido al norte “para ver”- le pregunté cómo estaban las cosas. Me dijo que no había trabajo, pero que había plata. Que la gente se conformaba con los planes sociales y nadie quería trabajar. “Eso sí –dijo-: se está construyendo mucho”. En las pocas cuadras que recorrimos vi varias casas “sociales” en construcción, un par de chalets y carteles con la cara de Kirchner, del gobernador Insfran y de Cristina. Esperaba encontrarme con una ciudad chica, fea, sucia y llena de gente pidiendo. Lo que vi fue una ciudad chica, pintoresca, agobiada por los 38 grados de temperatura y sin un alma en la calle. No había chicos desnutridos, tobas ni casas de chapa. Había bares, locales de ropa, una avenida principal arbolada, una plaza San Martín limpia y enorme, una costanera con vista al Río Paraguay y un paseo con bancos, palmeras y un cartel que anunciaba un plan de desparasitación materno-infantil. Las pocas personas que daban vueltas eran pre-adolescentes en grupos, un par de señoras y un padre con su hijo pescando entre los irupés. Todos los locales estaban cerrados y había un silencio pesado. Las personas se movían con lentitud y los minutos pasaban lento también para las cosas, como si todo formara parte de un cuadro que apenas se modificara con los cambios de luz de un día.&lt;br /&gt;Caminé por la costanera hasta que el calor me venció y tuve que sentarme en la sombra. El cielo tenía algunas nubes, así que cada vez que alguna tapaba el sol aprovechaba para avanzar. Di varias vueltas alrededor de la costanera, de la plaza de la avenida principal y de la San Martín. Tomé un helado en el único lugar que estaba abierto. Descubrí que las veredas de Formosa están tapizadas de hormiguitas, y que si uno se queda sentado mucho tiempo en un lugar, es muy probable que algunas hormiguitas te suban por la pierna y te muerdan.&lt;br /&gt;A las cinco de la tarde y para certificar uno de los grandes lugares comunes de la vida en el interior, apareció la gente. Lo primero que me llamó la atención fue la cantidad de motos; también, que muchas personas estaban vestidas de jogging y salían a correr por la costanera. La composición social de Formosa era la de gente que el señor enamorado consideraría “normal”. Estaba en el norte y estaba viendo, y la situación socio-económica formoseña parecía muy similar a la de Buenos Aires. No se trata de negar las realidades más crudas –que las hay y quedan en evidencia en un cartel que habla de “desparasitación para todos”- sino de desterrar el mito. En el norte hay gente que pasa hambre como se pasa en Asunción, en Buenos Aires o en Santa Cruz. Y hay gente que sale de compras a las 5 de la tarde y llena los locales de ropa, los bares y las heladerías. También están los que andan en Mercedes y viven en una mansión con vista al río. Y las comunidades aborígenes olvidadas por el Estado, excepto cuando se trata de reprimir una protesta legítima. &lt;br /&gt;Una vez más, no pretendo sacar ninguna conclusión. Tampoco se trata de política. Sólo se trata de sacarse el peso del "me dijeron que..." de encima. No es poca cosa. Y es -lo empiezo a entender- el motivo de todo este viaje.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-7499520837546820282?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/7499520837546820282/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=7499520837546820282' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/7499520837546820282'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/7499520837546820282'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/02/diario-de-viaje-formosa-dia-5.html' title='Diario de viaje/ Formosa - Día 5'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-7705041943484469905</id><published>2011-02-22T00:34:00.004-03:00</published><updated>2011-02-22T20:05:51.856-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diarios de viaje'/><title type='text'>Diario de viaje/ Asunción - Día 4</title><content type='html'>No es que le agarré la mano a Asunción, pero sí aprendí algunos trucos para que moverse no sea tan difícil. Por ejemplo, voy a la Terminal en taxi y –aunque gasto 35 mil guaraníes (casi 35 pesos)- me ahorro la espera interminable del colectivo, las dudas y el viaje larguísimo que se hubiera sumado al que me esperaba rumbo a Areguá.&lt;br /&gt;Antes de tomar el micro de La Aregueña, saco pasaje de vuelta para volver a la Argentina. La próxima parada es Formosa, una ciudad de la cual tengo tan pocas referencias como de Paraguay. Lo único que sé de los formoseños es que cada tanto sus concejales aparecen en Telenoche Investiga, escrachados por alguna cámara oculta.&lt;br /&gt;El primer tramo del camino a Areguá es todavía dentro de Asunción, por la Av. República Argentina. Me sorprende una parte de la ciudad con una gran similitud con la Av. Del Libertador a la altura de Tigre. Mucho verde, muchos muros, seguridad privada, caserones, autos importados, restaurantes de lujo y concesionarias Toyota. Las calles laterales son adoquinadas y la única diferencia con San Isidro está en el color rojizo de la tierra.&lt;br /&gt;La mayoría de los autos de la zona son camionetas 4x4 Toyota o Nissan. También hay varios Mercedes Benz. Si un par de días atrás había encontrado el corazón más popular de la ciudad, en esta zona prevalece el “yo no fui” de los paraguayos con plata. Otra vez las similitudes de nuestra Patria Grande: si los pobres aparecen por montones y les ponen el cuerpo a las ferias de Jujuy, Potosí, La Salada o Asunción, a los ricos sólo se los ve por sus posesiones, porque no dan la cara en Buenos Aires, en El Salvador o en este barrio.&lt;br /&gt;El camino hacia Luque sigue en una ruta muy verde que bordea el parque Ñu Guazú. A la media hora aparece Luque. Desde el micro no parece gran cosa; sin embargo, tengo una cuestión personal con este lugar: en 1993, San Lorenzo perdió 3 a 0 con el entonces ignoto Sportivo Luqueño, equipo que, además, le da nombre a la avenida que transitamos. Ver de lejos el lugar donde se perpetró semejante humillación, es una extraña pero contundente forma de turismo.&lt;br /&gt;Veinte minutos más tarde entramos en Areguá. Aunque San Bernardino es más famoso, es el primer destino que sí me parece turístico. Tiene calles anchas adoquinadas, algunos “copetines” cerrados y un camino que desemboca en el lago. Me acompañan unos músicos que subieron a cantar una linda canción de letra onda evangelista (intuyo que para recibir mejores colaboraciones). El que canta tiene una voz del tipo salsero, muy bien colocada. El otro camina con la guitarra y va haciendo algunos acordes. Tocan en una banda de reggae que se llama Cultura nativa. Son once en el escenario y el próximo lunes tienen recital en Asunción. Les cuento sobre los nueve integrantes de Monstruito. El cantante empieza un tema que se llama “El cantante”. Me cuenta que es de un tal Eduardo no-sé-cuánto, conocido como el Rey de la Canción, socio de Willy Colon y famoso por sus hábitos poco sanos. Me dice que el tipo llegaba tarde a su casa –por completo borracho, drogado y demás viciosidades- y, cuando la mujer le preguntaba, respondía: “Es que el perro se comió la llave”. “Ah, ¿sí? ¿Qué perro? ¡Si no tenemos!”, respondía ella. La historia siguió con que el hijo de 12 años se pegó un tiro por accidente mientras jugaba con el arma que el tal Eduardo dejaba tirada por ahí; y que al poco tiempo supo que tenía Sida y que había contagiado a su mujer.&lt;br /&gt;Antes de llegar al lago, me dicen que ellos se quedan en una casa. El cantante me deja su teléfono “por si querés fumarte un fasito”. Los dos nos sorprendemos cuando me dice su nombre. Se llama Renzo.&lt;br /&gt;Sigo camino solo hasta el lago. Llego hasta un balneario municipal que tiene toda la pinta de ser un furor del verano en Paraguay, pero está vacío. Como en San Bernardino, una playa de césped, las aguas tranquilas del lago Ypacaraí, unos cerros bajos en el horizonte, el cielo plomizo. Hay un hombre acomodando una canoa. Y unos árboles que desprenden unos frutos parecidos a las aceitunas. El césped está cubierto con bolitas moradas y un aroma dulzón que convoca abejas, hormigas y moscas. También hay mosquitos.&lt;br /&gt;Otra vez meto los pies en el agua. Lamento no saber nadar, ni tener la cuota de hippismo necesaria para meterme al lago. En cambio, doy media vuelta y vuelvo sobre mis pasos.&lt;br /&gt;Además de unas casas grandes y desmoronadas y una vegetación que amenaza con llevarse puesto al pueblo, en Areguá hay un cerro y una calle donde se venden muñecos de arcilla. Por primera vez en el viaje, lamento no haber traído una cámara de fotos para guardar un testimonio de los muñecos de arcilla más espantosos que vi en mi vida. A lo largo de dos cuadras hay toldos repletos de figuras de cerdos, sapos, patos, caballos, perros, gatos, Mickeys, Homeros, enanos y un larguísimo etcétera de muñecos de medio metro de altura que, en la mayoría de los casos, tienen ranuras en la cabeza para usarlos como alcancía. También hay vasijas, macetas y cosas “normales”. Deben haber mil muñecos, y soy el único tipo que anda por Areguá.&lt;br /&gt;Busco un lugar para comer, pero todo está cerrado o parece estarlo. Cuando encuentro un cartel que dice “Restaurante”, abierto y con las mesas servidas, me tiro de cabeza. Ni bien entro, el dueño dice que ya no sirven comida. Su mujer enfermó y están desmontando –parece que con mucha lentitud- la parte del restaurante.&lt;br /&gt;Al final, encuentro un copetín que vende empanadas y sándwiches de milanesa. Elijo la segunda opción. Los copetines son locales de comidas que ofrecen minutas, bebidas frías y un espacio con no más de tres mesas. Casi todos tienen un ventilador. Y en casi todos están los dueños, con sus familias, mirando televisión.&lt;br /&gt;Subo al micro de regreso dispuesto a bajar en Luque. A la vuelta, La Aguareña hace otro camino, por adentro. Evalúo cada parada como alternativa. Cuando me quiero dar cuenta, dejamos atrás la ciudad y no siento que me pierda de nada importante.&lt;br /&gt;Los colectivos paraguayos se esfuerzan en desorientarme. Aunque a la ida lo tomé en la Terminal, el mismo colectivo, a la vuelta, no pasa por la Terminal. De modo que después de reconocer la Av. República Argentina, noto con preocupación que nunca llegamos al punto de partida. No caigo en la misma trampa y pregunto. Cuando me confirman lo que ya intuía, me bajo y aparezco frente a un supermercado enorme y con parada de taxis. Visito el supermercado y rectifico mis porcentajes anteriores: hay un 50% de productos argentinos y un 40% de productos brasileños; el 10% restante es industria paraguaya.&lt;br /&gt;Tomo un taxi de regreso al hostel. Hablamos de fútbol todo el viaje. El taxista me cuenta que Olimpia ganó los primeros cinco partidos del campeonato.&lt;br /&gt;A la noche, el escritor Juan Ramirez Biedermann me pasa a buscar por el hostel y vamos a cenar con él y con otro escritor paraguayo cuyo nombre completo nunca supe. Ahí aparece la Asunción que me estaba faltando: el barrio &lt;em&gt;cool&lt;/em&gt; con locales comerciales, bares y restaurantes. Juan me dice que el centro de la ciudad se trasladó a esa zona. No se parece a nada de lo anterior y me confirma que Asunción no es tan chico como me pareció en un principio, ni tan modesto, ni tan desmoronado. En el barrio Las Carmelitas están TGI Fridays, Havanna, Roberto Giordano y otros lugares que, aunque no lleven nombres familiares, bien podrían estar en nuestro Palermo.&lt;br /&gt;Tomamos unas Corona y picamos pollo con panceta, milanesitas y unas fajitas. El lugar es ruidoso y tiene la música demasiado fuerte, pero nos arreglamos para charlar de literatura, de fútbol y de política. A la salida, buscamos en vano un café abierto. Aunque la zona tiene mucho movimiento, es la medianoche de un lunes. Terminamos de definir los detalles de un proyecto editorial en el camino de regreso. En un momento, Juan para la camioneta y me señala un shopping. Es donde fue el incendio, en 2004. Fue pocos meses antes de nuestro Cromagnon y murieron 400 personas. En la oscuridad, detrás de los vidrios mojados, reconozco el edificio que había visto alguna vez por televisión. Juan me dice que está cerrado, pero que se puede entrar. Aunque, aclara, nadie se anima a hacerlo. Los vecinos cuentan historias: dicen que a la noche se escuchan gritos, que las puertas se mueven solas. Por primera vez en mucho tiempo, siento ese miedo que, intuyo, no me va a dejar dormir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-7705041943484469905?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/7705041943484469905/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=7705041943484469905' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/7705041943484469905'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/7705041943484469905'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/02/diario-de-viaje-asuncion-dia-4.html' title='Diario de viaje/ Asunción - Día 4'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-5711202583880618898</id><published>2011-02-20T21:23:00.007-03:00</published><updated>2011-02-20T22:23:31.692-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diarios de viaje'/><title type='text'>Diario de viaje/ Asunción - Día 3</title><content type='html'>Además de la estación de servicio, un paraguayo en una moto al costado del camino. Tendría mi edad; era alto, musculoso y con un pelo negrísimo que se había peinado hacia atrás. Solo, en medio de una nada modesta, pero nada al fin, crucé mirándolo fijo.&lt;br /&gt;-Me quedé dormido y me pasé de largo –mentí- ¿Sabés cómo hago para volver a Asunción?&lt;br /&gt;En este punto, la crónica podría convertirse en un cuento a lo Daniel Link y podría contar que el tipo me subió a la moto, que lo abracé desde atrás, que volé con él en una ruta guaraní en dirección a una nueva vida.&lt;br /&gt;Pero no.&lt;br /&gt;-Tené’ que tomar el 48 –dijo.&lt;br /&gt;-¿El qué?&lt;br /&gt;-El colectivo 48.&lt;br /&gt;Le agradecí. Apenas pasó el primer colectivo con ese número, levanté la mano. Como estaba curado de espanto, pregunté al chofer si iba a Asunción. Me dijo que no.&lt;br /&gt;-No va a Asunción –le dije al chongo de la moto.&lt;br /&gt;-Ah –respondió-. Es que ése e’ el 48 Lambaré; vo’ tené’ que tomar el 48 Limpio-Lambaré.&lt;br /&gt;Suspiré. Sentía que nunca iba a volver. Miré la moto con cara de lástima. El tipo tuvo que haber notado mi súplica encubierta, porque se acomodó para salir y me saludó.&lt;br /&gt;-Bueno, mi amigo –me estiró la mano-. Nos vemos.&lt;br /&gt;El tipo pisó la moto, la puso en marcha y me dejó, ahora sí, solo de verdad.&lt;br /&gt;Pasaron siete colectivos . Todos eran 48 Lambaré. Cuando vi que llegaba otro con otro número, pero que también decía “Asunción”, salté al medio del camino y le hice señas al chofer.&lt;br /&gt;-¿Va a Asunción? –dije, casi rogando.&lt;br /&gt;-Al centro mismo de Asunción.&lt;br /&gt;El viaje duró 45 minutos. El colectivo iba casi vacío, excepto por un policía que tuvo la paciencia de responderme, cuantas veces le pregunté, si faltaba mucho para llegar.&lt;br /&gt;Me tranquilicé cuando entramos en la ciudad y reconocí el estadio de Libertad, un paint ball y la vieja estación de trenes. Había visto esos lugares el primer día, en medio del silencio tenso que mediaba entre el taxista y yo. Aun así, estuve a punto de pasarme otra vez.&lt;br /&gt;Bajé casi corriendo. Después de caminar unas diez cuadras, por fin estaba de nuevo en mi habitación, reunido con lo poco que reconocía propio: mi mochila y mi libro de Gombrowicz. Había elegido &lt;em&gt;Cosmos&lt;/em&gt; para este viaje, pero recién en ese momento sentí ganas de leer. Otro lugar común: el del libro que, cuando lo abrís, funciona como un viejo amigo.&lt;br /&gt;Hoy a la mañana, ni bien me levanté, salí a caminar por una Asunción desierta de domingo, ya sin el calor agobiante del primer día. Me alegré de encontrar una librería abierta. No pude evitar comprar algo de Roa Bastos, pero sumé a Renée Ferrer y los cuentos completos de Josefina Plá. Un día antes había pretendido enriquecer mis conocimientos de cultura paraguaya comprando una película que prometía; decía “Festival de Cannes” y tenía toda la pinta de ser de ésas que dan en el Malba o en el Bafici. Un par de horas después de me ocurrió mirar el título: era “Hamaca paraguaya”, lo único que ya conocía del cine de este país; casi un plano fijo de más de una hora, con pequeñísimo cambios en el encuadre, donde una pareja espera –con monólogos internos en guaraní- el regreso de su hijo.&lt;br /&gt;Al mediodía decidí probar de una vez por todas esas empanadas que están por toda la ciudad. Son bastante parecidas a las nuestras, sólo que más grandes, con más relleno y de forma redondeada. Una empanada te deja satisfecho, pero comí dos (carne y pollo) y las acompañé con la suave cerveza local Pilsen. Acá la comida va con pan tipo pebete, costumbre que preferí pasar por alto.&lt;br /&gt;Los domingos en esta parte de Asunción son para dormir. Caminé por el centro de la ciudad vacía y comprobé que la pulsera de citronella no sirve de nada. Tres días después de llegar, mi batalla contra los mosquitos está perdida. Tengo picaduras en las piernas, los brazos y el cuello. A los pocos que pude ver en pleno acto vampírico, los reconocí de una variedad que no contagia el dengue. Los otros, quién sabe.&lt;br /&gt;Encontré un supermercado. Debe ser una de las excursiones que más me interesan en cualquier país, pero acá no tuvo nada de especial. El 60% de los productos eran argentinos, el 35% brasileños y apenas había algunas bebidas y unos dulces paraguayos. Encontrar un supermercado sin productos locales dice bastante sobre la economía del país. Hoy escuché a una señora que se quejaba de Lugo. Decía que todos lo habían votado porque era cura y en una tierra tan católica esperaban que resultara una especie de Mesías. Al final, dijo, no había hecho nada bueno excepto dejar embarazado a medio Paraguay.&lt;br /&gt;Después del supermercado volví al hostel. Dormí hasta que me despertaron las campanas de la Catedral.&lt;br /&gt;Eran las siete cuando volví a salir. Había llovido mientras dormía; todo estaba húmedo y el calor apenas se notaba. Caminé hacia el río y me volvió a deslumbrar la Casa de Gobierno (tiene otro nombre que no recuerdo) que a esa hora ya estaba iluminada. También encontré un edificio que echa por tierra aquella primera impresión: una imponente, moderna y horrible Cámara de Diputados, con vista al río y al barrio pobre que había visto el primer día. Caminé por un parque junto al río. Oscurecía y el cielo estaba cubierto por pájaros que revoloteaban alrededor de la Casa de Gobierno. Otra vez se escuchaban las chicharras, y los mosquitos aprovecharon lo lindo y tranquilo que me parecía todo para picarme sin que me diera cuenta. Completé el camino hasta la costa, rodee un parque y terminé en medio del barrio pobre. Dudé en entrar, pero ahí estaba la Asunción que quería conocer. Había chicos jugando, casas de chapa y madera, gente sentada en la puerta tomando tereré. Tres cerditos corrían de un lado a otro; el cuarto se había perdido y daba vueltas, chillando. Más lejos, la madre arrancaba pedazos de pasto. De fondo, una música que bien podía ser cumbia, pero sonaba más alegre.&lt;br /&gt;Pasé por el medio de todos sin que nadie me viniera a pedir, a preguntar o a robar. Había escuchado que el gran problema del país era la inseguridad, pero estaba en el medio de un barrio que se parecía mucho a nuestras villas y nadie me miró. Hay pobreza en Asunción, pero los pobres no piden. Cualquier atisbo de limosna tiene que tener una contrapartida: cuidar el auto, venderte unos chicles. Nadie viene y te alarga la mano. Es la diferencia más grande que encuentro con Buenos Aires y la que más perturba, por extraño que parezca.&lt;br /&gt;Otra vez en el centro, volví a comer al mismo lugar del mediodía. Se llama Lido y tiene un sistema muy común acá: una barra circular con señoras que te sirven la comida y te dan la cuenta para que pagues en la caja. Pedí una Pilsen y un lomito relleno. A algún genio local se le ocurrió agarrar una milanesa napolitana (plato muy frecuente), la enrolló y la sirvió como si fuera un canelón de carne relleno de queso y jamón. Inténtenlo en sus casas.&lt;br /&gt;Apenas terminé de comer, otra de esas tormentas de todos los días se descerrajó sobre el restaurante. Caminé debajo de los techos y esperé a que amainara en una esquina.Estaba a una cuadra del hostel, pero no había más techos y el agua caía a baldazos. Cuatro paraguayos -tres mujeres y un hombre- aparecieron de la lluvia y se refugiaron conmigo. Durante veinte minutos los escuché hablar en guaraní. No entendí una sola palabra, pero por primera vez me sentí parte de la ciudad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-5711202583880618898?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/5711202583880618898/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=5711202583880618898' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/5711202583880618898'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/5711202583880618898'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/02/diario-de-viaje-asuncion-dia-3.html' title='Diario de viaje/ Asunción - Día 3'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-2184987955619396317</id><published>2011-02-19T21:26:00.007-03:00</published><updated>2011-02-19T22:36:16.704-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diarios de viaje'/><title type='text'>Diario de viaje/ Asunción - Día 2</title><content type='html'>Me desperté a las 9 de la mañana con todas las intenciones del mundo de salir temprano para San Bernardino. Pero una voz interior me repitió varias veces que, al fin y al cabo, uno está de vacaciones. La misma voz tuvo la gentileza de acallarse para permitirme dormir otras dos horas.&lt;br /&gt;Ya cerca del mediodía, me costó dejar atrás el recuerdo del recital. El teatro Municipal, un lugar modesto con capacidad para unas 500 personas, estaba lleno. El clima era de fiesta de pueblo: muchos se saludaban desde los balcones de la tertulia, algunas señoras se habían puesto sus mejores vestidos, otros habían ido con sus hijos. El show proponía la reunión de los más grandes maestros del fuelle paraguayo, y sumaba algunas revelaciones como la nena de 11 años y el nene de 6. Si durante toda mi vida había pensado en el acordeón como en el hermano bobo del bandoneón, anoche, con los dos sobre el escenario, eso cambió para siempre. Fue una fiesta inolvidable ver tocar a esos tipos que pasearon por clásicos del chamamé, la polka y otros ritmos que la gente acompañó con aplausos, con gritos sapucay y con ovaciones interminables. El teatro se vino abajo con el nene y su versión rapeada de "El Humahuaqueño", y hubo un murmullo de alegría cuando anunciaron que se venía "un verdadero himno de la música rioplatense: La cumparsita". Es un lugar común decir que la música une a los pueblos, pero eso sentí cuando vi a "mi" bandoneón en esas manos, tocando un tang0 y después un chamamé, el mismo instrumento pasando de la melancolía al fervor de un teatro que hacía palmas y saltaba de felicidad. Y todo había empezado con ese mismo recorrido, con el público y los músicos entonando el Himno Nacional de Paraguay, una canción con una parte tristísima y otra tan alegre que dan ganas de bailar y de ponerse a llorar.&lt;br /&gt;Había pasado una noche y casi toda la mañana, y todavía escuchaba la música. Con ese buen humor a cuestas, salí a buscar mi viaje a San Bernardino. Antes, una parada en un buffet donde por 10 mil guaraníes (9 pesos), comí costillitas de cerdo y una ensalada tipo salsa criolla. Nada para recordar.&lt;br /&gt;Tenía que tomar un colectivo hasta la Terminal y, desde ahí, otro a San Bernardino. Después de preguntar varias veces y hacer un esfuerzo por entender las respuestas, di con el camino correcto.&lt;br /&gt;Ya había intuido que en Paraguay se maneja tan mal como en Italia o Argentina. Pero ese colectivero no sólo tocaba bocina a cada rato, se cambiaba de carril, les pasaba raspando a los demás y frenaba de golpe; además, el tipo iba a una rapidez que asustaría a la mismísima Larissa Riquelme. Un poco por eso y otro poco porque nunca me pareció que estábamos en el lugar que me habían descripto, me pasé de largo y terminé en Altos, un pueblo de una plaza, mucho calor y cinco lugareños que me vieron bajar del colectivo como si acabara de llegar desde algún otro mundo. Otro colectivo, esta vez en sentido contrario, y tras un total de dos horas y media de viaje, el lago Itapacaraí.&lt;br /&gt;San Bernardino es el Punta del Este paraguayo. Es decir, el balneario más top de Paraguay. Queda a orillas del lago y me habían dicho que toda la clase alta de Asunción pasa sus fines de semana ahí. Sin embargo, no había nadie en el balneario. Una playa de césped, el agua tranquila del lago, unos cerros bajos, la colorida bandera del país flameando contra un cielo plomizo que anunciaba otra tormenta.&lt;br /&gt;Cada tanto escuchaba un trueno y controlaba el cielo: los nubarrones estaban a un costado y todavía había esperanzas de que lluvia pasara de largo. Caminé por la orilla hasta un muelle, me acosté sobre la madera, metí los pies en el lago.&lt;br /&gt;Cada tanto miraba la bandera: cuando la vi flamear hacia donde estaba, supe que no quedaba mucho tiempo. Levanté mis cosas y caminé de vuelta a la parada de mi colectivo. Llegué con llovizna.&lt;br /&gt;Subí al primero que decía "Asunción". Le pregunté al chofer si iba a la Terminal; me dijo que no. Con una confianza que en realidad no tenía respondí que no importaba.&lt;br /&gt;El colectivo iba vacío y encontré un lugar para sentarme. A mitad de camino, la lluvia se convirtió en una tormenta tan fuerte como la del día anterior. La gente subía mojada y ocupaba los asientos; después se acomodaron en el pasillo, más tarde ya no hubo lugar y el colectivo era un emplasto de gente chorreando. En un momento hubo que frenar: al costado del camino, una mujer, un hombre, una señora, cada vez más personas ensangrentadas, rengueando, tomándose la cabeza con un pañuelo. Había una mamá con su hijita en brazos. La nena parecía dormida. Un colectivo terminaba de chocar con un camión y los pasajeros recién descubrían que estaban con vida. Tuve un rato largo para mirar la tragedia desde la ventana. El tipo que iba al lado mío me dijo algo en guaraní. Por la manera en que lo decía, parecía ser algo gracioso. Sonreí.&lt;br /&gt;El asiento de al lado cambió de dueño tres veces. Cuando subió una mujer con su bebé le pregunté si ya estábamos en Asunción. Dijo que estábamos en San Lorenzo; que faltaba mucho. Pasamos por una zona muy parecida a Jujuy, con galerías, venta callejera, puestos de comida. Ese mismo escenario se repetiría varias veces. Si hasta entonces la imagen que tenía de Paraguay era la de un lugar sencillo y ordenado, ahora aparecía el corazón de un país latinoamericano. Esas mismas imágenes eran las de El Salvador, las de Once o las de Uyuni. Había mucha gente, mucha agua en las calles, mucha lluvia; no había más pobreza que la que puede haber en el Conurbano, y con la misma naturalidad la gente se resignaba a esperar al próximo colectivo, o subía en el nuestro y se acomodaba como podía.&lt;br /&gt;Cuarenta minutos más tarde, dejamos la ciudad y entramos en una ruta. San Lorenzo me había parecido demasiado grande, así que por las dudas le pregunté a la mujer de al lado si faltaba mucho para Asunción.&lt;br /&gt;En ese español que no termino de entender, me dijo que ya la habíamos pasado.&lt;br /&gt;La miré sin poderlo creer. Me puse de pie y me abrí paso entre la gente.&lt;br /&gt;-¡Parada! -grité.&lt;br /&gt;Si no era por una estación de Petrobras, hubiera creido que estaba en el medio de la nada. Eran las seis de la tarde; ya no llovía, pero empezaba a oscurecer. Se escuchaban las primeras chicharras y los camiones pasaban como fantasmas por el camino. Había viajado dos horas y media desde San Bernardino y estaba en una ruta de Paraguay, a una distancia incierta de alguna ciudad desconocida; muy lejos del hostel, el único lugar que podía conjurar, otra vez, mi existencia en esta parte del mundo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-2184987955619396317?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/2184987955619396317/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=2184987955619396317' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/2184987955619396317'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/2184987955619396317'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/02/diario-de-viaje-asuncion-dia-2.html' title='Diario de viaje/ Asunción - Día 2'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-594798159412217570</id><published>2011-02-19T00:40:00.003-03:00</published><updated>2011-02-19T00:55:10.138-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diarios de viaje'/><title type='text'>Diario de viaje/ Asunción - Día 1</title><content type='html'>Escribo desde la habitación del único hostel de la ciudad. Por la ventana termina de pasar una tormenta que, aunque igual de fuerte, no mete tanto miedo como las de Buenos Aires. Será porque en Asunción la lluvia trae un alivio todavía más esperado que el de nuestras sudestadas. Acá, aquello de “la ciudad es un horno” parece literal. La temperatura de la tarde fue de 36 grados. Nada que escandalice, pero en la calle no abunda la sombra y uno siente que se va quemando mientras camina.&lt;br /&gt;La primera impresión de la capital del país menos turístico del cono sur es que se trata de una ciudad desordenada, donde los edificios históricos aparecen encajonados entre otros que no dicen demasiado y ninguno peca de ostentoso. Sólo la casa de gobierno, sobre una explanada que da al río, blanca y asentada sobre un pasto verde intenso, reluce y sobresale como si perteneciera al pasado glorioso de un país que supo ser el más desarrollado de la región, antes de que la Guerra de la Triple Alianza lo convirtiera en una tierra sencilla.&lt;br /&gt;Durante los últimos días me preguntaron muchas veces a qué venía. Ensayé diferentes respuestas: a buscar referencias literarias y/o hacer contactos para la editorial fue la que más me cerró. Otra respuesta que quise imponerme fue que quería conocer el país con menor desarrollo turístico de la región, y que el plan incluiría las provincias argentinas de Formosa y Chaco, otros dos territorios olvidados por buena parte de los que vivimos en Palermo City, antiguamente conocida como Buenos Aires.&lt;br /&gt;Cuando subí al avión y me encontré otra vez aferrado al asiento, rezándole a un Dios en el que digo no creer ante cada turbulencia (y el ruido de la cafetera que parece una turbina estallando), me di cuenta que viajo a Asunción porque me gusta viajar, y que me gusta viajar porque es una manera elegante de coquetear con mi siempre delicado equilibrio emocional.&lt;br /&gt;Porque no se trata sólo del avión. Paraguay está lleno de carteles que advierten sobre el dengue, y es sabida mi derrota en la lucha contra los mosquitos. Para darles batalla en terreno enemigo, vengo munido de Off en crema y pulsera de citronella. No sé si me picarán, pero huelo como un desayuno continental.&lt;br /&gt;Apenas anunciaron que iniciábamos el descenso, me atoré el abdomen con el cinturón de seguridad y me pasé medio pote de Off por los brazos, el cuello y la cara. Desde el cielo, Asunción parecía un enorme country lleno de casas y tierra rojiza.&lt;br /&gt;Ya en suelo guaraní, quise hacerme el vivo con el taxista. Me había pedido 90 mil para llevarme al hostel. Le dije que yo era hincha de Cerro Porteño, que me hiciera un descuento.&lt;br /&gt;-Yo soy de Libertad –me dijo.&lt;br /&gt;No volvimos a hablar.&lt;br /&gt;Después de acomodarme en la habitación, fui a dar una primera vuelta por la ciudad.&lt;br /&gt;El calor era insoportable, pero de un nivel de “insoportabilidad” casi literal. La cosa no mejoraba debajo de los árboles, ni adentro del panteón donde descansan los restos del Dr. De Francia, Solano López y otras glorias paraguayas que, como todo en este país, no parecen tan gloriosas puestas en un cajón chiquito y tapados con una bandera. El cajón más grande y mejor ubicado es el del Soldado Paraguayo; es decir, el que representa al tipo común que se sacrificó por el país.&lt;br /&gt;El único alivio es intermitente y sale de los negocios con aire acondicionado. Algunos tienen las puertas abiertas y uno puede quedarse en la vereda y recibir una caricia hermosamente helada. Como todo en la vida, cuando no queda más remedio que seguir camino, la caricia helada se vuelve en contra y es responsable de un contraste que empeora el calor.&lt;br /&gt;La gente no me presta atención. Los miro y descubro que estamos vestidos más o menos igual: sandalias, bermudas, remera. Nadie parece verme como turista, o quizás están demasiado acostumbrados a los argentinos y dan por descontado que soy uno. Cada vez que hablo, pienso que sobre mí se amontona la palabra “curepi” (piel de chancho), que no escuché todavía pero es de lo poco que sé de Paraguay. También sé que la gente habla en español y en guaraní, pero cuando los escucho hablar entre ellos, no logro entender cuál de los dos idiomas están usando.  De guaraní, además de "curepi", conozco "rojaijú" (te quiero) y un chiste: "¿Cómo se dice "detective" en guaraní? 'Averiguaré'".&lt;br /&gt;También ésa es una razón para viajar: más de un millón de paraguayos viven en mi país, y apenas si puedo nombrar un escritor (Augusto Roa Bastos), algunos actores y un par de jugadores de fútbol. Pertenezco a una de las naciones que se aliaron para convertir al pujante proyecto de modernización de estas tierras en una república diezmada, y me avergüenza saber lo poco que conozco, y lo poco que todo esto les importa a mis compatriotas.&lt;br /&gt;En música, por ejemplo, no tengo ni idea. En gastronomía, apenas tres referencias: la sopa paraguaya, el chipá, el tereré. Son las tres áreas que más me interesan (dejemos de lado al famoso “paraguayo” que se fuma) y están llenas de signos de interrogación.&lt;br /&gt;Muy poco para alimentar mis sueños de una Patria Grande.&lt;br /&gt;Con esas categorías en la cabeza, los primeros pasos en Asunción incluyeron la entrada a dos librerías (Roa Bastos, líder indiscutido; después, un tal Saguier como primer descubrimiento tardío) y la búsqueda de un buen lugar para comer. Cuando pregunté, un empleado de turismo mencionó la palabra “comedor”. No lo dudé.&lt;br /&gt;La lista estaba encabezada por “Picadito” y seguía con milanesa napolitana, lomo, arroz con pollo y minutas por el estilo. Cuando pregunté por el único plato que no conocía, me dijeron que incluía carne picada, papa y “jugo”. No sé qué me imaginé. Pero el jugo resultó ser caldo, de modo que almorcé sopa de carne y papa, en un mediodía de 36 grados bajo el sol.&lt;br /&gt;Otra vuelta por la ciudad (la imponente casa de gobierno, los modestos otros edificios; un rincón junto al río, una escalera, dos casas de chapa y unos nenes muy pobres jugando en lo que parecía el comienzo de una villa miseria) y el medio picadito (5 mil guaraníes) se evaporó con la citronella antes de que dieran las dos de la tarde. Decidido a probar el chipá, seguí el rastro de olor hasta que di con un local especializado. Acá los chipá tienen el tamaño de una pelota de tenis y tienen queso, pollo, carne y vaya uno a saber qué cosas más. Como la mitad de los nombres son en guaraní, sólo atino a suponer que “Kesu” significa “queso” y pruebo el que debí haber probado hace tiempo, cuando estas bolitas aparecieron por Buenos Aires.&lt;br /&gt;Ya casi muerto de calor, vuelvo al hotel. La noche anterior no había dormido bien y no puedo evitar una siesta. Despierto con la sensación de que me voy a aburrir muchísimo, que Asunción no me gusta y que el calor es demasiado para mí. Además, todo el mundo habla en guaraní y no dejo de tener la sensación de que hablar en español es un esfuerzo que hacen para comunicarse conmigo.&lt;br /&gt;Pero cuando despierto, cerca de las seis de la tarde, llovió y el calor se convirtió en una temperatura agradable. Ya no hay sol y la ciudad se ve de otra forma. De pronto el escenario de mis próximos días se vuelve amigable, tanto que salgo a caminar todavía con llovizna y a tres cuadras del hotel encuentro el teatro Municipal y, para esta misma noche, un concierto que se llama “Fuelles del Paraguay” y que es una especie de Buena Vista Socia Club del chamamé y la polka. La idea es reunir a los intérpretes más importantes de acordeón y bandoneón. Entre ellos, una nena de 11 años y un nene de 6. No conozco a ninguno de los 14 músicos, pero intuyo que puede ser un gran plan para terminar de hacerme amigo de esta ciudad.&lt;br /&gt;Como dice el chiste: "Averiguaré".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-594798159412217570?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/594798159412217570/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=594798159412217570' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/594798159412217570'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/594798159412217570'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/02/diario-de-viaje-asuncion-dia-1.html' title='Diario de viaje/ Asunción - Día 1'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-4101492099668886987</id><published>2011-02-10T03:34:00.002-03:00</published><updated>2011-02-10T03:44:53.193-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Los medios nos mienten'/><title type='text'>La verdad de la milanesa</title><content type='html'>La gente “twittea”, “postea”, hace un #FF, “effea”, dice “holis” y escribe “nah”, entre otros neologismos que se ponen de moda. Miran sin mayores objeciones un programa que se llama “Gran Hermano” y cuyo conductor llama “hermanitos” (estirando la “o” y con cara de papá compinche) a los 20 inútiles entre quienes hay ídolos populares cuyos nombres son Cristian U., “Chizo” o “Pepa”. Es probable que no hayan reparado en que tienen un servicio de cable bautizado “Cable-visión”, que es como llamar “Plato-gusto” a un restaurante o “Frasco-olfato” a un perfume. Y es muy posible que jamás hayan pensado que el nombre “Clarín” puede ser tan gracioso como “Trompeta”. ¿Y mirar "Telenoche"? ¿No sonaría un poco extraño un "Radiotarde" para un informativo en AM? Por supuesto, esa misma gente tiene entre sus preferencias musicales a bandas como Red hot chilli peppers (“Pimientos chile rojos y calientes”, o algo así) y los vernáculos “Viejas locas” o "Las pastillas del abuelo", entre otros. Y escuchan “Perros de la calle” y preguntan “¿Da para darse?” con sonrisa cómplice y gesto ganador, “barrileteándose” sin filtro, &lt;em&gt;man&lt;/em&gt;. &lt;br /&gt;Al mismo tiempo, esa misma gente se enamora de slogans, jingles y cuanta brillante idea surja de la creatividad de los publicitarios. El boom del verano, “Claromecopa” y su “faro multimedia”, les parece una idea genial. No importa que no sirva para alimentar a nadie, ni que los "creativos" no hayan movido un dedo para resolver ninguno de los problemas del país.Ni siquiera les preocupa que jamás piensen ninguna genialidad con ese objetivo. A ellos les encanta. Lo mismo les pasó con cada nuevo &lt;em&gt;spot &lt;/em&gt;de Quilmes, desde la arenga yeta de cada Mundial hasta el “Demé una (completar con el nombre de tu ciudad) bien helada”. Igual que con cualquier otra genialidad que surgiera de la cabeza de los ejecutivos de cualquier agencia &lt;em&gt;cool&lt;/em&gt;. ¿Y los guiones de “Malparida” o “El elegido”? ¡Brillantes obras maestras! ¿Y el culo del gato en Playboy? ¡El tema de la semana! &lt;br /&gt;A todo le dirán que sí con idéntico fanatismo, sin ningún atisbo de espíritu crítico. No exigen que esas empresas tengan empleados en blanco, que estén autorizadas, que no exploten a sus trabajadores, que no presenten a las mujeres como pedazos de carne, que no tengan errores ortográficos o que no evadan impuestos. Mucho menos se preocupan por descubrir si los nombres son ridículos, si las ideas son estúpidas, si todo eso tiene alguna utilidad más allá de consumir y que ese consumo disfrace las carencias individuales y sociales. Como monitos van detrás de su banana gorda y reluciente; se sacan los ojos para comprar, conseguir, copiar, repetir, multiplicar sus nombres, sus slogans, sus ideas de fumón al servicio de unos pocos.&lt;br /&gt;Debe ser, entonces, que “Milanesas para todos” no les parece una ridiculez por el nombre; y que tampoco les parece absurda la idea de que la gente con menos recursos pueda comprar un kilo de milanesas a un precio menor. Tiene que ser eso. De modo que las burlas en los noticieros (que incluyen “la muerte de la Malparida” entre las noticias del día, o el video de You Tube del gordito que canta frente a cámara), en Twitter (el boom del momento, donde uno escribe, en 140 caracteres, cualquier boludez que se le ocurra), en Facebook (“cara libro”, para tener un promedio de 200 amigos que jamás viste en tu vida) o en diarios online, deben ser por algún motivo que desconozco. Será porque, como dijeron por ahí, en lugar de milanesas debería implementarse “Educación para todos” (¿Cómo? ¿Ya existen las escuelas y las universidades públicas y gratuitas? Díganme que no; con tanto ignorante suelto, no puede ser verdad). O debe ser que no son monitos atolondrados los que buscan su banana. Son gorilas. Y nada más.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-4101492099668886987?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/4101492099668886987/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=4101492099668886987' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/4101492099668886987'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/4101492099668886987'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/02/la-verdad-de-la-milanesa.html' title='La verdad de la milanesa'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-5931927583961325833</id><published>2011-02-05T02:02:00.004-03:00</published><updated>2011-02-05T02:12:18.054-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fisonomía baraja y payasos de joda'/><title type='text'>Draculitos</title><content type='html'>Uno está acostumbrado a que las cosas vivas que no caminan en dos patas, tengan la costumbre de alejarse lo más posible de nosotros. Es, si se quiere, un mandato natural. Excepto con esa categoría animal que llamamos “mascota”, el resto del bichaje prefiere no tener nada que ver con nosotros, también conocidos como "la gente". Por eso me llama tanto la atención lo que hacen los mosquitos. Ya de entrada, la cosa viene de persecución: uno puede estar toda la tarde conviviendo con uno, y no se entera. De algún modo, los tipos consiguen mantenerse escondidos, disimulados como una manchita en la pared, mirando para el otro lado mientras uno desayuna, se va a trabajar, escribe un par de huevadas en el twitter y se sienta a mirar 6,7,8. Incluso tienen la habilidad de pasar desapercibidos a la hora de la lectura, aun cuando ésta se desarrolle en el mismo ámbito donde, un rato más tarde, tienen planeado cristalizar su delito.&lt;br /&gt;Pero entonces uno se aburre del libro. Cierta desconcentración se transforma en un bostezo, el micro-telón en cada ojo, la cabeza voleada. Uno le dice “hasta mañana” a lo que esté leyendo, deja el libro en la mesita de luz (qué denominación tan preciosa, si uno la piensa literal y en clave Cris Morena Group) y apaga el velador.&lt;br /&gt;Con cierta ingenuidad, la cabeza se apoya en la almohada.&lt;br /&gt;Entonces uno lo escucha llegar: primero, con la esperanza de que haya sido producto de la propia imaginación; después, como una sospecha cierta; por último, como un zumbido que se clava en la oreja más fría de quien buscaba dormir.&lt;br /&gt;Así, con una resignación venida desde otros tiempos, uno desanda el camino trazado y confirma, no sin cierto dejo de razonamiento infantil: "Hay un mosquito en la habitación y me quiere picar". Lo extraño no es sólo que un ser alado, insecto y diminuto contradiga las sugerencias de la Naturaleza y se porfíe en acercarse al hombre. Lo extraño es que lo intenta varias veces, que con las patas al aire, colgando como una mano mecánico-diabólica (como esas garras en las máquinas de ositos), busca aterrizar en algún lugar de mi cuerpo para clavarme, succionarme, llevarse el vientre hinchado de partes mías. Y que intente su adermisaje a pesar de la amenaza de las manos, el diario doblado, la chinela que retumba contra la pared donde el mosquito se detiene para volver a hacerse el sota, reagruparse y atacar.&lt;br /&gt;Lo extraño es que uno sea la carnada, el cazado, el deseado, el que la bestia quiere comerse a pesar de la inferioridad tan confusa de sus condiciones. Y que los tipos se jueguen la vida por una gota de sangre.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-5931927583961325833?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/5931927583961325833/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=5931927583961325833' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/5931927583961325833'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/5931927583961325833'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/02/draculitos.html' title='Draculitos'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-4044774244195860977</id><published>2011-01-28T15:08:00.001-03:00</published><updated>2011-01-28T15:13:08.529-03:00</updated><title type='text'>Convocatoria a escritores inéditos</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"   style="  color: rgb(51, 51, 51); line-height: 16px; font-family:'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif;font-size:11px;"&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;En el marco del lanzamiento de Ediciones Outsider, presentamos el concurso de cuentos Segunda Antología OUTSIDER.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;Bases del concurso:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;• El cuento deberá encontrarse inédito y el autor no podrá tener obras editadas anteriormente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;• Se recibirán los trabajos vía e-mail a la dirección ediciones.outsider@gmail.com. El asunto deberá decir “Concurso Segunda Antología OUTSIDER”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;• Los trabajos deberán ser entregados en formato Word página A4, fuente Times New Roman 12, interlineado doble con una extensión mínima de 5 carillas y máxima de 10.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;• La recepción de los trabajos se extenderá desde el martes 1 de febrero hasta el viernes 4 de marzo de 2011.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;• Los &lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;tres&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt; títulos seleccionados se darán a conocer vía mail y página web de la editorial el viernes 25 de marzo de 2011.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;• Los autores seleccionados serán editados en la próxima Antología de Ediciones Outsider sin costo alguno para los mismos, previa firma de contrato editorial.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;• Una vez editadas, las obras se presentarán en el marco de las lecturas de Outsider y contarán con todo el apoyo publicitario y de difusión a cargo de la editorial.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;• Los libros editados estarán distribuidos y disponibles en librerías de cadena y especializadas en literatura.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;JURADO DE LA CONVOCATORIA :&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;Valeria Iglesias (Ediciones Outsider)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;Enzo Maqueira (Ediciones Outsider)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;Néstor Arrúa (No Hay Vergüenza Ediciones)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; text-align: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;Más información ediciones.outsider@gmail.com&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-4044774244195860977?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/4044774244195860977/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=4044774244195860977' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/4044774244195860977'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/4044774244195860977'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/01/convocatoria-escritores-ineditos.html' title='Convocatoria a escritores inéditos'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-8547686218836042133</id><published>2011-01-26T11:41:00.002-03:00</published><updated>2011-01-26T11:44:14.304-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Prensa'/><title type='text'>Más Ruda macho en la web</title><content type='html'>&lt;em&gt;"Enzo Maqueira (...) logra, a través de una excelente prosa, diáfana y precisa, referir la personalidad de este aprendiz de brujo, y describir su extraño mundo interior y su sensibilidad enfermiza".&lt;/em&gt; Palabras de Germán Cáceres en su &lt;a href="http://letras-uruguay.espaciolatino.com/aaa/caceres_german/ruda_macho.htm"&gt;crítica &lt;/a&gt;de &lt;em&gt;Ruda macho&lt;/em&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-8547686218836042133?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/8547686218836042133/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=8547686218836042133' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/8547686218836042133'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/8547686218836042133'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/01/mas-ruda-macho-en-la-web.html' title='Más Ruda macho en la web'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-4891840265540330754</id><published>2011-01-19T18:05:00.005-03:00</published><updated>2011-01-20T01:24:50.789-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fisonomía baraja y payasos de joda'/><title type='text'>Alguna forma de eternidad</title><content type='html'>Ayer supe que murió Marina Kogan. No la conocía más que de nombre. Sabía que escribía, que andaba por el mismo mundo que yo. Tampoco recuerdo haberla leído. Sin embargo ahora, que la sé tan lejos, pude seguir el camino de sus dudas, sus alegrías, sus preferencias políticas y su rara enfermedad a través de Twitter. Me enteré que vivió en New York, que tenía novio, que en 2003 había votado a Kirchner y que era hincha de San Lorenzo o, por lo menos, tenía buena onda con el ruso Manusovich, campeón del '95. Siguiendo el rastro de una persona que no conocía, me dolió descubrir que la muerte la sorprendió a los 28 años, pese a que en uno de sus tweets se pregunta si sus plantas la iban a sobrevivir. Para mí, que la desconocí mientras estaba de este lado de la materia, fue un hallazgo encontrarla viva del otro lado, con una foto y sus textos, con la cotidianidad de Twitter como cuaderno de bitácora de su paso por esa vida que, como ella misma escribió, estaba &lt;i&gt;medio en game over&lt;/i&gt;. Y los meses sin saber del todo que eran los últimos, siguen plantados en ese mismo espacio donde Marina Kogan todavía es escritora, pero también una porteña que vuelve feliz de la Creamfields, o que tiene que mirar el recital de Mc Cartney por tv digital, porque su novio acaparó el televisor con la Playstation. Ahí quedó para siempre Marina, congelada en su amor al kirchnerismo, en sus recuerdos de New York, en asomar la cabeza por una ventana de hospital. &lt;div&gt;Será por esa atracción que siento por la muerte que de vez en cuando entro al blog de Gabriel Bañez, que sigue tal cual lo dejó antes de irse. Y también a él lo siento vivo, detenido mientras lo quiera algún ejecutivo yanqui en un post sobre Fernando Peña del 29 de junio de 2009. También está en sus libros, como dice el lugar común. Pero es mucho más Gabriel y menos Bañez en esos textos personales donde no hay señales de muerte, a pesar de que fue él quien eligió el momento.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Otro caso: hace un tiempo atrás, cuando pasaba lista en un nuevo curso, me dijeron que una de las chicas había muerto. La busqué en Internet y encontré su Fotolog. Ahí estaba, con 17 años, saludando a la cámara. Abajo había escrito un texto lleno de errores de ortografía, incoherencias y ese lenguaje indescifrable típico de la época.  Nunca tuvo la clase de Expresión Escrita que le esperaba. Tampoco envejeció, ni va a saber qué viene después del primer noviazgo trunco, o cómo los años se van pareciendo tanto entre ellos cuando uno deja atrás la escuela. Jamás supo que del Fotolog ya casi nadie se acuerda, excepto ella, que se mantiene firme en cada imagen, como testigo de un tiempo pasado que se la llevó consigo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Quizás una de las derivaciones menos esperadas de la tecnología en nuestro tiempo sea la posibilidad de preservación. Como en un museo de pensamientos, emociones y hechos cotidianos, la vida de algunos se mantiene encendida en ese ciberespacio que, por el momento, es el único Más Allá posible. Ojalá ellos también hayan tenido la posibilidad de encontrar alguno de los tantos cielos prometidos. Mientras tanto, hay algo de vida en lo que dejaron colgado en la web. Cosa extraña: parecen más vivos que los que estamos acá.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-4891840265540330754?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/4891840265540330754/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=4891840265540330754' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/4891840265540330754'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/4891840265540330754'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/01/alguna-forma-de-eternidad.html' title='Alguna forma de eternidad'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-5428572403793355183</id><published>2011-01-10T14:37:00.011-03:00</published><updated>2011-01-10T21:18:01.193-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Soy un niño cristal'/><title type='text'>Había una vez...</title><content type='html'>Lo que más me gustaba era llegar a la parte de "doctor", con esa "r" arrastrada, larga, que nos hacía temblar la boca. Encima, sabía que apenas un segundo después venía "cuatrimotor", cosa de que, si la primera "r" de "doctor" no salía como uno la esperaba, tenías la revancha para escupir la nuca del compañero que se sentaba adelante en la clase de música. Y ni hablar de la vacuna y ese final de "nuna nuna nu", donde todo era una fiesta de pibitos contentos. &lt;div&gt;También estaba "El reino del revés". No sé la causa, pero nunca pude retener más de dos estrofas de una canción que -ahora lo sé- incluye seis. Tampoco sé el motivo por el cual ya en la salita roja y ahora, treinta años más tarde, recuerdo dos estrofas separadas entre sí. Para mí, el reino del revés sólo tenía "gatos que no hacen miau y dicen 'yes' porque estudian mucho inglés", y un señor llamado Andrés, cuyos 1530 chimpancés eran invisibles, por más que uno los mirara. Resulta que en el medio había un juez, un ladrón, un oso, un perro pequinés y otros seres estrafalarios que preferí ignorar durante toda una vida.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hay un tema que no canté jamás, por lo menos no cuando debía hacerlo. Sin embargo, lo viví siempre como el mejor "musicalmente hablando". Como no formaba parte del repertorio del jardín, era una especie de mito o secreto a voces. Se llamaba "Twist del Mono Liso" y todo el mundo lo conocía, menos yo. Pagaría porque alguna banda de rock se atreviera al cover y me diera la alegría de escuchar el tema sin culpa y poder seguir el ritmo pegadizo, la escala ascendente, esa poesía onírica que habla de un mono cazador de naranjas "vivas" con frases tan masoquistas como lisérgicas del tipo "La naranja se pasea/ de la sala al comedor/ No me tires con cuchillo, tírame con tenedor".&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Del otro éxito de María Elena, "La Reina Batata", tengo un recuerdo menos agradable: era la canción monótona y aburrida que cantábamos exagerando cada vez que aparecía el "ta", quizás en los primeros meses del jardín, cuando entre un chico de 4 años con sueño y un caracol hay casi el mismo pulso vital. Algo similar me pasa con "Manuelita", una canción que siempre me dio tristeza y algo de sueño, y que terminé de odiar cuando hicieron la película.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hoy supe que María Elena Walsh había muerto. La verdad, no me produjo ninguna pena. Sabía que era una mina un poco amarga y lo había comprobado en una Feria del Libro, cuando pasé por el stand donde firmaba libros y pude ver, al mismo tiempo, lo notorio que hacía su desagrado por ese tipo de eventos y lo mucho que le molestaba que yo le sacara fotos para el diario que estábamos haciendo. Sin embargo, por un momento se me ocurrió pensar qué hubiera sido de mí y de todos nosotros sin esas canciones. Y pensé que me hubiera dolido muchísimo si en los noticieros aparecía una placa roja que dijera "Nunca más se va a escuchar el Cuatrimotorrrr", o "Se perdió para siempre la canción del Mono Liso". Por suerte, nada de eso va a suceder. Seremos varios los que cada tanto vamos a seguir escuchando esas canciones, y los que vamos a pasarla de boca en boca, luchando contra Sapos Pepes o el elefante que se columpiaba sobre una tela de una araña y llamaba a demasiados elefantes que hacían lo mismo con idéntica, pesada, insoportable reiteración. La alegría de saber que las canciones quedan es más poderosa que cualquier muerte. Quizás por eso ella misma iba siempre tan seria: toda su felicidad estaba dando vueltas por ahí, en los jardines, en los colegios, en tipos de más de treinta que, cada tanto, se animan a entrarle al Mono Liso, jabón en mano, bailecito de &lt;i&gt;twist&lt;/i&gt; bajo la ducha.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-5428572403793355183?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/5428572403793355183/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=5428572403793355183' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/5428572403793355183'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/5428572403793355183'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/01/habia-una-vez.html' title='Había una vez...'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-5689460799205159863</id><published>2011-01-02T17:38:00.002-03:00</published><updated>2011-01-02T17:43:09.587-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Prensa'/><title type='text'>Más comentarios sobre Ruda macho</title><content type='html'>&lt;em&gt;"En esta novela - casi una crónica de hechos que, según Enzo Maqueira, fueron reales- se plantean los alcances (en este siglo tan proclive a creer en extrañas circunstancias o hechos sobrenaturales) de la superchería, de la mistificación o de lo perverso que se desarrolla en el terreno fértil de las mentes alucinadas que buscan encontrar soluciones mágicas, como una manera de compensar sus propias limitaciones".&lt;/em&gt; Ruda macho, ahora en &lt;a href="http://www.elarcadigital.com.ar/modules/libreria/"&gt;El Arca digital&lt;/a&gt;, la publicación de la Caja de Ahorro y Seguro. Gracias, Nina Thürler.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-5689460799205159863?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/5689460799205159863/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=5689460799205159863' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/5689460799205159863'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/5689460799205159863'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2011/01/mas-comentarios-sobre-ruda-macho.html' title='Más comentarios sobre Ruda macho'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-2730730209434767667</id><published>2010-12-30T15:10:00.010-03:00</published><updated>2010-12-30T23:56:00.997-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historias'/><title type='text'>Zelarayán</title><content type='html'>Era el obstáculo que había que sortear para encontrarse con el director de la carrera. No era una tarea sencilla: había que golpear la puerta, esperar en vano a que el tipo abriera, animarse a asomar la cabeza. Había que mirarlo fijo y preguntarle si Henri estaba en su oficina, y recién después de repetir varias veces lo mismo, el Bulldog giraba y con la mirada furiosa y un vozarrón que destilaba odio o amargura decía que no sin más.&lt;br /&gt;No sé quién de nosotros lo había apodado así, puede que fuera Luciano, Omar o Fabián; pero era la única manera de nombrar a ese tipo que se expresaba -por así decirlo- con monosílabos, que jamás sonreía, que no saludaba a nadie y que no se despegaba de su máquina de escribir en un rincón del último piso en el edificio que la universidad CAECE tenía en la Avenida de Mayo, en donde hacía traducciones de libros cuyos títulos ignorábamos.&lt;br /&gt;Con el tiempo supimos que se llamaba Zelarayán. Estábamos a finales de los noventa, pero a mí ese apellido no me decía nada. La poesía fue siempre un área de la literatura que miré de lejos, como quien intuye que, allá en el fondo, en una piecita oscura, hay una orgía a la que sólo pueden entrar ciertas, particulares, personas. Y aunque alguna vez Henri me comentó que el Bulldog escribía "unas cosas rarísimas que a vos te gustarían", nunca se me ocurrió buscar algo de él. Mientras tanto, con Luciano, Omar y Fabián nos pasábamos los recreos en el baño, charlando de mujeres, de política y de literatura. Los cuatro, a nuestro modo, queríamos escribir. Éramos el grupo más intelectual de una universidad donde no había demasiada gente para compararse. Habíamos hecho una revista literaria y nos enorgullecíamos de haber entrevistado a Bioy Casares. Yo ya tenía bastante claro que quería ser escritor; Omar preparaba sus cuentos completos, mientras nos quemaba la cabeza hablando de las mejores maneras de suicidarse; Luciano escribía una novela que empezaba con un tipo en un kayak; Fabián se preocupaba por los kurdos y, como era mayor que nosotros, nos hablaba del hijo y nos enseñaba algunas cosas que entonces nos parecían absurdas. Nos acordábamos del Bulldog cada vez que se nos ocurría ir a charlar con Henri y entonces nos parábamos del otro lado de la puerta, tomábamos aire y golpeábamos. Y si el Bulldog no estaba nos abalanzábamos al despacho de Henri, que nos esperaba rodeado de libros y se echaba para atrás, suspiraba y se reía con nosotros como si no fuera el director.&lt;br /&gt;Años más tarde entré a trabajar a CAECE. Lo primero que supe, apenas me confirmaron, fue que iba a compartir oficina con el Bulldog. Creo que, si me hubieran dicho que me desollaban vivo, me empalaban, me vestían con una camiseta de San Lorenzo y me dejaban colgado de un poste en la tribuna de Huracán, no hubiera sentido más miedo. Por suerte, Henri se apuró a tranquilizarme: con una sonrisa cómplice, me dijo que el Bulldog iba a la mañana, que yo podía ir a la tarde y que sólo me lo iba a cruzar, un rato, apenas llegara.&lt;br /&gt;Me preocupé especialmente en evitar esa posibilidad. Me esforcé en llegar tarde todas los días, de modo que del Bulldog sabía nada más que por su computadora en un escritorio frente al mío. No había fotos, papeles, ni colillas de cigarrillo. La computadora apagada era la única señal de que seguía trabajando. Y era una señal tan débil que pronto me olvidé de él. De vez en cuando había sobres cerrados con su nombre. Una vez encontré una revista; no sé si era "La guacha" o "El diario de poesía". Fue entonces cuando me acordé lo que me había dicho Henri.&lt;br /&gt;Una tarde, mientras charlábamos con Luciano -que estaba de visita en la universidad- alguien abrió la puerta. Luciano y yo nos quedamos callados, nos miramos. El Bulldog entraba despacio, medio rengueando, en la oficina.&lt;br /&gt;Lo saludé con la misma sonrisa forzada con la que años atrás le preguntaba por Henri. Pero esta vez el tipo nos miró, nos saludó, se quedó parado en medio de la oficina y nos empezó a hablar. Con una energía que jamás le habíamos conocido, con una sonrisa en la cara, con oraciones completas nos contó que había sido periodista, que había ayudado a crear la carrera que nosotros habíamos estudiado, que le habían ofrecido ser profesor, pero se había negado porque estaba sordo. No me acuerdo qué respondimos, o si fuimos capaces de decir algo. El Bulldog se fue como había llegado y con Luciano nos quedamos con la boca abierta.&lt;br /&gt;Con el tiempo, mi entonces aficionada vocación literaria se puso seria y fue imposible no conocer a Cucurto y su poema "Zelarayán"; supe que el Bulldog era una especie de mito para buena parte de nuestros poetas y que sus libros circulaban entre unos pocos, fervientes, admiradores. El nombre de Zelarayán fue borrando el apodo y lo volví a escuchar en boca de Jorge Edwards, que en una entrevista me contó que Ricardo alguna vez había besado a Alejandra Pizarnik. Un día me topé con un libro suyo, &lt;i&gt;Bolsas&lt;/i&gt;, publicado por Eloisa Cartonera. Recién entonces, algo así como 10 años más tarde, le pude dar la razón a Henri. Era una cosa rarísima, y me gustaba.&lt;br /&gt;Hace tiempo esperaba el momento de contar esta historia. Si vale tal confesión, me frotaba las manos pensando en el momento en que Zelarayán muriera y pudiera sentarme a recordar, a escribir, a jactarme de haber compartido la oficina con un mito de la literatura nacional. Hoy, cuando supe que se había ido, nada fue como esperaba. Es que entonces no sabía que la historia me iba a doler en serio, que Henri ya no iba a estar para leerla y que mis desencuentros con el Bulldog quedarían tan lejanos, como piezas de un museo donde descansa, también, alguien que dejé de ser mucho tiempo atrás. &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-2730730209434767667?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/2730730209434767667/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=2730730209434767667' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/2730730209434767667'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/2730730209434767667'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/12/zelarayan.html' title='Zelarayán'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-3049017807260517181</id><published>2010-12-29T10:10:00.007-03:00</published><updated>2010-12-29T12:25:42.049-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fisonomía baraja y payasos de joda'/><title type='text'>Temporada de clase media pelotuda</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Diciembre suele ser el mes de los grandes conflictos pero, sobre todo, de los grandes imbéciles. No hay mejor época para demostrar una vez más la falta de sentido común de un buen porcentaje de la población. Y si la película Twister nos enseñó que hay gente que espera a la temporada de tornados para estudiar ese fenómeno, sin dudas diciembre y enero es el momento propicio para observar el comportamiento de la "clase media pelotuda" (CMP), sector social que -en su forma más dañina- suele ser responsable de un buen caudal de votos para el candidato menos creíble y con más plata para pagar sus campañas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todo empieza con los primeros calores, cuando a nuestra CMP no se le ocurre mejor idea que pasar el verano en las plazas, bajo un sol abrasador. Hay 33 grados, no hay brisa marina, ni sombra, ni paz, pero las chicas se desesperan por hornearse en espacios públicos. El calor avanza y con la proximidad de las fiestas llega el punto más alto de la actividad de este grupo: la gente acude en tropel a comprar pirotecnia, es decir, un pasaporte a ampliar las posibilidades de tener un accidente, perder un ojo o quemarse las manos. Y todo para escuchar un "pum" tan fuerte que, de paso, te puede dejar una lesión en el oído. Pero no nos extendamos en este punto, que es sabido que la pirotecnia es de clase media baja y aún más abajo. Vayamos a los turrones, el alimento más calórico, menos indicado para una fiesta a 33 grados de temperatura y, sobre todas las cosas, más difícil de comer. ¿A cuánta gente realmente le gusta el turrón? Si les gusta tanto, ¿por qué no lo comen el resto del año? Ahí están las mesas repletas de una cosa dura y difícil de masticar, que la CMP compra porque es tradición, o algo así. Es curioso que esa misma clase media se involucre muy poco con otras tradiciones, como la fiesta de la Pachamama, por ejemplo (y no voy a hablar de Halloween, aunque me coma los codos de hueso duro como un turrón).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La lista de alimentos que aparecen el 24 de diciembre y desaparecen el 1 de enero sigue con el Pan dulce pero, sobre todas las cosas, con la Sidra y el Ananá Fizz. Excepto alguno de esos niños borrachos -que los hay en toda familia- ¿a quién más le gusta tomar esas porquerías? En esta época, a la CMP, que no se sienta a ninguna mesa sin una sidra Real.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De modo que una fiesta pensada para pasarla bien, reflexionar, estar en familia, se convierte en una oportunidad para incrementar las posibilidades de sufrir quemaduras por pirotecnia, perder un diente en el mastique del turrón y saborear la más horrible de las bebidas alcohólicas. Es lógico que a mucha de esta gente le deprima llegar a fin de año.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero este año la cosa fue peor: empezó cuando la CMP -cuyos apellidos son Katz, Rodriguez, Borghi (es decir, judíos, españoles, italianos)- salió a quejarse por la "inmigración descontrolada" o los "inmigrantes de baja calidad", ignorando (porque la ignorancia es su característica más visible, junto con el egoísmo) que ninguno de sus antepasados eran duques, condes ni princesas, sino "judíos de mierda", "gallegos brutos" o "italianos del sur"... &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El malestar (re-bautizado "crispación") siguió con los cortes de luz. Buenos Aires vive una ola de calor histórica durante más de una semana, con temperaturas por encima de los 35 grados. Entonces, la CMP sale en manada a comprar el aire acondicionado que, además, debió haber comprado en septiembre, cuando era más barato y la instalación tardaba apenas unas pocas horas. Pero no. La CMP no tiene la capacidad de la previsión. Compra el aire acondicionado en diciembre, en plena ola de calor, y se queja porque tiene que esperar días hasta que el aire está instalado. Una vez que por fin consigue su equipo y está refrigerada en su casa, esta gente hace caso omiso de las recomendaciones de setear la temperatura en los 22 grados. Hace gala de su egoísmo y pone el aire a 15, cosa de cagarse bien de frío (después de haberse quejado del frío del invierno, por supuesto) y, de paso, sobrecargar las redes eléctricas. Conclusión: las redes colapsan, se corta la luz y la CMP se queda sin aire acondicionado. Será entonces el momento de demostrar compromiso social, rebeldía y espíritu combativo para cortar las calles en reclamo de la restitución de un derecho primordial para el ser humano: tener suministro eléctrico. Con gomas incendiadas, con cacerolas, vecinos y vecinas de los barrios de la Capital exigirán que se les devuelva la luz, apenas unas horas después de putear porque gente que apenas tiene para comer corta la 9 de Julio... Mucho antes pasaron recortes de presupuesto, privatizaciones de empresas nacionales, asesinato de manifestantes, colegios que se caen a pedazos, chicos desnutridos, medios que no respetan la ley y un larguísimo etcétera que la CMP miró por televisión durante todos estos años. Pero entonces se cortó la luz, y llegaron las hordas de vecinos llenos de furia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La última gran participación de este simpático sector social se vio en estos días: largas filas de automovilistas desesperados por conseguir nafta. Hace casi una semana que los medios alertan que "podría faltar nafta". Entonces, la CMP que programó sus vacaciones para el 1 de enero -y al mismo destino turístico- sale desesperada a llenar sus tanques. El resultado es algo así como una profecía autocumplida. Si durante una semana la gente se agolpa en las estaciones de servicio para cargar nafta porque "podría faltar", es probable que a la larga falte. Es extraño que el faltante de nafta no se vea en ninguna de las estaciones de servicio donde las colas son de más de tres cuadras desde hace varios días. ¿Exactamente cuándo "podría faltar nafta"?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hasta acá, lo que ya vivimos. Todavía falta un poco más: el 1ro de enero, esa misma gente crispada, harta de no tener luz, esperar 4 horas por un poco de nafta y de no tener billetes de 100 pesos (que también "podrían faltar", de modo que la gente se agolpe en los cajeros automáticos a sacar sus billetes y que, por fin, los billetes falten), va a salir toda junta a la Costa Atlántica. Es decir, va a tardar 12 horas para hacer un viaje que un día después podría hacer en 6, y que dos días más tarde podría hacer en 4. En sus esperadas vacaciones, a esta buena gente la espera una larga fila de autos, mucho calor, colas para ir al baño, colas para comprar medialunas en Atalaya (otra rara tradición del veraneante) y más colas para ir a comer en Mar del Plata, para encontrar un lugar en la playa, para tomar un helado y para volver cuando termine la quincena. No es raro que, después de vacaciones así, esta gente esté crispada.   &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La pregunta es, ¿cuál es el motivo por el cual esta gente es irreflexiva e ignorante pese a tener un buen nivel de educación, o egoísta y, al mismo tiempo, incapaz de salirse del molde social impuesto por la costumbre y los medios? ¿Por qué compran alfajores Havanna en Mar del Plata, cuando Havanna tiene sucursales en Buenos Aires? ¿Por qué les parece justo reclamar por la luz y se enojan cuando los chicos toman un colegio cuyas paredes se derrumban? ¿Por qué se quejan de que los gobiernos roban y se abren de piernas para ser penetrados por sus compañías de celular? Lo ignoro. Y en esa ignorancia se esconde el mayor de mis temores: pertenecer, también, a esa clase media. Ser parte de ella, aunque más no sea por momentos, cuando escribo en el blog, cuando voy al BAFICI, cuando como el chau fan con palitos, cuando formo parte de esa prima hermana de la CMP: la clase media &lt;i&gt;cool&lt;/i&gt;, el paraíso del cinismo, la buena mala conciencia y el hedonismo en su fase más lisérgica.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero ése es otro capítulo. Ahora es tiempo de festejar que ellos, los otros, por fin abandonan la ciudad.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-3049017807260517181?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/3049017807260517181/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=3049017807260517181' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/3049017807260517181'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/3049017807260517181'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/12/temporada-de-clase-media-pelotuda.html' title='Temporada de clase media pelotuda'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-8276040061901954126</id><published>2010-12-27T14:33:00.002-03:00</published><updated>2010-12-27T14:36:16.084-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Prensa'/><title type='text'>Algunas grietas para Ruda macho</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"  style=" line-height: 22px; font-family:'Times New Roman';"&gt;&lt;i&gt;"El estilo del autor es tan tierno y tan respetuoso que hasta los momentos más sórdidos se vuelven dulces. Lo cual es impactante y propulsa la narración a un nivel en dónde uno se ve casi cómplice empático de la miseria"&lt;/i&gt;, opina Alexis Leiva sobre&lt;i&gt; Ruda macho &lt;/i&gt;en su blog, &lt;a href="http://grietas-protohumano.blogspot.com/2010/12/nuevo-libro-de-enzo-maqueira-ruda-macho.html"&gt;Grietas&lt;/a&gt;. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-8276040061901954126?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/8276040061901954126/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=8276040061901954126' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/8276040061901954126'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/8276040061901954126'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/12/algunas-grietas-para-ruda-macho.html' title='Algunas grietas para Ruda macho'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-5822950094148395106</id><published>2010-12-20T20:42:00.003-03:00</published><updated>2010-12-20T20:47:05.488-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Prensa'/><title type='text'>Ruda macho según Nicolás Correa</title><content type='html'>En el blog &lt;em&gt;Los asesinos tímidos&lt;/em&gt;, Nicolás Correa habla de &lt;em&gt;Ruda macho&lt;/em&gt; y la clava en el ángulo cuando dice que es "la escritura de la obsesión". La nota, &lt;a href="http://asesinostimidos.blogspot.com/2010/12/ruda-macho-la-biografia-del-virgencito.html"&gt;acá&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-5822950094148395106?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/5822950094148395106/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=5822950094148395106' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/5822950094148395106'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/5822950094148395106'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/12/ruda-macho-segun-nicolas-correa.html' title='Ruda macho según Nicolás Correa'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-6159883692258667798</id><published>2010-12-15T12:27:00.005-03:00</published><updated>2010-12-15T16:08:44.583-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Prensa'/><title type='text'>Ruda macho en Perfil</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ZqhE0uOz3Jo/TQjfOZAa0ZI/AAAAAAAAAJU/LiDTMoFQGlE/s1600/critica%2Bperfil.JPG"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 459px; DISPLAY: block; HEIGHT: 383px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5550931979057942930" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_ZqhE0uOz3Jo/TQjfOZAa0ZI/AAAAAAAAAJU/LiDTMoFQGlE/s400/critica%2Bperfil.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;"Hay que agradecer, entonces, que Enzo Maqueira haya tenido la sabiduría de acotar el espectro de las acciones y personajes que atraviesan&lt;/em&gt; Ruda macho&lt;em&gt;, convirtiéndola en una pieza prometedora, en el primer eslabón de lo que podría ser un autor más que interesante".&lt;/em&gt; Gran crítica de Diego Grillo Trubba en el suplemento cultura de Perfil, del domingo 12/12.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-6159883692258667798?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/6159883692258667798/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=6159883692258667798' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/6159883692258667798'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/6159883692258667798'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/12/ruda-macho-en-perfil.html' title='Ruda macho en Perfil'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_ZqhE0uOz3Jo/TQjfOZAa0ZI/AAAAAAAAAJU/LiDTMoFQGlE/s72-c/critica%2Bperfil.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-5723350076489554649</id><published>2010-12-13T23:36:00.007-03:00</published><updated>2010-12-14T00:38:39.791-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mucho odio'/><title type='text'>Sobre la inmigración (texto didáctico para la clase media)</title><content type='html'>La gente de clase media es bastante rara. En esta época, por ejemplo, anda pensando a dónde se va a ir de vacaciones, o cuántas cenas tiene antes de fin de año. Otros de sus problemas pueden ser qué celular comprar, o qué vino elegir en un restaurante "no muy caro". Porque la gente de clase media se preocupa por su bolsillo, por eso trata de ahorrar y se queja de la inflación.&lt;br /&gt;Pero todo cambia de modo rotundo cuando un grupo de indigentes toma un parque y exige una vivienda para dejar el lugar. Es ahí cuando, de repente, a la clase media le vienen necesidades de indigentes. "Yo estudio, trabajo, pago mis impuestos... ¡y no tengo una casa!", dicen por ahí, y después amenazan con tomar el parque Rivadavia.&lt;br /&gt;Es sabido que la clase media es bastante pelotuda. Sólo que a veces sus niveles de pelotudez resultan indignantes. Ya trazamos un panorama más o menos definido de los problemas que la aquejan. Comparemos, a continuación, algunos de los problemas que puede tener un inmigrante:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1)Ser cagado a palos o humillado por sus jefes.&lt;br /&gt;2)Ser cagado a palos por la policía, por "portación de cara".&lt;br /&gt;3)Ser sospechado de ser ladrón o narcotraficante durante toda su vida&lt;br /&gt;4)Estar imposibilitado de entrar a cualquier lugar cool o "bien" sin ser mal visto por la mayoría blanca.&lt;br /&gt;5)Tener nulas posibilidades de solventar estudios en una universidad privada, y muy pocas de hacerlo en una pública.&lt;br /&gt;6)Como consecuencia de todo lo anterior, tener escasas probabilidades de acceder a un trabajo medianamente bien remunerado.&lt;br /&gt;7)En el caso de conseguir trabajo más o menos bien remunerado, tener grandes posibilidades de volver al punto 1 de esta enumeración.&lt;br /&gt;8)En una sociedad hiperconsumista y hedonista, tener un nivel de vida por completo inferior al ideal mostrado en todos y cada uno de los mensajes que aparecen en televisión, vía pública, radio, diarios y revistas. Es decir, ser un ciudadano de segunda que no puede acceder a "lo que está de moda", "lo último", "lo &lt;em&gt;in&lt;/em&gt;", "lo sano", etc.&lt;br /&gt;9)Sentir miedo, extrañar, correr el riesgo de sufrir un accidente laboral, ser víctima del narcotráfico, volverse adicto, tener un amigo muerto en un enfrentamiento con la policía, tener una hija embarazada a los 12 años...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aun a pesar de estas grandes diferencias entre una persona que tiene trabajo, jubilación, obra social y paga $1500 un alquiler en un barrio céntrico, y otra que tiene trabajo en negro, sin jubilación ni obra social y paga $600 por una piecita en la villa 1.11.14, existen personas que todavía deben pensar que "voy a tomar yo el parque Rivadavia" o, aun mejor, el clásico "yo pago mis impuestos y estos negros de mierda, etc, etc, etc".&lt;br /&gt;A ellos, estas pequeñas observaciones:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) Este país se construyó con la fuerza del trabajo de los inmigrantes. Y si para la clase media actual resulta muy despreciable ver un colla, imagínense lo que pensaban las familias patricias de un siciliano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2)Si vamos a hablar de quiénes vienen y quiénes estaban desde antes, todos nosotros deberíamos irnos y dejarles la tierra a los pueblos originarios, incluidos los descendientes de los primeros criollos. Atendiendo a este argumento, los collas (que son eso lo que acá conocemos como "bolivianos", señora) tienen todo el derecho de caminar por tierras que les pertenecieron desde antes de la llegada de los españoles. A ver si nos entendemos: un colla es más nativo de estas tierras que cualquier de nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4)Es curioso que los mismos que piden que se frene la inmigración ilegal, sean capaces de sacarse los ojos por conseguir la ciudadanía española, italiana, polaca o de cualquier país que les permita irse a Europa cuando las papas queman.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5)Si los argentinos tenemos derecho a irnos a buscar un mejor futuro en otro país, también lo tienen los bolivianos, los paraguayos, los peruanos, y un largo etcétera. No deja de ser un orgullo que nuestro país sea visto como una mejor opción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6)A la clase media le encanta tener gente pobre a su servicio (mucamas, obreros, mozos, empleados) y le encanta tratarla como tal. Mucha de esa clase media le paga a los pobres los sueldos miserables que obligan a esa gente a usurpar terrenos para reclamar por una vivienda, entre otras cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7)Las viviendas que reclama esta gente figuran en el presupuesto del gobierno de la Ciudad y no fueron realizadas. No llegaron de la nada a pedir una casa. Esperan que se cumpla lo que fue anunciado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8)Nadie pide una casa de regalo. Los líderes de la toma repitieron que lo que quieren es el plan de viviendas que les permite tener su casa a pagar en varios años, así como existen créditos a largo plazo para Pymes o créditos hipotecarios para comprar una casa. Es decir, así como la clase media tiene ayudas y beneficios pensados para sus posibilidades y en base a sus problemas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8)En el preámbulo de la Constitución Nacional dice algo así como "para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino". De modo que los constitucionalistas de siempre deberían recordar este sencillo texto que aprendemos de memoria en la escuela primaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9)Argentina forma parte del Mercosur. ¿Qué es el Mercosur? Una unión de países que incluye la libre circulación de bienes, servicios y factores productivos (capital y trabajo) entre Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10)Ningún país es ajeno a la desgracia de otro. Paraguay era el país más desarrollado del continente, hasta que Uruguay, Brasil y Argentina se unieron y le hicieron una guerra que lo destruyó. Si hay paraguayos en nuestro país, es porque Paraguay no pudo ser una nación más próspera por responsabilidad de la Argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;11)Todos somos seres humanos y todos tenemos el mismo derecho a buscar un futuro mejor, donde sea que lo creamos conveniente. Fue así como se hizo este país y la razón que motivó a muchos argentinos a ser "sudacas" en otras tierras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;12)¿Qué es un país? ¿Dónde empiezan y dónde terminan sus verdaderas fronteras? Hay preguntas demasiado complejas para la clase media pelotuda que pasa sus días preguntándose quién sale de Bailando por un sueño, cuántos goles hizo Palermo o qué foto de perfil en Facebook queda mejor. Debe ser por eso que prefieren repetir consignas que no se sostienen sino desde la ignorancia, el egoísmo y, sobre todo, una terrible, imperdonable, absurda hijoputez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD: Sin ánimo de ofender, ¿eh? No vaya a ser que parezca que estoy diciendo cosas como "hay que matarlos a todos"... Nada me molestaría más que ser tenido por uno de ustedes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-5723350076489554649?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/5723350076489554649/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=5723350076489554649' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/5723350076489554649'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/5723350076489554649'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/12/sobre-la-inmigracion-texto-didactico.html' title='Sobre la inmigración (texto didáctico para la clase media)'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-5683594623486358255</id><published>2010-12-11T20:53:00.005-03:00</published><updated>2010-12-11T21:01:53.428-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fisonomía baraja y payasos de joda'/><title type='text'>Los libros del año</title><content type='html'>En un paso por el programa de Carlos Ulanovsky, en radio Nacional, dije que los libros que más me interesaron en el año fueron:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1)Crímenes coloniales, de Diego Grillo Trubba.&lt;br /&gt;2)Relatos reunidos, de Hebe Uhart.&lt;br /&gt;3)Diez, de Juan Emar.&lt;br /&gt;4)Cuentos reunidos, de Kjell Askildsen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pude nombrar al quinto, pero fue mejor. Ni siquiera lo había leído y lo iba a citar para quedar bien con los mismos de siempre: los "dueños de la pelota" (entre los cuales hay algún gordito, por supuesto). Y, aunque para muchos es la única manera de tener sexo, ser "cool" y ser escritor queda tan feo como escribir un haiku sobre papel higiénico.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-5683594623486358255?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/5683594623486358255/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=5683594623486358255' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/5683594623486358255'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/5683594623486358255'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/12/los-libros-del-ano.html' title='Los libros del año'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-983936456447544682</id><published>2010-12-05T20:15:00.004-03:00</published><updated>2010-12-05T21:33:25.746-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Prensa'/><title type='text'>La entrevista de Gillespi</title><content type='html'>Alguien se copó y subió la entrevista que me hicieron en la Rock &amp;amp; Pop al sitio &lt;a href="http://lomejordelosmedios.blogspot.com/"&gt;Lo mejor de los medios&lt;/a&gt;. Empieza a la hora y diecisiete segundos de programa. Gracias, anónimo benefactor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-983936456447544682?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/983936456447544682/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=983936456447544682' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/983936456447544682'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/983936456447544682'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/12/la-entrevista-de-gillespi.html' title='La entrevista de Gillespi'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-4757065350672425478</id><published>2010-12-04T17:38:00.001-03:00</published><updated>2010-12-04T17:43:24.387-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Prensa'/><title type='text'>Ruda macho en Hipercrítico</title><content type='html'>&lt;em&gt;(...) Maqueira elige un narrador melancólico, al que describe con una pátina de inteligencia suave, cálida, sensual. Su prosa, exacta, prolija, resulta agradablemente anacrónica cuando recuerda –muy a menudo– a los narradores latinoamericanos de los 70 (...)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Más de la crítica de Juan Terranova en Hipercrítico, &lt;a href="http://hipercritico.com/content/view/3136/42/"&gt;acá&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-4757065350672425478?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/4757065350672425478/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=4757065350672425478' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/4757065350672425478'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/4757065350672425478'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/12/ruda-macho-en-hipercritico.html' title='Ruda macho en Hipercrítico'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-369570526834609025</id><published>2010-11-29T15:20:00.003-03:00</published><updated>2010-11-29T15:30:14.169-03:00</updated><title type='text'>RUDA MACHO, en todas las librerías</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.edicioneslea.com/imagenes_libros/img_387.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 225px; height: 349px;" src="http://www.edicioneslea.com/imagenes_libros/img_387.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:Tahoma;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;En 1993, en un colegio privado de Buenos Aires corrió el rumor de que un alumno tenía poderes sobrenaturales. Mezcla de santo y de curandero, su historia trascendió los pasillos de la escuela, cayó en el olvido y, casi dos décadas más tarde, reapareció en las páginas escritas por la obsesión de un hombre que lo conoció.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="  color: rgb(51, 51, 51); font-family:Tahoma;font-size:11px;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;i&gt;Ruda macho&lt;/i&gt; es una novela acerca de la religión, el sexo, la espiritualidad y las perversiones. Un relato de iniciación en tiempos de la postmodernidad, donde la Biblia, los manuales de hechicería, la literatura de Herman Hesse, la homosexualidad, Khalil Gibrán y la educación católica, se mezclan para dar forma a una crónica tan real como alucinada.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-369570526834609025?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/369570526834609025/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=369570526834609025' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/369570526834609025'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/369570526834609025'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/11/ruda-macho-en-todas-las-librerias.html' title='RUDA MACHO, en todas las librerías'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-7881979238767850459</id><published>2010-11-26T19:16:00.006-03:00</published><updated>2010-11-26T20:15:47.663-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Los medios nos mienten'/><title type='text'>Me saqué de contexto</title><content type='html'>Releyendo las respuestas a las&lt;a href="http://sites.google.com/site/25preguntas/"&gt; 25 preguntas &lt;/a&gt;y después de la implacable crítica de un amigo y mentor político, descubro que es poco menos que facho y elitista decir que una buena manera de festejar el Bicentenario sería impedir que vote la gente que no puede responder a un cuestionario de cultura general. Me debo una aclaración: "la gente", en este caso, es cierto sector de la clase media que habla por lo que escucha por ahí y que no sabe diferenciar entre izquierda y derecha, o que desconoce qué significa "la plata de los jubilados" y cosas por el estilo. Es un sector importante que repite y cree saber, y que vota a partir de esa repetición y no sobre la base de sus propias experiencias o de su conocimiento. Por ejemplo, los que dicen que este modelo no fomenta la inversión extranjera, y no tienen intereses directos sobre eso. O los que sostienen que "aquello fue una guerra". Sólo opinan y critican, pero no saben, ni tampoco se ven afectados. El mejor ejemplo es el ama de casa de Flores que hace un par de años salía a cacerolear en apoyo al "campo", y que hoy se queja porque el kilo de lomo está por las nubes. O el porcentaje de "gente" que votó a De Narvaez porque era un personaje de Tinelli...&lt;br /&gt;Contextualizada la respuesta, me doy por satisfecho a medias. La verdad es que estamos festejando el Bicentenario mucho mejor de lo que hubiéramos esperado: tenemos una industria nacional en ascenso, el mejor desarrollo tecnológico y en ciencia en los últimos 60 años, el mayor acercamiento de la Historia a los países de América latina, una ley de matrimonio igualitario, genocidas presos, una ley de servicios de medios audiovisuales, un hermoso canal Encuentro y varias voces que disienten con ese discurso que antes parecía único, entre varios logros. Estamos festejando el Bicentenario de un país mucho mejor que el que teníamos hace unos años atrás. Y para seguir de festejo, habrá que implementar por completo la ley de medios, conseguir la ley de identidad para transexuales y la ley de aborto, lograr que los trabajadores participen en el 10% de las ganancias de las empresas, proteger más áreas naturales, y un largo etcétera que es más posible que nunca. "Profundizar el modelo", como dicen por ahí. Esto es: más igualdad, más justicia social, más industria nacional, más ciencia y tecnología, más derechos humanos, más hermandad latinoamericana. A eso habrá que agregarle más respeto por el medio ambiente y por los pueblos originarios, entre otras cuestiones pendientes. Pero sin dudas estamos mucho más cerca de honrar conceptos tantas veces vapuleados como "independencia", "libertad", "patria" y "pueblo".&lt;br /&gt;Ahora sí. Ésta es la respuesta correcta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-7881979238767850459?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/7881979238767850459/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=7881979238767850459' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/7881979238767850459'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/7881979238767850459'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/11/me-saque-de-contexto.html' title='Me saqué de contexto'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-378406772324585857</id><published>2010-11-25T12:01:00.003-03:00</published><updated>2010-12-09T13:59:02.819-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Prensa'/><title type='text'>25 preguntas</title><content type='html'>Mientras el libro termina de acomodarse en las mesas de novedades. Juan Terranova me hizo sus 25 preguntas. &lt;a href="http://sites.google.com/site/25preguntas/25/enzo-maqueira-1"&gt;Acá.&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-378406772324585857?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/378406772324585857/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=378406772324585857' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/378406772324585857'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/378406772324585857'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/11/25-preguntas.html' title='25 preguntas'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-2121664148619134546</id><published>2010-11-11T14:09:00.000-03:00</published><updated>2010-11-11T14:10:00.845-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diarios de viaje'/><title type='text'>Asalto outsider al premio más in</title><content type='html'>La misión es ir a presentar nuestra editorial. Los soldados: quien escribe, Enzo Maqueira, y Valeria Iglesias. El plan es llegar, clavarse dos copas de vino de un saque, y empezar con la recorrida por cuanto escritor, periodista o viejo conocido se nos cruzara en el rumbo de nuestra lengua suelta. No contamos con la distracción que representan los mozos con bandejas con ceviche, quesadillas y sandwiches de jamoncito crudo y tomates deshidratados, en crujiente y tibio pan tostado. La comida nos hace perder veinte minutos, pero nos justificamos pensando que nos sirve de combustible.&lt;br /&gt;Por suerte, aparecen esos típicos bocaditos de los eventos: redondos, aplastados, temperatura media, sabor a queso viejo, humedecidos por una pasta que podría ser atún remojado en coca cola, palta con chocolate o puré de papel carbónico. No hace falta que nos pongamos de acuerdo: Valeria y yo entendemos que ésa es nuestra señal de largada.&lt;br /&gt;Tengo experiencia en el premio Clarín; además, conozco el Malba. Una rápida mirada me basta para trazar el recorrido. Valeria, que está ahí por primera vez, acepta subordinarse a una posición a pocos pasos. Estoy en la primera línea de fuego; mi cara es la cara más dura de la fiesta, mi sonrisa es indestructible.&lt;br /&gt;Un primer ataque arroja buenos resultados: el poeta Hugo Mujica nos escucha. Hugo (menos parecido a Jorge Telerman de lo que lo recordaba) nos promete leernos con más atención si le mandamos un mail y le explicamos cuál es la propuesta de la editorial. No podemos decir que salimos victoriosos, pero sobrevivimos a la primera batalla.&lt;br /&gt;Ahí nomás vemos a Juan Guastavino, el primero de los autores que van a formar parte de la colección Doble Mano. Juan es finalista del premio por segunda vez y a él –que está mucho más tranquilo que nosotros- acudimos para reagrupar nuestras fuerzas. Juan nos presenta a su familia, nos dice que no se tiene fe, nos habla con ese modo relajado y natural que le envidiamos.&lt;br /&gt;El segundo objetivo es Osvaldo Quiroga, pero parece cercado por tres personas que nunca son las mismas, pero que se renuevan para dar como resultado siempre la misma combinación: señora bien, señor escritor, señora bien entrada en años. Es imposible acercarse, así que lo contacto desde un rincón, a donde nos refugiamos para reavivar el temple con otra copa de vino. Osvaldo siente el impacto de mi mirada, me sonríe; aprovecho esa fugaz caída de la defensa para acercarme, darme la mano, comentarle de la editorial y volver a mi rincón, donde Valeria, de repente asaltada por una señora, no ha podido salir de la trinchera.&lt;br /&gt;La señora es María Inés Krimer y es escritora, además de profesora de Valeria en algún taller literario. Habla con calma, pero hay algo en ella que no nos cierra. Es como si escondiera algo. Empezamos a sentirnos amenazados, pero todavía no entendemos por qué. Apuntamos otra vez nuestras miradas en busca de refugio. Divisamos a Federico Jeanmaire, otro autor de la casa. Hacia él vamos en busca de una palmada en el hombro. No contamos con que también está rodeado: esta vez, quienes lo cercan son Patricia Kolesnicov y Ezequiel Martínez. Estamos en territorio de Clarín y ellos son dos de sus más emblemáticos soldados. Por suerte para nosotros, son de esos soldados que uno quisiera tener en su tropa. Los saludamos a los tres con idéntico afecto.&lt;br /&gt;Aunque están Jeanmaire, Juan Cruz Ruiz, Carlos Gorostiza, Jorge Fernández Díaz, Ana María Shúa, Claudia Piñeiro, Guillermo Martínez, Pablo Toledo y alguno que otro más, los escritores no abundan. Hay muchos editores, gente de prensa de las editoriales y gente de Clarín, pero no es a ellos a quienes buscamos. Durante un rato parecemos estar en una tregua: se acercan Déborah Lapidus y Diego Rojas y conversamos con la alegría de encontrarnos con viejos amigos; reconozco a Marcelo Panozzo, compañero de trabajo de un paso fugaz por la radio en 1996, y le recuerdo aquellos tiempos; saludamos a Claudia Piñeiro; abrazo a Nacho Iraola; beso a Amalia Sanz, a Gabriela Cabezón Cámara, a Paloma Fabrikant. A lo lejos, otro amigo, Néstor Barrón, con sombrero de cowboy. Empezamos a sentirnos cómodos cuando vemos a Gustavo Nielsen. Viene masticando uno de los sandwiches de jamón crudo. Habla poco, quizás por el sandwich que le hincha las mejillas, quizás porque también él nos oculta algo. Le recordamos que nos prometió un texto para Outsider. Nos dice que sí con la cabeza, migas de pan en los labios.&lt;br /&gt;Ese sector del Malba en donde la gente anduvo dando vueltas, saludándose, interrumpiéndose, comiendo, tomando vino (y nosotros mirando, ocultándonos, saliendo al ataque), va quedando vacío. La ceremonia de entrega del premio nos llama desde el auditorio, donde aparecen Canela, los editores de Clarín, los conductores que conocemos de TN, las promotoras paradas como estatuas ¿vivientes? con su impecable cara de orto. También descubrimos a Rosa Montero, a Jorge Aulicino, al ministro Hernán Lombardi.&lt;br /&gt;Empiezan los discursos, los recuerdos, los tangos que canta Soledad Villamil. Los presentadores insisten en generar expectativas; saben que el Clarín es uno de los poquísimos premios literarios donde la pregunta “¿Quién ganó?” no circula como un guiño cómplice entre los invitados. Acá nadie –excepto el jurado y algún que otro peso pesado- sabe quién ganó. Se supone, sin embargo, que el ganador está enterado. Ésa es la lógica que utiliza Juan Guastavino para esperar el fallo con esa tranquilidad que sólo da saberse derrotado de antemano. Antes de sentarnos, le preguntamos el nombre de su novela, cruzamos los dedos por él.&lt;br /&gt;Dejemos de lado el homenaje a Saramago, las palabras siempre simpáticas de Juan Cruz, el discurso entrecortado del señor K. Pasemos al momento en que descubrimos que María Inés Krimer es finalista y se lleva una mención. Sigamos adelante y descubramos que al lado nuestro hay una pareja con otro finalista, que no gana nada pero que se arranca las manos con su mujer, o con su hombre, que estalla de nervios y que no sabemos si es él o es ella, porque los dos están iguales de temblorosos, llorosos, un mismo contener del aliento. Avancemos hasta el instante en que se sabe que la novela ganadora es La otra playa, de Gustavo Nielsen, y en que empezamos a darnos cuenta que todo el tiempo estuvimos rodeados por finalistas, que esos silencios, ese masticar embuchado, esas palabras furtivas, no eran otra cosa que el modo en que los finalistas se habían ocultado del resto de nosotros, de nosotros dos, de editorial Outsider. Sabríamos después que Barrón también era uno de ellos, incluso él, que trataba de distraernos con su sombrero de cowboy.&lt;br /&gt;¿Seríamos también nosotros finalistas? ¿Habíamos caído en algún tipo de emboscada? Son dos preguntas que no nos hacemos cuando todo termina. Sólo atinamos a pensar que el premio Clarín funciona como queremos que funcione Outsider: un puente entre el afuera y el adentro; un toque mágico que te lleva desde la marginalidad hasta los quince mil lectores de la primera edición. No aspiramos a tanto; nos conformamos con alentar a esos finalistas y contarles que somos su premio consuelo. La resignación de unos y de otros se lleva mejor con una copa de champagne en la mano.&lt;br /&gt;Queda la alegría por Nielsen, que además de prometernos su texto es un tipo que escribe bien, que provoca desde el talento, que se dio el gusto de atender el celular en medio de la entrega y mientras Rosa Montero decía sus palabras y que nos obligó a todos a un minuto de silencio por Fogwill, otro tipo que sabía provocar desde el talento. Queda la alegría de verdad por acordarnos de Fogwill y por verlo a Nielsen contento, y por imaginar si Fogwill esta vez no hubiera puteado como puteaba siempre que iba a una entrega de premios. Queda la alegría por Nielsen, una vez más. Y otra.&lt;br /&gt;El combate del Malba termina cuando el campo de batalla se empieza a vaciar. La cosa se traslada al patio, pero para eso hay que atravesar las mesas del bar, pasar a una luz más tenue, ponerse en modo de after office y darle otra onda al asunto. Preferimos retirarnos a tiempo por aquello de “soldado que huye…”. Sonrisa, paso calmado, últimos saludos; nos acercamos a la salida, nos dan de regalo una bolsa, una caja, un libro de Saramago. Un último trago, murmullo de voces, la puerta de vidrio. La noche sobre Figueroa Alcorta, el aire fresco.&lt;br /&gt;Pasaron tres horas y estamos afuera otra vez.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-2121664148619134546?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/2121664148619134546/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=2121664148619134546' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/2121664148619134546'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/2121664148619134546'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/11/asalto-outsider-al-premio-mas-in.html' title='Asalto outsider al premio más in'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-8177015701800811506</id><published>2010-11-09T12:13:00.010-03:00</published><updated>2010-11-09T12:28:31.084-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Noticias'/><title type='text'>La pesadilla de la editorial propia</title><content type='html'>&lt;div&gt;Dos años (¡!), un subsidio que no es subsidio, contadores que prometen y no cumplen, papeles que aumentan, saco/pongo textos, temperaturas + o - del límite de lo tolerable, diagramadores, diseñadores, autores, ISBN, presupuestos y muchos café en jarrito en el bar La Orquídea de Almagro después, ya falta casi nada para que existan en el terreno de lo tangible los dos primeros libros de la editorial que "fundamos" (no confundir con "fundimos") con Valeria Iglesias. En menos de un mes, la antología Outsider y el primer título de la colección Doble Mano, con Federico Jeanmaire de presentador y Juan Guastavino de presentado. Para más información: &lt;a href="http://eloutsider.com.ar/"&gt;www.eloutsider.com.ar&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-8177015701800811506?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/8177015701800811506/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=8177015701800811506' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/8177015701800811506'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/8177015701800811506'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/11/la-pesadilla-de-la-editorial-propia.html' title='La pesadilla de la editorial propia'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-6156444964921396630</id><published>2010-11-01T03:16:00.001-03:00</published><updated>2010-11-01T03:17:28.626-03:00</updated><title type='text'>un libro</title><content type='html'>que se llama "Ruda macho" y que va a estar a la venta en diez días, aprox. Mientras tanto, sigo buscándole la forma al nuevo blog.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-6156444964921396630?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/6156444964921396630/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=6156444964921396630' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/6156444964921396630'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/6156444964921396630'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/11/un-libro.html' title='un libro'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-4863924280505081968</id><published>2010-10-29T11:42:00.010-03:00</published><updated>2010-10-29T12:40:27.988-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='antes de desaparecer casi completamente'/><title type='text'>Un epílogo para Néstor Kirchner</title><content type='html'>Les devolvió a las madres de los desaparecidos la esperanza de que los asesinos de sus hijos no iban a morir impunes. A las abuelas les dijo que tampoco ellas iban a morir sin saber en dónde estaban sus nietos secuestrados por esos mismos asesinos. &lt;div&gt;Le dijo al presidente de la nación más poderosa de la Tierra que, esta vez, la Argentina no iba a aceptar tener relaciones carnales en donde sólo una parte gozaba y la otra lloraba en silencio, la cara llena de golpes. Y al mismo tiempo se acercó a otros países de América latina para demostrar algo que cualquiera podía suponer: que la unión hace la fuerza, que la patria es Patria Grande, que nos une algo más que un mismo idioma, mismos dolores, misma esperanza.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Se sacó de encima al Fondo Monetario, pagando una deuda que nos obligaba a agachar la cabeza y seguir "recetas" que siempre tenían el mismo sabor amargo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Apostó por la nacionalización de todo lo que era privado, porque creyó que el Estado era mucho más confiable que empresas que no pueden ser elegidas o desechadas en las urnas, ni responden a otro poder más que al mandato del dinero de unos pocos. Así les devolvió la esperanza a los trabajadores que durante dos décadas habían quedado a merced de la decisión de esos pocos, y que debieron soportar despidos, recortes, quitas, pérdidas, la reducción de la dignidad a la necesidad básica de conseguir trabajo. También generó ese empleo, a pesar de que siete años atrás, cuando salíamos del infierno, esa palabra amenazaba con su ausencia a poco menos de la mitad de la población.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Se peleó con la Iglesia, harto de la hipocresía. Y con la misma virulencia luchó contra los medios de comunicación que apoyaron a la dictadura, que le echaron la culpa a "la crisis" por las muertes de Kosteki y Santillán, que prefieren a Ricardo Fort antes que a José Pablo Feinmann, a Godard, a Julio Cortázar; que proponen juegos idiotas conducidos por idiotas modelos, en lugar de los documentales de Encuentro o el ciclo de cine de grandes directores que todas las noches se ve por canal 7.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nos devolvió el fútbol, el deporte más popular que, sin embargo, sólo podían ver algunos acomodados. Y la plata de los jubilados la puso otra vez en manos del Estado, porque el Estado es de todos y las AFJP son de esos mismos pocos que se quedaron con todo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Armó una Corte Suprema tan independiente que muchas veces atentó contra sus propios intereses. Y aunque eso le generó disgustos, estuvo orgulloso de llevar a jueces capaces de analizar con autoridad la despenalización del aborto y del consumo de drogas. Acompañó iniciativas para generar una sociedad más justa e igualitaria, y por eso apoyó el casamiento entre personas del mismo sexo, la jubilación para amas de casa, el aumento a los jubilados, el respeto al derecho de manifestar sin ser sacado a tiros por la policía.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mientras el modelo anterior se desmoronaba prometiendo un derrame de riquezas que nunca llegó, propuso a los obreros que vuelvan a las calles, que tomen las banderas perdidas, que recuperen el derecho a exigir, a reclamar, a luchar desde la justa certeza de que son más lo que menos tienen. Les dijo que recuperaran viejas conquistas y, con eso sólo, fue suficiente para poner en marcha algunos sueños que habían quedado sepultados.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hizo bajar la foto de dos genocidas del muro de las figuras destacadas de nuestras Fuerzas Armadas. Hurgó en el pasado y nos recordó que muchas palabras impresas se escribieron en papeles manchados con sangre, y que los genocidas no actuaron solos, sino junto con empresarios, con periodistas, con gente bien y con el apoyo de la Sociedad Rural que también combatió, porque nunca creyó en esos señores que dicen ser del campo argentino, pero negocian con la mirada puesta en los centros económicos de otros países del mundo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No hizo la reforma agraria, ni mandó a matar a los asesinos sueltos, ni usaba una barba larga; tampoco inventó nada nuevo, ni mucho menos revolucionó el país para sentar las bases de una nueva sociedad; estuvo lejos de ser puro, de ser santo, de ser intachable. Lo que hizo Néstor fue apenas lo que había que hacer, lo que siempre hubo que hacer: plantarse ante el poder de los países negreros, aliarse en la humildad con los países hermanos, ponerles límites al poder de unos pocos, recuperar la identidad de los nadies, exigir juicio y castigo a los asesinos, a los cómplices de esos asesinos, a los que siempre miraron para otro lado y dijeron "yo no fui", creyéndose inocentes. Hizo apenitas lo obvio, lo justo, lo necesario.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo curioso es que no lo había hecho ninguno antes que él, por lo menos no en los últimos treinta y cinco años, y por eso (sólo por eso, ¿tan mal estábamos que tan poquito nos hizo tanto bien?) el que murió fue un hombre grande, un hombre irremplazable, un mito que habrá que levantar por encima de nuestras cabezas, apenas y nada menos que como un faro que nos marcó el camino de regreso hacia el orgullo de ser argentinos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-4863924280505081968?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/4863924280505081968/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=4863924280505081968' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/4863924280505081968'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/4863924280505081968'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/10/epilogo-antes-de-desaparecer-casi.html' title='Un epílogo para Néstor Kirchner'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-904355790300784903</id><published>2010-10-22T21:36:00.000-03:00</published><updated>2010-10-22T10:58:10.149-03:00</updated><title type='text'>Epitafios</title><content type='html'>&lt;div&gt;"Pena" es el diminutivo de "depresión". Atrás de todo gran hombre hay una gran mentira. Los actores son, al arte, lo que los brasileros al turismo." Gente" es otro y nunca yo (ni el que habla conmigo). Atrás de toda mentira hay un hombre. Para una mujer, su novio es el subtítulo del mundo. El ventilador de techo es el monumento porteño al fracaso. Y allá en el fondo está la muerte, como un lorito. La gran trampa de la naturaleza es ponerle placer a lo que acarrea dolor. Todo lo que termina, vuelve a empezar exactamente por la mitad. SE BUSCA asesino de ego, para fundición con el todo sin pasar por ninguna experiencia dolorosamente física. La libertad sólo puede perderse por amor. Pero el amor sin libertad no es amor, sino egoísmo. La verdad pura no existe. La mentira pura, no es posible. Cansarse de todo es tan natural como resignarse a seguir camino. Tout est vrai. Moi non plus. agotada la única posibilidad de escapar del exilio del sufrimiento, reza una hormiga. Ningún presente vale tanto la pena que se llora una vez pasado. Subir, subimos todos. Lo difícil es bajarse a tiempo. El libro murió en sus brazos. Así da gusto morirse. Y pongamos, por ejemplo, que en realidad somos todos una energía que vino a caer ahora, y que ya estamos todos muertos desde hace como cien millones de años. la última vez es siempre la que más duele. Veranito en otoño, o un viaje en el tiempo para las emociones. Todos los días, sin previo aviso, me viene la náusea; entonces me acuerdo. Lo que de chico se llamaba aburrimiento, de grande se llama "estar hinchado las pelotas de todo". ¿Por qué siempre voto a contramano de la mayoría? Política siglo XXI: el arte de enceguecer a los que ya están ciegos. Y un buen día, sin previo aviso, te pegan el baldazo de agua helada. Eliminar el ego para alcanzar el goce. El hecho que refiero acaeció de un modo baladí, acaso producto del desconcierto, ¿no? ¡Caramba! Las ratas caen de los barcos todos los días, exactamente a la misma hora, y van a parar al fondo del océano como ravioles de pelo negro. Vivir metido abajo de un volcán, en zona de terremotos. Eso es tener huevos. I am pupil. This is not a book. This is a blog. El exceso de conciencia acarrea el peligro de la noción de desequilibrio. Las palomas son la clase media de las aves.&lt;br /&gt;Colgando de una rama, en una noche de primavera, con la cabeza llena de pajaritos que usen los pelos de nido. Yo no sé, llueve; es terrible cómo mira.Se están vaciando cada una de las cosas que alguna vez fueron llenadas. "quizás", una palabra cursi. me asusta que el viento se calle de golpe. Atención noticieros: las palomas también festejan el 25 de mayo. Quiero esa nota y no pido derechos. Lo lindo de todo esto es que, si el avión se cae, toda esta porquería va a seguir estando hasta que se le ocurra a algún ejecutivo norteamericano. Todo esto podría ser el sueño de una pelota. No one knows. Follow me into oblivion. Regardez ma petite ligne de chance. La única verdad es el aplauso en el jazz. Vos fijate lo difícil que es dejar espacios en blanco.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-904355790300784903?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/904355790300784903/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=904355790300784903' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/904355790300784903'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/904355790300784903'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2009/05/epitafios.html' title='Epitafios'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-7895769953051040948</id><published>2010-10-18T10:46:00.005-03:00</published><updated>2010-10-18T16:15:26.978-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diarios de viaje'/><title type='text'>Una tarde en la FLIA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Andaba en busca de lo que escriben los que tienen mi edad, pero quería leerlos en libro, sin ningún &lt;em&gt;.com&lt;/em&gt; que se interpusiera entre nosotros. Esa necesidad de volver al papel impreso surgió de una reflexión no demasiado profunda que, días atrás, habíamos compartido con una colega que anda por los treinta y pico: ninguno de nosotros somos nativos digitales, sino una especie de turistas americanos que se quedan a vivir en algún lugar donde abunde el buen clima, las puestas de sol y los tragos con ron y frutas. De modo que el blog, las revistas electrónicas y todo lo que se invente, viene desdibujado con la nostalgia por una patria de papel impreso que tuvimos que abandonar.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En eso andaba cuando vi unos afiches de la &lt;a href="http://feriadellibroindependiente.blogspot.com/"&gt;FLIA&lt;/a&gt;, la feria del libro independiente que este fin de semana se hacía en la imprenta &lt;a href="http://www.taringa.net/posts/info/939631/Imprenta-Chilavert.html"&gt;Chilavert&lt;/a&gt;, recuperada por sus trabajadores. Era 17 de octubre, había sol, quedaba camino a la cancha de San Lorenzo... El cosmos me había servido la feria en bandeja por primera vez, después de años -o meses- de ver sus siglas en facebook, en el blog de los muchachos que escriben, en afiches que algunos nostálgicos pegaban sobre la cara de &lt;a href="http://www.google.com.ar/imgres?imgurl=http://i34.tinypic.com/2nu3r6f.jpg&amp;amp;imgrefurl=http://lyricsdigger.info/s/ricardo%2520montaner%2520amor&amp;amp;usg=__FBsUlbvesDVQAp1gvOfSYp50sGA=&amp;amp;h=302&amp;amp;w=320&amp;amp;sz=21&amp;amp;hl=es&amp;amp;start=43&amp;amp;zoom=1&amp;amp;tbnid=fmQ6gL-TgsR4sM:&amp;amp;tbnh=159&amp;amp;tbnw=159&amp;amp;prev=/images%3Fq%3Dricardo%2Bmontaner%26um%3D1%26hl%3Des%26sa%3DN%26biw%3D1024%26bih%3D654%26tbs%3Disch:10%2C1711&amp;amp;um=1&amp;amp;itbs=1&amp;amp;iact=rc&amp;amp;dur=704&amp;amp;ei=Npe8TLjyDc2jnQewo6yuDQ&amp;amp;oei=KZe8TLbPHIP_8AavqZ2oCw&amp;amp;esq=4&amp;amp;page=4&amp;amp;ndsp=14&amp;amp;ved=1t:429,r:8,s:43&amp;amp;tx=110&amp;amp;ty=89&amp;amp;biw=1024&amp;amp;bih=654"&gt;Montaner&lt;/a&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Me subí al auto y enfilé para esos lados. Avenida La Plata al fondo. A una cuadra de donde doblo siempre que voy a la cancha, la calle Chilavert. Enseguida, los hippies.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hacía tiempo que no veía a tantos juntos. Las señas particulares eran las de siempre: barba, nudos en el pelo, olor a porro y cerveza, pantalones anchos en la gama de los colores primarios, calzado inexistente y su consecuencia más visual en las plantas de los pies ennegrecidas. Estaban sentados en el medio de la calle, atrás de sus mantas o en sillas de plástico. Y cuando paseaba entre ellos, con ese paso errante que uno adopta en las ferias, dejaban la conversación con su hippie vecino (o con los hippies de otras mantas que habían llegado desde los extremos de la feria para compartir la cerveza) para decir lo que se suele decir en esos lugares: "podés levantar", "podés mirar", "podés preguntar". Nada que no se consiguiera en Plaza Francia o en Tilcara.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Siempre me sentí a gusto con esos muchachos, a pesar de que a mí lo hippie no me sale de ningún modo (juro que alguna vez lo intenté) y que me reconozco un poco culpable por no ser uno de ellos, además  de sentirme algo señalado. Sé que cuando me paro frente a uno de sus puestos me miran con la misma actitud con la que yo boludeo a una estudiante de marketing que dice "&lt;em&gt;sory&lt;/em&gt;" y que vota a Gabriela Michetti "porque me cae bien". Sé que mi peinado, mi ropa, incluso este texto, graba sobre mi cabeza el mote de "careta", "cheto" o como quiera que le digan a la gentuza como yo. Y tienen un poco de razón, por más que la cerveza, el porro, los íconos de la izquierda y los libros que nos gustan leer sean tan suyos como míos. Por más que le encuentre mucho más sentido a su feria de Pompeya que al festival Buen Día en Palermo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero dejemos la introspección -que eso también es de hippie- y pasemos a los libros:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En un puesto, &lt;a href="http://www.eloisacartonera.com.ar/home.html"&gt;Eloisa Cartonera&lt;/a&gt; con sus ya míticas publicaciones de cartón reciclado. Los nombre son más o menos los de siempre, ese segmento donde se unen los emergentes con los que salen en los suplementos de cultura, o donde unos se convierten en otros: Cucurto, Aira, Bizzio, Bruzzone, Fogwill. Por el momento, nada de lo que buscaba.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En otro puesto, libros de gente que no conozco, de editoriales que nunca escuché nombrar. Es probable que fuera eso lo que buscaba, pero no siento LA VOZ y tampoco.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En otros, autores y editoriales de los que tengo alguna referencia: &lt;a href="http://facebook.com"&gt;Pánico al Pánico, Blatt y Ríos, Gog y Magog, Entropía&lt;/a&gt;. Hago una parada para saludar a &lt;a href="http://plantarevista.com.ar/anteriores/nr1/damianrios.html"&gt;Damián Ríos&lt;/a&gt;. Con su metro noventa de altura y su pelo larguísimo (pero, sobre todo, con la actividad que viene desarrollando hace años en ese mundo) bien puede encarnar a algún tipo de Mesías. Hojeo sus libros y le compro uno: &lt;em&gt;Yo era una mujer casada&lt;/em&gt;, de César Aira. El primer libro y ya me tergiversé las intenciones. Aira tiene 60 años y lo vengo leyendo hace rato, como supongo casi todos los que estamos en ese lugar.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Completo la primera vuelta. Descubro que un viejo conocido del edificio donde crecí es uno de los organizadores de la FLIA. Charlamos, por primera vez, sin la incomodidad de los ascensores. Tampoco nos preguntamos por mis padres, su hijo, su esposa, el piano, los perros. Y nos despedimos con un beso.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En una mesa hay un libro que tampoco se ajusta a mis intenciones, pero que venía buscando -para ser cortazariano- "sin saberlo". &lt;em&gt;Marc, la sucia rata&lt;/em&gt;, de &lt;a href="http://www.marclasuciarata.com.ar/press/sbarra.htm"&gt;José Sbarra&lt;/a&gt;. A Sbarra lo conocí cuando yo tenía 12 años y él era el guionista de un programa de televisión en donde -dios me perdone- pretendía hacerme famoso. Hace un par de años supe que además de guionista el tipo era escritor, y que había muerto en 1996. También supe que cuando se habla de la liberación en los ochenta, de los tipos que se picaban heroína en el Parakultural, de la merca, de los primeros travestis, del Sida y de la policía parándote por tener &lt;a href="http://www.imagenesdeposito.com/no%20category/5600/kate+moss+drogadicta.html"&gt;cara de drogadicto&lt;/a&gt;, se habla de José Sbarra. &lt;em&gt;Marc, la sucia rata&lt;/em&gt;, es algo así como un documental sobre los ochenta más &lt;i&gt;punkies&lt;/i&gt; y oscuros. Alguien en la FLIA me dice que es una obra un poco adolescente, también me dice que es uno de los libros más vendidos en ese circuito. Lo empecé a leer y creo que tiene razón con lo primero. Sbarra estaría contento.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En un extremo de la feria lo encuentro a &lt;a href="http://lestroispetitscochons.blogspot.com/"&gt;Funes&lt;/a&gt;. Que esté ubicado casi en el límite con la parte de la calle donde el mundo sigue no debe ser entendido como una marginación para otro que tampoco tiene pinta de hippie, aunque lo de Funes es más deportivo. Ese, el comienzo de todo, es un buen lugar para un tipo que pasa gran parte de su vida llevando por otras tierras su escuela de encuadernación y un sistema para hacer libros con tarjetas postales, fotocopias, un poco de plasticola y todas las ganas del mundo. Su editorial, la Funesiana, es un emblema nacional. Y su empuje es uno de los motores  en las iniciativas de la literatura independiente, emergente o "joven guardia". Además, el tipo se fue a Alemania a jugar contra una selección de dramaturgos teutones. De su golazo (que me cuenta con detalles mientras, adelante, dos tecladistas tocan una música muy serú giran) y de cómo los dramaturgos argentinos cagaron a patadas a los alemanes, sabrá algún día Diego Armando Maradona, vengado en Frankfurt por el 4-0 del Mundial.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;A Funes no le compro nada porque ya tengo mucho de él (incluso una posición en la cancha, "tirado al medio", que una vez sugirió gracias a mi "poder de quite") a pesar de que lo que iba a buscar seguro estaba escondido detrás de las tapas sobrias de la Funesiana.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En cambio &lt;a href="http://www.google.com.ar/imgres?imgurl=http://2.bp.blogspot.com/_yOkK99F4YWE/Su7XCfaYRVI/AAAAAAAAAUg/D3fIikYrEsY/s320/levin.jpg&amp;amp;imgrefurl=http://enredadasenradio.blogspot.com/2009_11_01_archive.html&amp;amp;usg=__4o8YKzKxYWfiW5XZFiqGg7TkaPk=&amp;amp;h=218&amp;amp;w=290&amp;amp;sz=11&amp;amp;hl=es&amp;amp;start=14&amp;amp;zoom=1&amp;amp;tbnid=wtMrqiX_9T84uM:&amp;amp;tbnh=144&amp;amp;tbnw=192&amp;amp;prev=/images%3Fq%3Dfederico%2Blevin%26um%3D1%26hl%3Des%26sa%3DX%26biw%3D1024%26bih%3D654%26tbs%3Disch:10%2C532&amp;amp;um=1&amp;amp;itbs=1&amp;amp;iact=hc&amp;amp;vpx=155&amp;amp;vpy=131&amp;amp;dur=409&amp;amp;hovh=174&amp;amp;hovw=232&amp;amp;tx=133&amp;amp;ty=108&amp;amp;ei=yJm8TM5PisCcB-vK1KsN&amp;amp;oei=uZm8TK6gG4-u8AatnOywDg&amp;amp;esq=2&amp;amp;page=2&amp;amp;ndsp=14&amp;amp;ved=1t:429,r:0,s:14&amp;amp;biw=1024&amp;amp;bih=654"&gt;Levin&lt;/a&gt;, sentado en una mesa detrás de los libros de los muchachos de Ensayos en vivo (conocidos por Ensayos en libro cuando la cosa viene impresa), me obliga a que le compre. Antes de mirar los títulos saludo a Levin, cuya barba rojiza creció hasta adquirir una forma digna de algún personaje de El Señor de los Anillos. Me llevo unos ensayos sobre fútbol que pienso regalarle a un &lt;a href="http://www.edicioneslea.com/libro.php?id=92"&gt;amigo&lt;/a&gt; que, domingo de por medio, sufre conmigo la mediocridad de nuestro San Lorenzo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Otro hallazgo: una revista de periodismo independiente en serio, que se llama Qué y está llena de buenas ideas y mejores intenciones. Compro la colección completa, tres números que hablan del periodismo, de la libertad y del "colectivo" (no el transporte, sino el concepto). &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Recorro la feria una vez más, por las dudas. En esta tercera vuelta encuentro &lt;i&gt;pins&lt;/i&gt; del Che, &lt;a href="http://www.cinenacional.com/peliculas/index.php?pelicula=2614"&gt;películas del repertorio peronista&lt;/a&gt;, remeras estampadas y a &lt;a href="http://www.google.com.ar/imgres?imgurl=http://eblogtxt.files.wordpress.com/2008/12/romina-casa-077.jpg&amp;amp;imgrefurl=http://eblogtxt.wordpress.com/2008/12/02/literatura-travesti-trash/&amp;amp;usg=__Tl_nfeLCyMzuDJnNnBK7RHfkzmg=&amp;amp;h=300&amp;amp;w=400&amp;amp;sz=30&amp;amp;hl=es&amp;amp;start=0&amp;amp;zoom=1&amp;amp;tbnid=QYbGOyCA5zBBDM:&amp;amp;tbnh=162&amp;amp;tbnw=246&amp;amp;prev=/images%3Fq%3Dnaty%2Bmenstrual%26um%3D1%26hl%3Des%26sa%3DN%26biw%3D1024%26bih%3D654%26tbs%3Disch:1&amp;amp;um=1&amp;amp;itbs=1&amp;amp;iact=rc&amp;amp;dur=261&amp;amp;ei=7pW8TNS6HYH_8AaV3eypDg&amp;amp;oei=7pW8TNS6HYH_8AaV3eypDg&amp;amp;esq=1&amp;amp;page=1&amp;amp;ndsp=15&amp;amp;ved=1t:429,r:7,s:0&amp;amp;tx=163&amp;amp;ty=52"&gt;Naty Menstrual&lt;/a&gt;, que está rodeada de un grupito de chicas que le escuchan las anécdotas. Siento que podría quedarme la tarde entera dando vueltas alrededor de los mismos puestos, y que toda la literatura que fui a buscar va a seguir escondiéndose de mí porque está en tantas partes que es imposible de encontrar. Al mismo tiempo, me arrepiento de no haber ido antes a la FLIA y, mientras camino de vuelta al auto, me prometo volver a pisar ese lugar con mis pies (las zapatillas Nike, en realidad) en el próximo encuentro. Quizás, quién sabe, podría tener un puesto de chetos que también escriben, que también compran papel Ombú, que la birra la toman del pico y que aprenden con algo de nostalgia de las ganas de hacer que tienen los hippies. Un puesto de chetos que alguna vez quisieron ser hippies, pero que se quedaron en casa, leyendo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-7895769953051040948?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/7895769953051040948/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=7895769953051040948' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/7895769953051040948'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/7895769953051040948'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/10/una-tarde-en-la-flia.html' title='Una tarde en la FLIA'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-8628526052202748794</id><published>2010-10-11T23:04:00.006-03:00</published><updated>2010-10-11T23:58:37.576-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historias'/><title type='text'>Tortura china</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Una gorda abierta de piernas, las tetas al aire y la raqueta china para matar mosquitos. Le ponían la raqueta en los pezones y la gorda se mordía los labios, abría la boca despacito, suspiraba desde el fondo más oscuro del cuerpo; los ojos se abrían como un capullo y amanecían fijos en la pared que hacía las veces de horizonte. Otros cuatro miraban. Yo anotaba mentalmente el invento de la raqueta con electricidad.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hoy fui al barrio chino. Por 16 pesos, compré la solución a mi problema. La china le puso las pilas y la probó adelante mío: puso un llavero o algo así sobre el encordado y hubo una chispa y un sonido de magiclick. No pretendo darle un uso masoquista, aunque sí entreveo que todo esto encierra una especie de sadismo contra los mosquitos. Estoy lejos de intentar un drive o una volea de revés, y en cambio sostengo la raqueta como una espada samurai; erguida en mi puño, la hago atravesar el aire con una estocada. En el camino a casa, miro (la palabra correcta es "escudriño") el aire todo el tiempo en busca de una primera víctima que, por supuesto, nunca aparece.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;A pesar de haber presenciado su uso erótico, no tengo valor para tocar el encordado. Quedé más impresionado con la prueba que hizo la china que con el placer que sentía la gorda. Así que llego a casa con la raqueta virgen, todavía en la mano, cortando el aire.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Después de meditarlo, dejé la raqueta junto a la cama, sobre el pilón de libros (temí que se encendiera sola, que me quemara a Carver, que el fuego se ensañara con Bradbury). Me acosté y esperé el zumbido.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Apagué la luz. Dejé un brazo desnudo, fuera de las sábanas. Esperé unos minutos. Abrí las ventanas, fingí que dormía. Fingí soñar. Ronqué para los mosquitos, di patadas de sueño, mastiqué la baba, tiré la almohada al suelo y la levanté al revés.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Fue inútil. Por más que esperé dos horas y cuarenta y tres minutos, no aparecieron mosquitos en casa. No creo faltar a la verdad ni exagerar si aseguro que fue la primera vez en los últimos 300 días. Hubiera sido feliz, sino fuera por la raqueta. Es que ahora está el brazo desnudo, el brazo y su marca rojiza que no es picazón.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-8628526052202748794?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/8628526052202748794/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=8628526052202748794' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/8628526052202748794'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/8628526052202748794'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/10/tortura-china.html' title='Tortura china'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-8680111393006224281</id><published>2010-10-08T00:30:00.005-03:00</published><updated>2010-10-08T00:49:08.186-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Soy un niño cristal'/><title type='text'>Un tipo con suerte</title><content type='html'>Leí &lt;em&gt;Pantaleón y las visitadoras&lt;/em&gt; en Londres, durante el tiempo que pasé allá estudiando inglés. Fue mi primer encuentro con la literatura del ahora premio Nobel y tuvo que darse bien a su estilo: en Londres, pero rodeado de latinoamericanos. Si existiera un modo "a lo Vargas Llosa" de leer sus novelas, sin dudas sería ése. Es como leer a Borges en una biblioteca, o a Julio en un departamento de París, con jazz de fondo.&lt;br /&gt;Desde &lt;em&gt;Pantalón...&lt;/em&gt; hasta &lt;em&gt;La fiesta del Chivo&lt;/em&gt;, pasando por L&lt;em&gt;a tía Julia y el escribidor&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;La casa verde&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Conversación en la catedral&lt;/em&gt; y hasta los cuentos "Los jefes" y "Los cachorros", encontré siempre a un escritor lleno de recursos que, al mismo tiempo, tuvo siempre una envidiable facilidad para contar historias. Varguitas a los veintipico ganando el premio Seix Barral, fue durante mucho tiempo un mito que sólo pudo derrumbar Gonzalo Garcés (quien hoy estará pensando -con no poca razón- que en unos años también le toca el Nobel). Ni hablar del Vargas Llosa en la mesa de Gabo, de Julio, de Fuentes y de Donoso, cuando los cinco funcionaban como la Liga de la Justicia de finales de los sesenta. O del Mario que le cruzó una trompada a García Márquez con la misma pasión con la que, años atrás, había escrito sobre él.&lt;br /&gt;Por eso y a pesar de que escuchar a Vargas Llosa en sus habituales "reflexiones" neoliberales en la CNN es casi tan repulsivo como lamer la suela del zapato de un sepulturero, creo que no hay un Nobel de literatura más merecido por estas tierras. En otras, quién sabe.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-8680111393006224281?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/8680111393006224281/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=8680111393006224281' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/8680111393006224281'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/8680111393006224281'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/10/un-tipo-con-suerte.html' title='Un tipo con suerte'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-9207002044738245020</id><published>2010-10-02T00:36:00.005-03:00</published><updated>2010-10-06T11:41:03.118-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Los medios nos mienten'/><title type='text'>Negros de mierda</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;¿Sabrán los amigos del chico secuestrado y asesinado (no importa el nombre, porque al fin y al cabo es siempre igual de doloroso y casi siempre un mismo chico) que sus padres, sus abuelos, quizás ellos mismos, también son responsables de ésa y de tantas muertes?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es probable que prefieran mirar desde lejos a los negros que vienen a matarles a su compañero de curso, y que piensen que esos negros lo hacen de maldad, que no les importa nada, que habría que matarlos a todos para terminar con el problema y que estemos todos mucho más seguros, sin negros a la vista.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Con la idéntica profundidad de odio con la cual deben mirar de reojo al gorrita que les pide monedas, también deben ignorar que nadie -o quizás muy pocos- nacen con el destino de criminales marcado en la frente. Y que muchos de esos negros de mierda nunca van a poder ser otra cosa porque la "gente" los contratan nada más que para limpiarles las casas, o para construirlas, y les pagan lo menos que pueden, y los hacen comer las sobras en la cocina, mientras ellos -la "gente"- gastan fortunas en restaurantes, celulares, camionetas 4 x 4 y una montaña de objetos destinados a marcar las diferencias entre negros y gente. Es probable que ignoren que esos negros salen a robar por pobreza, pero mucho más por odio, y que ese odio nace de la desigualdad, y que la desigualdad nace del egoísmo, entre otras facetas poco felices del ser humano. Desconocen que sus padres, abuelos y ellos mismos votaron una y otra vez a dirigentes que insistieron con políticas diseñadas para permitir que esas personas humildes y de trabajo se convirtieran en negros de mierda. Ignoran que sus programas de televisión enseñan que los negros no aparecen en televisión, excepto para hacerles burla; o que sus publicidades muestran con precisión milimétrica quiénes pueden aspirar a la fiesta, la diversión y las chicas lindas, y quiénes ni siquiera pueden salir en la foto. No tienen idea que la riqueza de la gente necesita del trabajo mal pago de los negros, de los empleados que agachan la cabeza, de las mucamas que tienen que mirarlo todo desde un adentro que siempre es afuera. Les parece normal que haya negros y gente, y que los primeros estén a disposición de los segundos. Y que "estar a disposición" incluye para los negros la casi completa imposibilidad de igualarse alguna vez a la gente, ni siquiera con esa ilusión que llamamos "clase media" y que también está a disposición de otros, pero prefiere pasarlo por alto.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Porque están muy lejos de entender lo que significa vivir como un negro de mierda, pero mucho más lejos de comprender que a esos negros les deben su modo de vida, porque no son otra cosa que el desecho de la máquina de fabricar gente.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-9207002044738245020?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/9207002044738245020/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=9207002044738245020' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/9207002044738245020'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/9207002044738245020'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/10/negros-de-mierda.html' title='Negros de mierda'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-195191560787843838</id><published>2010-09-30T11:22:00.001-03:00</published><updated>2010-09-30T11:22:00.598-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historias'/><title type='text'>En el velorio</title><content type='html'>-Parece dormido -dice la señora, con esa voz y esos gestos que sólo tienen las señoras en los velorios o en la fila del supermercado.&lt;br /&gt;-De veras -dice la otra.&lt;br /&gt;Y entonces el muerto gira, acomoda una mano debajo de la cabeza, abre un ojito y espía. Se acurruca en el cajón.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-195191560787843838?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/195191560787843838/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=195191560787843838' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/195191560787843838'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/195191560787843838'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/09/en-el-velorio.html' title='En el velorio'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-3173368765033299543</id><published>2010-09-29T14:52:00.003-03:00</published><updated>2010-09-30T02:23:02.380-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Los medios nos mienten'/><title type='text'>Las malas palabras</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Una señora de 80 años cuyos hijos fueron torturados y asesinados por militares que todavía siguen en libertad, es una señora violenta porque dice "hijos de puta" o "carajo" en su discurso. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y se la acusa de anti-democrática porque habla de tomar por asalto la Corte Suprema.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Eso dicen los diarios que en 1976 apoyaron el golpe de Estado.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-3173368765033299543?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/3173368765033299543/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=3173368765033299543' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/3173368765033299543'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/3173368765033299543'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/09/las-malas-palabras.html' title='Las malas palabras'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-4373815999586549258</id><published>2010-09-20T11:38:00.000-03:00</published><updated>2010-09-20T14:02:38.943-03:00</updated><title type='text'>Mosquitos, una de miedo</title><content type='html'>Anoche vinieron otra vez. Sé que la frase suena contundente, incluso trágica; sin embargo yo pagaría porque fuera cierta. El "otra vez" tiene la connotación de un espacio temporal sin visitas. Nada más lejos de la realidad.&lt;br /&gt;Éste era viejo, o por lo menos así parecía a juzgar por el zumbido ahogado con el que me despertó a las 2.58 de la madrugada. Hasta ese momento, nada fuera de lo habitual; pero cuando encendí la luz y lo busqué en la pared, la amenaza de un ser hasta ahora desconocido penetró en mi conciencia con una espada de hielo.&lt;br /&gt;Fuera del zumbido, nada era como otras veces. No estaba en la pared azul, ni tampoco junto a la cama, donde suelen esconderse mientras esperan que la luz desaparezca para volver a atacar. No importa cuánto tiempo di vueltas por mi habitación, buscándolo con la zapatilla en la mano. El mosquito no estaba por ningún lado, como si se hubiera esfumado en medio de su vuelo incierto.&lt;br /&gt;Hasta ahí, nada que temer. Pero cuando estaba a punto de volver a la cama, casi convencido de que todo había sido nada más que un sueño, o una prueba de mediana credibilidad de que todo el asunto es producto de mi imaginación, sentí un dolor en el cuello.&lt;br /&gt;Me toqué: tenía dos picaduras justo en la yugular.&lt;br /&gt;Corrí a la cama. Aunque el mosquito ya había hecho su trabajo y era improbable que volviera durante esa noche, armé una cruz con cinco tabletas de Raid que coloqué sobre mi pecho. No tuve el valor de apagar la luz, ni de salir de las profundidades de las sábanas, donde me hundí dejando fuera sólo la nariz. No estoy seguro de haber dormido; sé que el miedo se fundió con el pensamiento, y que Bram Stoker debió agregar a estos insectos en la lista de animales aliados de Drácula. Desconozco por qué incluyó a los vampiros, los lobos, las ratas, las moscas y las arañas, pero no a los mosquitos. Quizás en Transilvania no existan, así como en Buenos Aires jamás escuchamos el aullido de un lobo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-4373815999586549258?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/4373815999586549258/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=4373815999586549258' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/4373815999586549258'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/4373815999586549258'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/09/mosquitos-una-de-miedo_20.html' title='Mosquitos, una de miedo'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-6718378095105800345</id><published>2010-09-15T00:52:00.000-03:00</published><updated>2010-09-20T14:04:47.785-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fisonomía baraja y payasos de joda'/><title type='text'>La semilla es más importante de lo que parece</title><content type='html'>Pero ése (y no "ece" de "parece", ni tampoco "hece" de "hez" sin "c". ) es un texto al mismo tiempo cursi y real. Se para, por así decirlo, en el aspecto más crudo de la reflexión. Y la semilla está siempre cruda .&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-6718378095105800345?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/6718378095105800345/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=6718378095105800345' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/6718378095105800345'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/6718378095105800345'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/09/la-semilla-es-mas-importante-de-lo-que.html' title='La semilla es más importante de lo que parece'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-2379200685425254332</id><published>2010-09-14T00:51:00.003-03:00</published><updated>2010-09-15T11:09:10.226-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='En busca de la inspiración perdida'/><title type='text'>Diferencias entre cursilería, aforismo, lugar común y demás cosas por el estilo</title><content type='html'>Realismo:&lt;br /&gt;Las pescaderías tienen olor a pescado; las librerías, a libros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cursilería:&lt;br /&gt;Las pescaderías tienen olor a pescado; las librerías, a libre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuasi-cursilería:&lt;br /&gt;Las pescaderías tienen olor a pescado; las librerías, a esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lugar común:&lt;br /&gt;Las pescaderías tienen olor a pescado; las librerías, a ideas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aforismo:&lt;br /&gt;Las pescaderías tienen olor a pescado; las librerías, a libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Texto no literario:&lt;br /&gt;Las pescaderías tienen olor a pescado; las librerías, a hojas de papel hecho a base de pulpa de celulosa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-2379200685425254332?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/2379200685425254332/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=2379200685425254332' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/2379200685425254332'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/2379200685425254332'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/09/diferencias-entre-cursileria-aforismo.html' title='Diferencias entre cursilería, aforismo, lugar común y demás cosas por el estilo'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-2794864556831730917</id><published>2010-09-13T00:36:00.000-03:00</published><updated>2010-09-20T14:04:22.132-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diarios de viaje'/><title type='text'>El plan espinaca-rescate</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Noto que cuando no como mi espinaca, no tengo tanta fuerza como cuando sí lo hago. Parece una pelotudez, pero si uno lo piensa bien, dicen que el ser humano forja su personalidad durante los primeros tres años de vida. Pues bien, resulta que en esos primeros tres años de vida yo era fanático de Popeye. De modo que sobran los motivos para sospechar que, efectivamente, lo mío tiene alguna chance importante de ser cierto.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El plan es el siguiente: escribir ideas cuando como mi espinaca y escribir el desarrollo de esas ideas cuando no como mi espinaca. Lo hago público porque no tengo -ni con espinaca ni sin ella- suficiente fuerza de voluntad para seguir con esto si no tuviera un robot automático de google espiando que siga adelante.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;La primera idea es muy corta para blog y la puse en twitter: &lt;a href="http://twitter.com/EnzoMaqueira"&gt;http://twitter.com/EnzoMaqueira&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-2794864556831730917?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/2794864556831730917/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=2794864556831730917' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/2794864556831730917'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/2794864556831730917'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/09/el-plan-espinaca-rescate.html' title='El plan espinaca-rescate'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-8129773742589067598</id><published>2010-09-08T01:13:00.005-03:00</published><updated>2010-09-08T01:39:51.219-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historias'/><title type='text'>Un mosquito y el Universo</title><content type='html'>Si fuera un tipo optimista, podría decir que tengo una especie de don: Soy la única persona en todo Buenos Aires que tiene mosquitos todo el año. Podría pensar que esa rara característica se debe a muchos motivos. Por ejemplo, la pared azul de mi habitación donde -dicen- los mosquitos buscan procrear, confundidos con un charco de agua. También puede deberse a un charco verdadero que tengo en la terraza y donde se acumula el agua de la lluvia, el agua del riego y las microscópicas gotas del rocío de cada madrugada, si es que tal cosa sucede en las ciudades. La tercera opción es pensar que los mosquitos me invaden porque tengo una sangre especial para ellos, y que mi sangre les otorga la fuerza necesaria para sobrevivir al invierno. Mi rol en el mundo de los mosquitos sería el mismo que tiene el Sol para los humanos, las plantas y los animales (quizás, también, para los insectos). Eso explicaría, además, que siempre estén girando a mi alrededor.&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;A pesar de todo, hay algo en los mosquitos que me perturba, y es que desafían mi raciocinio. No me refiero a inteligencia, sino a conciencia. Tener un mosquito en pleno invierno, 5 grados bajo cero, Buenos Aires desaparecida detrás de una bufanda gigante, es una amenaza a la salud mental. No son pocas las veces que pensé que todo era producto de mi imaginación: el zumbido, la luz del velador, ver todo desenfocado, descubrir que me picó en la frente, enfocar de a poco, enfocar mejor, examinar la pared, encontrar las patitas, movimientos sigilosos, buscar la zapatilla junto a la cama, meter la mano como en un guante, esperar, calcular, una sola oportunidad, un golpe seco a las cuatro de la mañana, el dolor en la mano que usé para darle muerte, mis ojos desencajados, sedientos de sangre, un garabato de pelitos rotos contra la pared. Pero esa misma reiteración me llevó a correr aún un poco más los límites de la cordura. Pensé, por ejemplo, que en realidad se trataba siempre del mismo mosquito; que, en medio de mi somnolencia, nunca llegaba a matarlo, y que era siempre el mismo (o la misma, no podemos saberlo) el que aparecía de noche, en la mejor parte del pre-sueño, cuando uno se ve caminando y de repente ¡paf! sentís que caes por una baldosa y uno pega un salto en la cama (a propósito, sentir que me tropiezo en ese instante previo al sueño es una imagen que hace tiempo mi inconsciente reemplazó por otra de similar función, pero preocupante forma: "ver" un tenedor con fideos que llevo a mi boca y despertarme de golpe cuando ¡clank! muerdo el aire). Pero una vez que las paredes de mi habitación estuvieron salpicadas de cientos de mosquitos muertos, no tuve dudas de que el problema era más reproductivo que psicológico. A partir de entonces, vislumbré la posibilidad de que yo fuera quien engendraba los mosquitos. Eso me convertía una vez más en una especie de Sol, o dios, o Universo. Quizás, viniendo a zumbarme de noche, mientras duermo, después de picar, cada mosquito piensa que está pidiendo perdón. Después, se deja aplastar y queda colgado de la pared azul por tantos meses que, para un mosquito, es casi la eternidad.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-8129773742589067598?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/8129773742589067598/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=8129773742589067598' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/8129773742589067598'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/8129773742589067598'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/09/un-mosquito-y-el-universo.html' title='Un mosquito y el Universo'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-7412521632658330433</id><published>2010-08-30T11:46:00.004-03:00</published><updated>2010-08-30T20:45:50.946-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historias'/><title type='text'>la edad del faso IV</title><content type='html'>Esta historia empieza con una escena: ella, borracha, en sus rodillas, mientras buscan temas en you tube. Cantan Across the universo y Because. Tararean la música de El Exorcista. Al principio le parece que la petisa canta muy bien. Lo sorprende el timbre, la capacidad para “colocar” la voz. Un rato después, piensa que canta horrible y que su canto casi orilla (sí, "orilla") con el ridículo. Sin embargo, no puede dejar de pensar que es él el equivocado. No importa si canta bien o no; lo que importa es que, en una situación como ésa, ningún comportamiento puede juzgarse ridículo. Están los dos borrachos (ella lo dice todo el tiempo) y las reglas del mundo ordinario no deberían aplicarse.&lt;br /&gt;- Estoy borracha –dice una vez más.&lt;br /&gt;Pastilla le dice que esa frase retumba en su cabeza "siempre con la misma connotación". Usa ese tipo de palabras, a pesar de que cualquiera que lo viera podría pensar que es uno de esos tipos que no saben diferenciar si "disyuntiva" es una palabra o un boliche de Palermo. De todas formas, la petisa no responde. Pastilla agrega que, si ella insiste con advertir su estado etílico, va a tener que aceptar que está buscando que se la cojan. Ella parece no escuchar. Manda un mensaje de texto mientras él habla, espera, sonríe, repite.&lt;br /&gt;-Ya le avisé a mi patovica –dice la petisa.&lt;br /&gt;Pastilla pasa por alto ese comentario, cuyo origen y finalidad ignora por completo. Lo único que le importa es explicarle una vez más que si una mujer dice que está borracha, desea sexo. Usa esas palabras exactas. Ahora sí la petisa parece estar en la misma sintonía y le da la mano para cerrar el trato.&lt;br /&gt;You tube se cuelga, o se cuelga el servicio de Fibertel que -digan lo que digan- es tan falible como todos los demás servidores. Desaparecen las canciones, el Facebook, Twitter y la página de Clarín. Por suerte, hay un jueguito en ese computadora. Para resumir, se trata de una granja. Hay que hacer que la granja funcione, mientras el hombre de la casa manda cartas para decir que en cualquier momento viene para casarse. ¿Están listos los chanchos? ¿Pintaste la puerta del establo? La petisa le da maíz al cerdito, corta el pasto, construye dos paredes de la futura casa de enamorados. Dice que la computadora se transformó en una adicción. Con Internet o sin Internet, hay que estar atornillado al sillón, los dedos sobre el teclado, escribir cualquier cosa, no importa para quién ni para qué. Mientras habla, Pastilla piensa que tiene dos modos de intentar que repita la frase:&lt;br /&gt;a) El camino estúpido, es decir, pedirle que la diga e insistirle con el tema creyendo que, en algún momento, se le va a “escapar”.&lt;br /&gt;b) El camino aconsejado: hablarle de cualquier otra cosa, de modo que se distraiga y lo repita sin darse cuenta. Algo así como una actualización de "Ni sí ni no, ni blanco ni negro" que jugaba cuando era chico y con un amigo tenían que esperar, encerrados en el auto y con 38 grados de ventanas cerradas, que su mamá terminara con el reparto de ensalada rusa light.&lt;br /&gt;Tardó tres segundos en poner en marcha el segundo plan.&lt;br /&gt;- ¿Y cómo es este juego? –preguntó, como-quien-no-quiere-la-cosa.&lt;br /&gt;-Tenés que mantener la granja en funcionamiento hasta que viene tu amor a casarse.&lt;br /&gt;- Ah. Qué juego raro.&lt;br /&gt;- Sí.&lt;br /&gt;-¿Te divierte?&lt;br /&gt;-Más o menos.&lt;br /&gt;-¿Y por qué lo jugás?&lt;br /&gt;-Porque sí.&lt;br /&gt;-¿Porque sí?&lt;br /&gt;-Sí.&lt;br /&gt;-Mirá vos qué buena explicación…&lt;br /&gt;-Bueno, es que estoy muy borracha.&lt;br /&gt;¡Te agarré!&lt;br /&gt;Pastilla le apoyó una mano en la espalda, levantó la tela, metió un dedo en dirección al corpiño. Una buena música para ese momento hubiera sido la de Joe Cocker, siempre y cuando no quisiera innovar demasiado. Con la mano abierta en la espalda de la petisa, se acercó para echarle el aliento en la nuca. Ella, alimentando al cerdito.&lt;br /&gt;-¿Y? –preguntó Pastilla.&lt;br /&gt;-¿Qué?&lt;br /&gt;-El trato.&lt;br /&gt;-¿Qué trato?&lt;br /&gt;La petisa no se acordaba del trato. Se basaba en una cuestión por completo inobjetable: "estamos borrachos". Pastilla sabía que todo era falso, pero reconoció para sí mismo que algunas mentiras hay que aceptarlas por una cuestión de respeto con el tema que se pone sobre el tapete. Otro ejemplo: "No puedo ir porque tengo que estudiar".&lt;br /&gt;En otro momento, Pastilla hubiera insistido. Pero en ese momento prefirió poner en tela de juicio la poca fiabilidad que, a partir de entonces, tendría cualquier trato con la petisa. Le dijo eso mismo, tal cual, y también que lo había decepcionado, que ella era una mina de palabra, que a partir de entonces no le iba a creer nunca más cuando le diera la mano y le dijera trato hecho.&lt;br /&gt;La petisa pareció a punto de enojarse. Se podría decir que meditó el arrepentimiento. Pastilla empezaba a desabrocharse el pantalón cuando sonó el timbre.&lt;br /&gt;-¡Es mi patovica! –dijo la petisa y saltó de la computadora como expulsada por una cama elástica.&lt;br /&gt;Corrió a atender el portero eléctrico.&lt;br /&gt;-Ya bajo -dijo.&lt;br /&gt;Se dio vuelta, miró a Pastilla a los ojos. Le pidió que actuara con naturalidad. Que saludara y se fuera, así nomás.&lt;br /&gt;-¿Le tengo que dar la mano o sólo saludo?&lt;br /&gt;-Como quieras.&lt;br /&gt;Pastilla se puso la campera de cuero negra, la gorra Nike, se abrochó el pantalón. Trataba de imaginarse cómo sonaría la trompada contra su mejilla. Pensó que era una noche fresca, que con frío los golpes duelen un poco más. Al otro día era sábado y tenía boliche. Iba a tener que maquillarse, o comprarse una barba postiza. Si le pegaba en el ojo no había problema: tenía los lentes de sol.&lt;br /&gt;Llegaron a la planta baja. La petisa le dio sus llaves, porque &lt;i&gt;estoy demasiado borracha para abrir. &lt;/i&gt;Desde el palier, Pastilla lo estudió: el pibe estaba en la puerta, mirando para abajo. Tenía rulos, estaba vestido de negro y era apenas un poco más petiso. No se veían músculos, ni cadenas, ni siquiera un tatuaje.&lt;br /&gt;Abrió la puerta. Envalentonado, saludó a la petisa con un beso en la mejilla, la mano en la cintura, una caricia furtiva en el brazo. El pibe no lo miró cuando pasó por al lado y dijo “Hola” sin detenerse para esperar la respuesta.&lt;br /&gt;Caminó rápido, mirando por el rabillo del ojo. Aunque supo que había entrado con ella y que la puerta donde había esperado recibir una trompada ahora era una puerta de edificio en Montevideo al 700, la luz de una lámpara, un colectivo, basura de noche en Buenos Aires, se escondió atrás de una cabina de teléfono, fingió que necesitaba llamar de manera urgente, agarró el tubo como si fuera una pistola y esperó, temblando, que desde la ventana del décimo llegaran los gritos de la petisa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-7412521632658330433?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/7412521632658330433/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=7412521632658330433' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/7412521632658330433'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/7412521632658330433'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/08/la-edad-del-faso-iv.html' title='la edad del faso IV'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-2692506402207013720</id><published>2010-08-25T01:25:00.002-03:00</published><updated>2010-08-25T01:29:48.727-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fisonomía baraja y payasos de joda'/><title type='text'>Lo que se ve</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;...estas historias que se viven desde lo individual, conforman un entramado de relaciones ocultas que configuran buena parte del mundo real. Sin saberlo, todos reaccionamos, accionamos o somos víctimas de relaciones cuya existencia ignoramos. El mundo público que nos rodea convive con un mundo privado de historias clandestinas de amor. La tristeza, la depresión, la ira de alguien que está cerca de nosotros puede originarse en el fin de una de estas historias. Esa persona puede ser la que duerme a nuestro lado, la que nos sirve el desayuno, la que nos enseña durante una clase. Y una parte importante de su vida (un dolor grande, o una gran felicidad), pasarnos por el costado en absoluta y completa ignorancia. Del amor clandestino somos protagonistas, pero también espectadores inconscientes. Es como leer este texto e ignorar que estas mismas palabras construyen otro texto que no puede ser leido, pero cuyo significado afecta de algún modo nuestra percepción y, en ocasiones, alguna parte de nuestro destino.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-2692506402207013720?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/2692506402207013720/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=2692506402207013720' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/2692506402207013720'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/2692506402207013720'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/08/lo-que-se-ve.html' title='Lo que se ve'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-4286659816287551944</id><published>2010-08-23T01:29:00.006-03:00</published><updated>2010-08-23T02:01:14.473-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Soy un niño cristal'/><title type='text'>Fogwill</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Creo que fue en 2004. Vargas Llosa estaba en el país, pero sólo le daba notas a Clarín, La Nación y algún que otro medio grande. Así que nosotros fuimos por el lado opuesto y pusimos a Fogwill en tapa.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Lo entrevisté en un bar de la calle Salguero. Es muy probable que en estos días suba esa entrevista de la cual me acuerdo algunas poquitas cosas: en primer lugar, la cantidad de gestos, insultos y vulgaridades que dijo; en segundo lugar, la cara de orto que tenía y que acompañaba con los "no sé" como respuesta; en tercer lugar, el miedo de Coni, la fotográfa de 17 años que me acompañaba y que tuvo que soportar durante una hora que Fogwill la mirara embobado, le dijera "sos linda", le mirara las tetas. Y también me acuerdo de una canción; llevaba la música de la Marcha Peronista y la letra que cantó con esa misma cara de ojete: "Los pelotudos insignes/ somos una manga de pajeros".&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ése fue mi primer encuentro con Fogwill, aunque antes había leído &lt;em&gt;La experiencia sensible&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Runa&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Los Pichiciegos&lt;/em&gt;. No había leído &lt;em&gt;Muchacha Punk&lt;/em&gt;, que es algo así como el The Wall de su literatura. Entre un encuentro y otro no había ninguna diferencia: por escrito o en persona, Fogwill metía un poco de miedo, daba un poco de asco, generaba admiración y provocaba una enorme curiosidad.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La segunda vez que me lo crucé fue en la entrega de un premio, no me acuerdo si el Clarín, el Emecé o el Planeta. Había ganado un escritor que no le gustaba y puteaba en la puerta, a los gritos con uno de sus amigos. Con ese mismo amigo lo vi una tercera vez, en una librería. Ninguna de las dos veces me animé a recordarle aquella entrevista.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hace un año estaba comiendo con mis padres cuando Fogwill entró al restaurante. "Fogwill, el escritor -dije y señalé-. Es un viejo loco". Esa última frase, que en apariencia no tenía nada de extraña, fue la responsable de que hoy me tuviera que sentar a escribir sobre él, ahora que acaba de morirse y ese asco y ese miedo se convierten en algo mucho más raro, casi orillando la tristeza.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ni bien la terminé de decir Fogwill nos miró fijo, como enfocando con esos ojos furiosos. Se acercó a la mesa.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Fogwill -dije-. Usted no sea acuerda, pero...&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-No -dijo-. Yo lo conozco a él.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Creo que ninguno entendió enseguida. Fogwill miraba a mi padre con esa sonrisa maldita tan propia de él. Yo acababa de advertir que era un viejo loco, así que nadie se animó a preguntarle de dónde lo conocía. Ni siquiera mi padre, que no tenía ni idea de quién era ese viejo de rulos que ahora le daba la mano, que le preguntaba cómo estás, que lo palmeaba y se iba a sentar a la mesa de atrás para después decirle al mozo que sí, que él conocía a mi padre, a mí no, al padre, al señor ése.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El resto de la cena transcurrió en calma, con esa placidez que generan los locos una vez que muestran su show. Fogwill, mientras tanto, comía milanesa de yacaré y hablaba a los gritos con otro amigo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuando terminamos la cena miré para saludar, pero no estaba en su mesa. Lo encontramos afuera, fumando.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Chau -le dije.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No respondió.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Hasta luego -le dijo mi padre.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Entonces Fogwill cambió el cigarrillo de mano, le ofreció la palma.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Chau, Jorge -dijo, esta vez con una sonrisa franca.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Fogwill, que siempre se hacía el loco o que estaba, quizás, un poco tocado y otro poco lo exageraba, sabía el nombre de mi papá. Hasta el día de hoy, mi papá sigue sin saber quién era ese tipo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Algunas horas atrás, pensaba que algún día iba a develar el misterio. Ahora sé que eso nunca va a ser posible. Quizás por eso me siento a escribir algo así como una despedida. O quizás es pena y nada más. En este caso y como debe ser, la pena es por los libros que no van a escribirse, los libros que sólo Fogwill nos podía dar.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-4286659816287551944?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/4286659816287551944/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=4286659816287551944' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/4286659816287551944'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/4286659816287551944'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/08/fogwill.html' title='Fogwill'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-5078559594651465309</id><published>2010-08-21T11:52:00.006-03:00</published><updated>2010-08-21T12:15:56.979-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Los medios nos mienten'/><title type='text'>Las cosas como son</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Los patoteros son ellos, que mataron a Kosteki y Santillán, a 39 personas en la crisis de 2001, a Carlos Fuentealba.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los anti-democráticos son ellos, que durante décadas deshicieron el Estado y lo pusieron en manos de unos pocos poderosos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los maleducados son ellos, que todos los días desperdician horas y páginas de los diarios para enseñarnos que millonarios y vedettes son figuras relevantes en una sociedad.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los barrabravas son ellos, que sacaron a las Madres de la Plaza a palos y con los mismos palos reprimieron el reclamo de jubilados, docentes, indígenas y estudiantes.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los corrruptos son ellos, que lo vendieron todo y se quedaron con todo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los autoritarios son ellos, que durante décadas nos mostraron una sola posición.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los que no respetan las reglas son ellos, que se apropiaron de empresas del Estado para después fundirlas, sin respetar contratos, condiciones ni inversiones.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los que censuran son ellos, que tienen medios de comunicación que representan el 80% de lo que vemos, escuchamos y leemos. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los que "atentan contra la libertad de elección" son ellos, que se quedaron con los depósitos de los argentinos, que nos muestran siempre a los mismos candidatos, que nos cuentan siempre la misma historia.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los cómplices de la inseguridad son ellos, que dejaron el país con un 35% de desocupación, un 50% de pobres, un sistema de valores destruido, una sociedad basada en el éxito fácil y una descomunal brecha entre ricos y pobres.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los hijos de puta son ellos, que recortaron salarios, jubilaciones, pensiones y subsidios de muchos, para que unos pocos ganen demasiado.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los que no tienen memoria son ustedes.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-5078559594651465309?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/5078559594651465309/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=5078559594651465309' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/5078559594651465309'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/5078559594651465309'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/08/las-cosas-como-son.html' title='Las cosas como son'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-1295496487740466797</id><published>2010-08-19T01:10:00.005-03:00</published><updated>2010-08-19T01:19:27.234-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fisonomía baraja y payasos de joda'/><title type='text'>Veranito</title><content type='html'>Hay una cosa segura: en Buenos Aires, cuando el invierno empieza a aflojar y se terminen de barrer todas las hojas de los árboles, se desempañan los vidrios, las camperas quedan colgadas, los sobrecitos de Knorr se guardan en el fondo de la alacena y uno se anima a levantar la cabeza, lo primero que aparece es Buenos Aires otra vez.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-1295496487740466797?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/1295496487740466797/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=1295496487740466797' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/1295496487740466797'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/1295496487740466797'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/08/veranito.html' title='Veranito'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-7894376573884098931</id><published>2010-08-11T01:08:00.004-03:00</published><updated>2010-08-11T01:15:41.872-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Soy un niño cristal'/><title type='text'>Perder</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Tirando papeles descubrí que alguna vez supe tocar preludios de Bach en el piano, podía citar cuatro fragmentos de obras escritas por autores de la escuela de Frankfurt, tocaba la escala de re menor en bandoneón, conocía el nombre científico de un guanaco, me resultaba por completo familiar la hipótesis central de Marshall Mc Luhan y era capaz de saber la diferencia entre el modo jónico, el modo lidio y el modo eólico. Tuve que deshacerme de algunas cosas para descubrir que todo estaba perdido desde mucho tiempo atrás, desde que todo se convirtió en cine, sexo y literatura.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-7894376573884098931?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/7894376573884098931/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=7894376573884098931' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/7894376573884098931'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/7894376573884098931'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/08/perder.html' title='Perder'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-5414130501338707981</id><published>2010-08-04T13:39:00.008-03:00</published><updated>2010-08-04T13:56:12.554-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Soy un niño cristal'/><title type='text'>Dolor de cabeza</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El tipo se despertó y pensó en que hubiera sido mejor no levantarse, porque lo que lo esperaba del otro lado del día era darse cuenta de que estaba vivo como siempre, más vivo todavía, puesto que ahora estaba solo y sin ninguna esperanza de que eso fuera a cambiar en los siguientes decenios. Por eso dio una vuelta en la cama, y después la repitió en sentido contrario, y volvió a dar vueltas varias veces y se tapó y se destapó con las sábanas, la frazada, la colcha y el "edredón" traído de alguna parte de Bolivia. En cada nuevo giro del cuerpo tenía la misma sensación de molestia:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;-&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;*Molestia por las piernas que no terminaban de acomodarse.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;*Molestia por la espalda, pesada, detrás del resto de sí mismo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;*Molestia por el brazo que siempre queda colgando fuera de cuadro.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;*Molestia por la cabeza que repetía siempre las mismas frases, el mismo arrepentimiento, un dedo señalándolo desde lo alto de una ventana cerrada.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;-&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y mientras tanto exploraba las partes frías de la cama; con el pie derecho se animaba a meterse en la zona que no había tocado en toda la noche, que ella no había tocado desde hace tanto tiempo, que él mismo evitaba mirar antes de apagar la luz.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El tipo sospechó que había pasado el mediodía en la cama, y tuvo deseos de mantenerse en ese estado durante los años que perdurara el funcionamiento de su organismo. Porque, mientras estuviera en la cama, todavía al despertar, la cara hundida en la almohada, estaría a salvo en el paréntesis que media entre la esperanza y el fin de toda ilusión.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-5414130501338707981?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/5414130501338707981/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=5414130501338707981' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/5414130501338707981'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/5414130501338707981'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/08/miercoles-11-am.html' title='Dolor de cabeza'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-5734636429174224217</id><published>2010-07-24T12:21:00.006-03:00</published><updated>2010-07-24T12:46:32.644-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Soy un niño cristal'/><title type='text'>Mi educación</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Dejemos de lado la escuela, papá, mamá, mi hermana y algún que otro libro en donde uno iba a desayunarse que la luz de la luna tarda ocho horas en llegar a la Tierra. Dejemos de lado, también (aunque con menos justicia) las leyendas, los mitos, las anécdotas y los comentarios de quienes fueron mis pares desde que chupé mi primer corbata (jardín, salita roja, un lunes de marzo a las diez de la mañana) hasta que tomé el último trago de whisky (Jack Daniel's, of course) en compañía de mi amigo Pablo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En cambio, démosle a Olmedo y Porcel el lugar que se merecen. Aceptemos que el modo en que uno conoció al sexo opuesto fue a través de sus películas, de sus programas de televisión y de sus gatos de culo largo, bikinis flúo y vincha ochentosa. Resignémonos al hecho de que fue la "propaganda" de Colbert la que nos colocó el horizonte de nuestra vocación de tipo cool. Caigamos de rodillas ante el ama de casa que, aleluya mediante, renacía desde las cenizas en el programa de Berugo Carámbula y nos enseñaba que "los sueños, sueños son, pero aquí se hacen realidad". Digamos que aprendimos lo que significa el histeriqueo gracias a la tanguita que Noemí Alan nunca se sacaba en Hiperhumor. Y que la primera noción de porno la tuvimos con Benny Hill, o con la música perversa de Función Privada (de paso, desechemos de una buena vez ese pretencioso saber de que, en realidad, es la banda de sonido que Nino Rota compuso para Amarcord).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Convenzámonos de que fuimos gay friendly gracias al príncipe Adam, y que la versión afeminada de He-Man nos enseñó que uno puede ser muy macho aunque se vista de rosa y tenga un gato. Sepamos reconocer que los músculos de He-Man nos atraían por algo más que pura admiración, y que de eso jamás pudimos volver.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Reconozcamos que el primer ídolo no fue Maradona, sino Karadagian; y que las lágrimas del Mundial 90 no fueron tan dolorosas como una derrota de la Momia Blanca. Tengamos la lucidez para entender que también fue en "Titanes en el ring" donde saboreamos por primera vez la atracción por lo oscuro, el mal y lo prohibido. Y, aunque hayan pasado veintipico de años, aceptemos que, en el fondo, la Momia Negra nos gustaba más.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-5734636429174224217?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/5734636429174224217/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=5734636429174224217' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/5734636429174224217'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/5734636429174224217'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/07/mi-educacion.html' title='Mi educación'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-4475690326670373947</id><published>2010-07-19T01:59:00.008-03:00</published><updated>2010-07-19T02:51:06.916-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historias'/><title type='text'>En torno a la nena</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Cuando supo que su mujer estaba embarazada, lo primero que pensó es que ya nunca iba a poder cumplir su fantasía. A partir de ese momento, las próximas conversaciones, los planes, cualquier proyecto e incluso los pequeños pero inexorables avances en la relación, iban a girar en torno a la nena. No había espacio para proponer una cosa semejante; ahora, su mujer iba a ser una madre y él sería un padre. Ninguno de los dos, en esos roles, se lo podían permitir. Iba a tener que contentarse con lo de siempre, con ella y él, la misma cama, siempre los mismos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Se reprochó no haberlo hecho antes, cuando recién empezaban. Era probable que ella nunca  aceptara. Pero, ¿qué pasaba si se lo hubiera confesado, si ella hubiera estado de acuerdo, si una noche cualquiera -una noche como ésa, por ejemplo, el velador quieto en la oscuridad, las gotas de lluvia contra la ventana- ella le decía que estaba de acuerdo?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ahora era tarde. La nena venía en camino y lo único que le importaba a su mujer era acariciarse la panza y usar esos enteritos. Y, cuando no se le humecían los ojos por cualquier cosa, aparecía con unos escarpines de lana rosa. Lo mismo pasaba con las amigas; todas hablaban de la nena, de sus nenes o de los nenes de otras amigas. Las que hubieran servido, se habían aburrido y nunca la visitaban. Ahora todo era suavecito y tenía olor a colonia. También él era otro: ¿cuánto salían los pañales? ¿cuántos pañales iba a gastar? ¿Cómo podía pensar en fantasías con todos esos gastos?&lt;/div&gt;Mientras pensaba escuchó a su mujer:&lt;br /&gt;-¿Estás despierto?&lt;br /&gt;-¿Qué pasa?&lt;br /&gt;Ella lo atrajo hacia sí. Abrió las piernas.&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Despacio -dijo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-¿Por?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Por las dudas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Estuvo a punto de preguntarle, pero se contuvo. En cambio, se subió encima de su mujer y la penetró. Se esforzó en llegar más lejos que otras veces, pero lo hizo con cuidado como si, detrás de la primera porción de carne, algo que pudiera romperse también lo estuviera esperando.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-4475690326670373947?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/4475690326670373947/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=4475690326670373947' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/4475690326670373947'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/4475690326670373947'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/07/en-torno-la-nena.html' title='En torno a la nena'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-6095046398870292456</id><published>2010-07-14T21:54:00.003-03:00</published><updated>2010-07-14T21:58:15.072-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Soy un niño cristal'/><title type='text'>Putogate II</title><content type='html'>Da pena ver a los chicos de colegios católicos siendo utilizados como voceros de la Iglesia. Da pena que los jóvenes, justamente ellos, hablen de lo natural, de lo impuesto, de lo normal. Que levanten un cartel defendiendo a la familia, que piensen que un puto es anormal, que digan que "tienen un amigo gay" o que "está todo bien con los gays, mientras que lo hagan a escondidas".&lt;br /&gt;Alguna vez fui uno de ellos. Ahora entiendo por qué andaba siempre solo y los que me rodeaban me parecían una manga de pelotudos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-6095046398870292456?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/6095046398870292456/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=6095046398870292456' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/6095046398870292456'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/6095046398870292456'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/07/putogate-ii.html' title='Putogate II'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-9129928921825934102</id><published>2010-07-07T21:18:00.003-03:00</published><updated>2010-07-07T21:24:59.843-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fisonomía baraja y payasos de joda'/><title type='text'>Putogate</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Si, como dicen algunos, el matrimonio homosexual no es "natural", debo ser un pésimo anfitrión. Mañana mismo invito a la paloma que para en mi ventana a que venga a cenar a casa con la mujer.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-9129928921825934102?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/9129928921825934102/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=9129928921825934102' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/9129928921825934102'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/9129928921825934102'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/07/putogate.html' title='Putogate'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-1015084065355171574</id><published>2010-06-30T01:25:00.013-03:00</published><updated>2010-06-30T01:58:34.143-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historias'/><title type='text'>La orden</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Apenas volvió del río, se encerró en el baño y lo estudió a la luz. Respiró aliviado. Todavía quedaban pelos en el bozal. Quizás más adelante, cuando la abuela ya no estuviera, podía llevar los pelos a un laboratorio. Había pensado lo mismo con su mamá. Antes de que la abuela se lo llevara había revisado el camisón: estaba tirado sobre las sábanas, la silueta de la cabeza en la almohada, el olor amarillo de la enfermedad. Había encontrado varios pelos y los había guardado en un frasco, atrás del inodoro. Pero parecía un frasco vacío y, una tarde, ya no estaba. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Esta vez iba a tener más cuidado. Había escuchado que la copia era igual, aunque no sabía si lo iban a hacer grande, o si nacía cachorro y tenía que jugarle otra vez como al principio. Tenía que encontrar otro frasco. Iba a buscar en la orilla, donde siempre iban los dos juntos. Él se escondía entre las bolsas y el otro lo buscaba. Otras veces corrían carreras; cuando lo alcanzaba, lo tiraba al piso y le mordisqueaba las sandalias. Si encontraban un pescado, jugaba a tirárselo lejos y que lo fuera a buscar. Volvían los dos tan llenos de tierra y con olor a podrido que tenían que entrar por la ventana. Lo que no podía disimular eran las marcas en las sandalias, o el pantalón que se terminó por romper cuando le hizo tanta fuerza que se quedó ladrando y con un pedazo de tela entre los dientes. La abuela ni lo miraba cuando era así. Nada más le decía "Sentate" y él se tenía que arrodillar. Después cerraba los ojos.&lt;br /&gt;Pero lo que colmó la paciencia de la abuela fue la gaviota muerta en medio de la cocina, la cola como una flecha que no se decide a marcar ningún lado, los ladridos a la hora de la siesta. Supo de inmediato lo que iba a pasar, pero lo dejó correr con la gaviota en la boca, le abrió la puerta, fue atrás de él como si volvieran de caza.&lt;br /&gt;Enseguida empezaron los gritos.&lt;br /&gt;Ahora tenía que cuidar bien esos pelos. Todavía estaban húmedos y se veían tan oscuros que parecían de otro. Si no le hubiera sacado él mismo el bozal (y el agua cayendo en pedazos del cuerpo, el cuello doblado, la lengua afuera), habría dudado si no eran de otro. Pero estaban pegados al cuero, todos juntos, como una pestaña. Iba a guardar el bozal en una caja; iba a enterrar la caja en la orilla. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Miró la lata con las monedas; pensó en lo que le faltaba ahorrar. Tenía el bozal en la mano cuando la puerta se abrió de golpe.&lt;br /&gt;-¿Y eso? -la abuela, gigante, lo señalaba.&lt;br /&gt;Miró de reojo hacia el inodoro.&lt;br /&gt;- Te dije que no lo quería ver más –gritó la abuela-. El bozal también lo tirás al río.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-1015084065355171574?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/1015084065355171574/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=1015084065355171574' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/1015084065355171574'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/1015084065355171574'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/06/la-orden.html' title='La orden'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-3764646828976640833</id><published>2010-06-23T15:44:00.009-03:00</published><updated>2010-06-23T16:30:52.406-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historias'/><title type='text'>Casa tomada</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Cerca de donde vivo había una casa tomada. Durante años había sido una zapatería, dos escaleras, una vivienda en el segundo piso; cuando el dueño se puso grande, estuvo unos meses liquidando zapatos y al final bajó la persiana, cerró las puertas y se fue a morir a otro lado.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pocos días después unas familias se metieron en el local y ocuparon la zapatería, el segundo piso y cada una de las habitaciones. A través de la ventana del balcón se podía ver que miraban los partidos de Argentina, que tenían una cama cucheta, que siempre había gente sentada alrededor de una mesa. Si uno pasaba de tarde veía a los chicos jugando en la vereda, vestidos con remeras desteñidas de los Power Rangers. Cada tanto aparecía una chica de short rojo, catorce años, que se metía en el supermercado chino de al lado y salía con una bolsa llena de paquetes de arroz. De vez en cuando, también, se veía a la señora gorda bajar las escaleras, o a alguno de los hombres que volvían de trabajar con un balde de cemento, las manos blancas, el pantalón gastado. De noche se juntaban los pibes de gorra, campera deportiva y la botella de cerveza que iba de boca en boca. Al principio daba miedo pasar por ahí; después estaba bueno saber que los pibes estaban en la vereda, ajenos a quien se les cruzara para interrumpirles el reggetón.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Esta mañana la zapatería era una pared de ladrillos que dos obreros terminaban de levantar. Lo hacían con el mismo silencio de los sepultureros. Como paladas de tierra entre un llanto mudo, lo que sonaba era la espátula contra el fondo del balde, la espátula contra el ladrillo. Habían tapado las puertas, la persiana y la ventana que daba al balcón. Ignoro cómo ni cuándo los sacaron. Sospecho que habrá sido de noche, con gritos, con la nena de short y los Power Rangers, con los pibes y la señora gorda puteando, con los hombres metidos en un patrullero. Lo único que sé es que antes de irse dejaron un cartel ("No tenemos vivienda") y que el dueño recuperó un local donde nadie más -ni siquiera él- puede volver a entrar.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ahora el barrio no tiene zapatería, ni tampoco los tiene a ellos. Ahora tiene una pared enorme, dos obreros con un balde, dos vecinas de voz chillona que comentan desde esa misma vereda y sonríen aliviadas con cada ladrillo, cada capa de cemento, ladrillo otra vez.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-3764646828976640833?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/3764646828976640833/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=3764646828976640833' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/3764646828976640833'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/3764646828976640833'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/06/casa-tomada.html' title='Casa tomada'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-8475674094524410478</id><published>2010-06-17T17:40:00.003-03:00</published><updated>2010-06-17T17:43:45.092-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Parte del todo'/><title type='text'>Nietzsche para machos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;"Todo en la mujer es un enigma, y todo en la mujer tiene una única solución: se llama  ‘embarazo’. Para la mujer, el varón es un medio. La finalidad es siempre el hijo. ¿Pero qué es la mujer para el varón? El varón auténtico quiere dos cosas: peligro y juego. Por ello él quiere a la mujer, que es el más peligroso de los juguetes. El varón debe ser educado para la guerra, y la mujer, para la recreación del guerrero. Todo lo demás es una tontería".&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;(fragmento de &lt;em&gt;Así habló Zaratustra,&lt;/em&gt; de F. Nietzsche)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-8475674094524410478?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/8475674094524410478/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=8475674094524410478' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/8475674094524410478'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/8475674094524410478'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/06/nietzsche-para-machos.html' title='Nietzsche para machos'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-9055277935717396764</id><published>2010-06-12T18:35:00.007-03:00</published><updated>2010-06-12T18:56:38.102-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diarios de viaje'/><title type='text'>Once reflexiones del viaje a Italia</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;1)Los italianos son calentones. Mucho más que los argentinos, que a pesar de todo conservamos cierta discreción.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;2)El famoso bidet argentino es una herencia italiana, igual que la pizza, la pasta, decir "¡aia!" cuando alguien te pisa en el subte y juntar los dedos para acompañar una pregunta.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;3)Italia tiene excelentes quesos, fiambres y pastas. También, los mejores tomates. Los tomatitos Cherry italianos ("pomodorinos") son un nirvana de sabor.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;4)O la pizza italiana es muy mala, o la que hacen en Ugi's es muy buena. El parecido entre ambas es notable.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;5)Desde que existen las cámaras de fotos digitales, los japoneses ya no son los únicos que le sacan fotos a cualquier cosa.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;6)La visita a negocios de souvenirs constituye el 30% de una visita a cualquier ciudad italiana.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;7)Los souvenirs son todos iguales.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;8)Observando los frescos del Vaticano, lleno de hombres musculosos semi desnudos, se entienden las inclinaciones sexuales de muchos sacerdotes.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;9)Recordando que esos mismos hombres usan vestido y anillos, también.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;10)Los argentinos de viaje siguen siendo tan notorios y desagradables como siempre, principalmente en el tipo pareja cincuentona de clase media "yo pago todos mis impuestos" o "si a este negro te lo encontrás en un callejón de noche salís corriendo".&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;11)Maradona, Messi, Milito y Lavezzi en muñecos, remeras y banderas; un afiche de un espectáculo de tango; remeras y posters del Che; otro afiche del musical Evita; otro afiche más, de un show sobre Gardel; una placa recordando que el General San Martín se alojó en cierto hotel de Roma; dos bifes de chorizo marca "carne Argentina" a 15 euros en un supermercado. Eso es todo lo nuestro que encontré en Italia. No está tan mal.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-9055277935717396764?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/9055277935717396764/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=9055277935717396764' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/9055277935717396764'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/9055277935717396764'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/06/diez-reflexiones-del-viaje-italia.html' title='Once reflexiones del viaje a Italia'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-3160440052415773049</id><published>2010-06-10T10:42:00.003-03:00</published><updated>2010-06-10T11:23:20.368-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diarios de viaje'/><title type='text'>Diario de viaje/ Roma</title><content type='html'>Veinte días después de salir de Buenos Aires y a cuatro de volver, es difícil encontrar un monumento, un cuadro, un negocio, una fuente o un turista vestido con turbante que llamen la atención. Todo parece ya visto. Y si se suma ese &lt;em&gt;deja vu&lt;/em&gt; hastiado al aire familiar que tiene Roma para un argentino, el paso por esta ciudad enquilombada, llena de restos de un pasado imperial, resulta un tanto indiferente.&lt;br /&gt;No es sólo responsabilidad de quien juzga, sino también de sus ocasionales compañeros de viaje. Ejemplo: cuando finalmente se descorre el velo y aparece la fontana de Trevi como encastrada en medio de la ciudad, lo único que veo son cientos de turistas apiñados, todos con su moneda en la mano, la moneda al agua, los tres deseos. Otro ejemplo: después de caminar una hora y media por pasadizos, pasillos, joyas, cruces y toda la parafernalia católica, la Capilla Sixtina resulta ser un imponente fresco de cuatro paredes taponado por turistas con cara de asombro. Por supuesto, como siempre ocurre cuando uno se pone a analizar a "la gente", existe la incómoda noción de que uno también es parte de ella, y que alguien, en algún otro lado, está escribiendo en mi contra.&lt;br /&gt;Por eso lo mejor de Roma es la siesta que duermo en las escalinatas de la plaza San Pedro, en el Vaticano. Estoy solo, con una mochila cada vez más pesada en donde fui acumulando regalos, recuerdos, mapas y dos cámaras de fotos. Una de las cámaras es de La Maga, que desapareció de repente mientras seguíamos el rastro de los ladrillos del Palatino romano.&lt;br /&gt;Falta poco para el final del viaje. ¿La encontraría otra vez?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-3160440052415773049?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/3160440052415773049/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=3160440052415773049' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/3160440052415773049'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/3160440052415773049'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/06/diario-de-viaje-roma.html' title='Diario de viaje/ Roma'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-1572955168287350619</id><published>2010-06-07T10:46:00.004-03:00</published><updated>2010-06-07T11:01:13.071-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diarios de viaje'/><title type='text'>Diario de viaje/ Firenze</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;La Maga tiene razón: es una estupidez que los nombres de las ciudades se traduzcan. Por eso, para nosotros, Firenze jamás será Florencia. Y tampoco será demasiado, por más que llegamos a esta ciudad abrumados por la cantidad de veces que escuchamos hablar del David de Miguel Ángel (para mí, las manos están demasiado grandes), del &lt;em&gt;ponte vecchio &lt;/em&gt;(un puente con casas encimadas que, sin ningún romanticismo, funcionan como joyerías), de un edificio antiguo y de otro más. Caminando por Firenze descubro algunas cuestiones que tenía demasiado a mano para notarlas antes: esta ciudad engendró a buena parte de los mejores representantes del pensamiento y el arte italianos. Unos tras otros, bustos de Maquiavelo, Dante, Bocaccio, Américo Vespucio y varios más que alguna vez, tiempo atrás, quién dice...&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Firenze tiene una parte de la ciudad que parece casi tan buena como la esperaba. Es una zona que mantiene el aspecto medieval, con construcciones de bloques oscuros y calles angostas. En una de esas calles hay una iglesia. En esa iglesia hay una tumba. En la tumba están los restos de Beatrice Portinari. De Beatrice supe hace muchos años atrás, cuando (de esto sí me acuerdo) me animé a leer &lt;em&gt;La divina comedia&lt;/em&gt; y encontré que Dante le había reservado a su amante un lugar de privilegio en el Cielo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y ahora la tengo tan cerca (La Maga, mientras tanto, espera afuera. No le gustan las iglesias, y mucho menos los muertos).&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-1572955168287350619?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/1572955168287350619/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=1572955168287350619' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/1572955168287350619'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/1572955168287350619'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/06/diario-de-viaje-firenze.html' title='Diario de viaje/ Firenze'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-6633773211691878186</id><published>2010-06-04T10:13:00.007-03:00</published><updated>2010-06-04T10:40:26.604-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diarios de viaje'/><title type='text'>Diario de viaje/ Venecia</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Entrar en Venecia a las 6 de la mañana es flashero. Y dudo que exista una palabra mejor para definir la sensación que provoca. Flashea que las calles sean de agua, que los colectivos sean barcos, que las ambulancias sean lanchas, que los patrulleros sean botes, que las casas sean palacios renacentistas, o medievales, o vaya uno a saber de cuándo. Y que en esta ciudad se podría cumplir mi más soñada fantasía: pescar desde una ventana, sentado, en casa. Después, con el transcurso de las horas, el encanto se empieza a perder cuando las calles que no son de agua se llenan de millones de turistas, todos igualmente ávidos por sacarse las mismas fotos, comer las mismas pizzas, viajar en las mismas góndolas. En Venecia empiezo a notar que el problema de Italia como destino turístico es el mismo que tienen las bandas de culto que empiezan a tener éxito: Italia se puso demasiado comercial. Desde ese lugar, satisface las demandas de sus visitantes como una puta ante el debut de un quinceañero. Y el regocijo que provoca es también del mismo estilo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sin embargo, es difícil no sucumbir al cliché. Al atardecer, una góndola, un gondolero que rema, una pareja de enamorados, otra góndola en donde un tipo toca el acordeón... Lo vemos con La Maga, poco antes de dejar la ciudad, mientras viajamos en el &lt;em&gt;vaporetto&lt;/em&gt; hacia la estación de trenes. La ciudad está más tranquila, las gaviotas vuelan bajo junto a las olas que hace el barco. Aspiro profundo y escucho al acordeón que comienza a quedarnos lejos. No puedo resistirme a abrazar a La Maga. Sin embargo, noto que ella está temblando. Le pregunto si tiene frío. Me responde que no, que tiene miedo. Venecia no le parece romántica, sino lúgubre. Mi primera reacción es mofarme. Pero enseguida miro otra vez hacia los palacios, las góndolas, las luces que se reflejan en el agua como fantasmas que se acaban de ahogar. Por encima de nosotros, una bandada de pájaros revolotean en círculos, con un chillido agudo. Y las sombras de los palacios se copian unas tras otras, se vuelven largas, negras, un silencio demasiado antiguo para que lo esconda el murmullo del mar.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-6633773211691878186?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/6633773211691878186/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=6633773211691878186' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/6633773211691878186'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/6633773211691878186'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/06/diario-de-viaje-venecia.html' title='Diario de viaje/ Venecia'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-5278401291915303786</id><published>2010-06-01T07:42:00.004-03:00</published><updated>2010-06-01T07:50:48.185-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diarios de viaje'/><title type='text'>Diario de viaje/ Costa Amalfitana</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Hay demasiados turistas rubios en Sorrento y sus inmediaciones. Lo peor no es el color de pelo, sino la voz, ese timbre nasal y ese modo en que dicen "Omolfi" cuando preguntan por "Amalfi", o "Positanou" cuando hablan de "Positano". También es molesto que me pidan que me corra cuando estamos en el barco rumbo a la isla de Capri y les tapo la visión con mi desesperación por ver la casa en donde se filmó parte de &lt;em&gt;Le mepris&lt;/em&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;A La Maga le pasa lo mismo, aunque se entretiene practicando sus cuatro idiomas con la gente rubia y los que tienen otro color en el pelo. También a ella le piden que se corra. Sucede que está demasiado exaltada, pero en su caso es por los farallones de Capri que también salen en &lt;em&gt;Le mepris.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Además del paisaje, el color esmeralda del mar, las lagartijas que se cruzan en los senderos de la isla, la casa donde vivió Neruda y los sombreros de los japoneses, la costa Amalfitana es una clara muestra de la habilidad de los italianos para construir pueblos en cualquier parte. También es buen ejemplo de una gastronomía envidiable por la combinación geográfico-sensitiva, si tal cosa existe: ensalada de pulpo, de noche, en una terraza que huele a mar.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-5278401291915303786?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/5278401291915303786/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=5278401291915303786' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/5278401291915303786'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/5278401291915303786'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/06/diario-de-viaje-costa-amalfitana.html' title='Diario de viaje/ Costa Amalfitana'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-7793844559056117836</id><published>2010-05-27T16:29:00.003-03:00</published><updated>2010-05-27T16:42:25.173-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diarios de viaje'/><title type='text'>Diario de viaje/ Taormina</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;En &lt;em&gt;Fitzcarraldo&lt;/em&gt;, Werner Herzog imaginó que un tipo tenía la obsesión de llevar la ópera al medio de la selva amazónica. Para llevar a cabo tamaña empresa, se le ocurrió un medio aun más extravagante: cruzar un barco sobre una montaña.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Algo así parece ser el procedimiento que los italianos idearon para llegar a Nápoles, en tren, desde Taormina, en la isla de Sicilia. La primera parte consiste en subirse al tren; un par de horas más tarde, el tren llega a la estación de Messina. Entonces se detiene, se mete adentro de un barco que se llama &lt;em&gt;Traghetto&lt;/em&gt;, sigue quieto mientras el barco se mueve lento, tanto que apenas se nota si no fuera por un sutil movimiento que sólo puede notar quien está despierto a esas horas de la madrugada. Un rato más tarde, por el mismo lado por donde entró, el tren sale a otra ciudad, en el continente, camino a Nápoles. En ese cruce deja atrás las callecitas de Taormina, el restaurante con vista al mar en donde tomamos vino y comí pez espada, la procesión de chicos vestidos de blanco que recorría el pueblo rezando el ave maría purísima, la pareja de irlandeses que nos contó de Dublin.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mientras recuerdo Taormina y el tren se mete en el barco, La Maga duerme arrepollada en su asiento. Se pierde el amanecer.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-7793844559056117836?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/7793844559056117836/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=7793844559056117836' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/7793844559056117836'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/7793844559056117836'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/05/diario-de-viaje-taormina.html' title='Diario de viaje/ Taormina'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-5511337639207150932</id><published>2010-05-25T10:08:00.003-03:00</published><updated>2010-05-25T10:15:29.463-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diarios de viaje'/><title type='text'>Diario de viaje/ Palermo</title><content type='html'>A La Maga le gustan los spaghettis con camarones, pero me hace el favor de comerse los míos, que son con erizo y, aunque resultan comida extravagante, tienen más sabor a mar del que es posible soportar un ser vivo sin escamas. Está igualmente bien predispuesta para sacarme una foto frente al mar, en las playas de Mondello. Sin embargo, no le gusta que la deje sola cuando esperamos el bus de vuelta hacia Palermo. Es que el bus tarda en llegar y decido ir a mirar qué pasa más adelante, en una curva donde los autos se amontonan. Cuando llego, encuentro a La Maga charlando con un italiano.&lt;br /&gt;El tipo repite que tiene sesenta y cinco años, que aquélla (señala un negocio, una señora sentada en un escalón) es su esposa. También dice que es cantante de ópera y nos nombra a Plácido Domingo y a Carreras porque -supongo- piensa que somos del mismo país. El tip sonríe y pregunta dónde consigue una mujer así, como La Maga. Le respondo que no lo sé, que la encontré en algún lado, quizás en París. Entonces dice que la cuide, que los italianos son &lt;em&gt;pericolosos&lt;/em&gt;. Y con la misma sonrisa nos cuenta que está en una carrera &lt;em&gt;versa la morte&lt;/em&gt;. El tipo tiene cáncer (señala el estómago); su esposa, algo en el corazón. Al tipo le quedan pocos días de vida y anda de viaje por Sicilia. Es napolitano, bien cerca de acá.&lt;br /&gt;Cuando llega el colecivo, La Maga sube en silencio y yo, atrás, lo veo al tipo quedarse solo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-5511337639207150932?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/5511337639207150932/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=5511337639207150932' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/5511337639207150932'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/5511337639207150932'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/05/diario-de-viaje-palermo.html' title='Diario de viaje/ Palermo'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-1160039262880265567</id><published>2010-05-22T06:00:00.004-03:00</published><updated>2010-05-22T06:17:17.716-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diarios de viaje'/><title type='text'>Diario de viaje/ París</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Encontraría a la Maga? O, por lo menos, las teclas que le andan faltando a estos dedos? Será cuestión de preguntarle a Julio,  tan quieto como siempre en la misma tumba de Montparnasse que visité hace doce años, cuanto todavía no había vivido lo suficiente para suponer que algún día iba a volver a estar parado en el mismo lugar, mirando la lápida con una sonrisa, hojeando los papeles, las libretas, los dibujos de rayuelas que otros tipos como yo le fueron dejando a modo de agradecimiento.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Preguntarle de dónde salió tanto cielo azul en París, y esos pasillos interminables del Metro en donde la música llega de todos lados, tantas veces el Padam de Edith Piaf en estos dos días, tantas El choclo, tantas los ocho ucranianos -acordeón, contrabajo, percusión, guitarra, más acordeones-, o la señora sentada en la escalera cantando ópera.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Explicarle que cada patrullero que pasa me hace pensar que de repente caí en Sin aliento, o en Pierrot, y que no pierdo las esperanzas de cruzarme con Belmondo, o con Godard -que me miró tantas veces también desde la tapa de una revista-, o con un libro que se llame Le Mepris y esté a la venta por 30 carísimos euros, o con otro que se llame Le crepuscule de autumn, o algo así, donde Julio aparece otra vez, tan quieto como siempre, mientras en su París los cronopios andamos sin buscarnos y quizás, quién dice, nos terminamos por encontrar.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-1160039262880265567?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/1160039262880265567/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=1160039262880265567' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/1160039262880265567'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/1160039262880265567'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/05/diario-de-viaje-paris_22.html' title='Diario de viaje/ París'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-1325568138143060791</id><published>2010-05-20T08:13:00.003-03:00</published><updated>2010-05-22T06:23:06.954-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diarios de viaje'/><title type='text'>Diario de viaje/ París</title><content type='html'>En este país, los teclados tienen las letras dispuestas de tal modo, que escribir cualquier oración implica un tiempo tan prolongado (y una comunicación dedo-mente tan compleja) que uno no llega a decir nada sin que el tiempo se acabe.&lt;br /&gt;Pero París igual era una fiesta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-1325568138143060791?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/1325568138143060791/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=1325568138143060791' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/1325568138143060791'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/1325568138143060791'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/05/diario-de-viaje-paris.html' title='Diario de viaje/ París'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-2388502722392184900</id><published>2010-05-19T00:14:00.003-03:00</published><updated>2010-05-19T00:40:46.514-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Soy un niño cristal'/><title type='text'>De viaje</title><content type='html'>Tenía 20 años cuando viajé a Londres y decidí que llevar &lt;em&gt;Boquitas pintadas&lt;/em&gt;, de Manuel Puig, era una buena idea para pasar el invierno inglés. No dejó de ser extraño vivir en ese lugar y, al mismo tiempo, estar metido en el pueblito de Puig, en su Juan Carlos, en los chismes de las señoras.&lt;br /&gt;Algunos años más tarde, elegí &lt;em&gt;Mascaró&lt;/em&gt;, de Haroldo Conti, para acompañarme en mi viaje a Cuba. Me pareció que un escritor desaparecido y ese país guardaban un vínculo estrecho que justificaba la elección. Me acuerdo de "Celesta y compuesta", o algo así, un latiguillo de algún personaje que leí en una habitación pintada de rosa, en Trinidad, mientras afuera un grupo de cubanos jugaban al dominó y un cerdo paseaba por la vereda.&lt;br /&gt;Otro libro que recuerdo es el que estuvo conmigo durante mi último verano en Comodoro. Fueron días muy raros, a mitad de camino entre la realidad y la ficción; y esa rareza fue, en gran parte, gracias a &lt;em&gt;Kafka en la orilla&lt;/em&gt;, de Murakami.&lt;br /&gt;Ahora llevo la obra reunida de Askildsen, una incógnita apenas develada por la lectura del prólogo de Fogwill y de un par de cuentos que no pude esperar a leer. Me esperan muchas horas metido en esos personajes lacónicos, llenos de silencios. Y trataré de encontrarme en alguna de esas páginas, para perderme en el cielo y allá afuera el avión.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-2388502722392184900?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/2388502722392184900/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=2388502722392184900' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/2388502722392184900'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/2388502722392184900'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/05/de-viaje.html' title='De viaje'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-4021875115297506320</id><published>2010-05-17T12:46:00.002-03:00</published><updated>2010-05-17T12:47:15.078-03:00</updated><title type='text'>Cálculo probabilístico</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1265693"&gt;http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1265693&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-4021875115297506320?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/4021875115297506320/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=4021875115297506320' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/4021875115297506320'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/4021875115297506320'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/05/calculo-probabilistico.html' title='Cálculo probabilístico'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-2904015319509497764</id><published>2010-05-15T14:29:00.007-03:00</published><updated>2010-05-15T19:19:41.226-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Soy un niño cristal'/><title type='text'>Miedo a volar</title><content type='html'>El pibe se acerca, pide una cerveza; lo mira al otro, que tiene un vaso en la mano y está a punto de dejar la barra.&lt;br /&gt;-¿Así que te vas de viaje, Maqueira?-dice.&lt;br /&gt;-Sí, sí. La semana que viene.&lt;br /&gt;-¿Y cómo te llevás con el avión?&lt;br /&gt;-Le tengo pánico.&lt;br /&gt;-Yo también.&lt;br /&gt;-Me siento muy...&lt;br /&gt;-Indefenso.&lt;br /&gt;-Sí. Además, cuando te estás cayendo...&lt;br /&gt;-Una muerte horrible.&lt;br /&gt;-Espantosa.&lt;br /&gt;-Igual, estoy tranquilo porque ya se cayó un avión.&lt;br /&gt;-¿Viste?&lt;br /&gt;-Sé que es muy malo de mi parte, pero estaba esperando algo así para estar tranquilo.&lt;br /&gt;-Te entiendo.&lt;br /&gt;-La probabilidad de que se caiga otro en una semana es mínima.&lt;br /&gt;-Ojo, eh, que siempre se caen de a dos.&lt;br /&gt;-Pero ya se cayó el del presidente de Polonia.&lt;br /&gt;-¡Tenés razón!&lt;br /&gt;-Tres ya sería demasiado.&lt;br /&gt;-...&lt;br /&gt;-¿No?&lt;br /&gt;-...&lt;br /&gt;-¿Vos qué decís?&lt;br /&gt;-No va a pasar nada.&lt;br /&gt;-No, ¿no?&lt;br /&gt;-Viajá tranquilo.&lt;br /&gt;-...&lt;br /&gt;-La vas a pasar re-bien, vas a ver.&lt;br /&gt;-Sí.&lt;br /&gt;-...&lt;br /&gt;-...&lt;br /&gt;Y se abrazan los dos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-2904015319509497764?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/2904015319509497764/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=2904015319509497764' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/2904015319509497764'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/2904015319509497764'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/05/miedo-volar.html' title='Miedo a volar'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-2498131498427174338</id><published>2010-05-15T01:13:00.017-03:00</published><updated>2010-05-15T02:11:22.488-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Los medios nos mienten'/><title type='text'>Casos extraños</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Juro que había copiado una nota para ejemplificar cómo hace un medio de comunicación para inocularnos maneras de ver el mundo. Juro que encontré palabras subjetivas, falta de fuentes y hasta cacofonías horribles. Juro que cada vez que la quería subir, aparecía distinta, con cambios, la letra más chica, el texto desordenado. Es decir, juro que esta cosa me impidió -por obra de vaya uno a saber quién- demostrar con un ejemplo concreto lo que hacen los diarios cada día, de modo continuo, desde siempre.  &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;"Juro que es la primera vez que me pasa".&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Tengo miedo, nene.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-2498131498427174338?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/2498131498427174338/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=2498131498427174338' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/2498131498427174338'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/2498131498427174338'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/05/periodismo-in-pendiente-primer-ejemplo.html' title='Casos extraños'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-3811052631473310996</id><published>2010-05-13T10:26:00.005-03:00</published><updated>2010-05-13T11:55:19.677-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Parte del todo'/><title type='text'>Basta de ego</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Hoy a la mañana, cuando no me podía dormir, pensaba en la cantidad de tipos piolas que fui conociendo. A algunos los conocí en persona, cada uno en su personaje; a otros, los reconozco de la televisión; con otra buena cantidad tuve ese vínculo que no es amistad, pero tampoco indiferencia (y que bien podría llamarse "amistad", si uno tiene en cuenta que con el Facebook el mundo se llenó de amigos y que "amigo" significa una cosa muy rara). Y también están los amigos de verdad, los que hablan poco y dicen lo justo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Toda lista es un poco estúpida y, a la vez, un poco útil. En este caso, tiene un fin cuasi-budista: eliminar el ego propio en la contemplación del ajeno. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Toda lista, también, es caprichosa (y tiene esa cara de nena bufando, los brazos cruzados, la boca un manojo), injusta, incompleta y arbitraria (que quiere decir lo mismo que "caprichosa", pero sin nena). &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Acá van cinco personas que me parecen piolas, definiendo "piola" como sinónimo de palabras como "progre", "limado", "inteligente", o como una mezcla de las tres, o de algunas de ellos. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- El &lt;a href="http://www.fundafar.org.ar/home.htm"&gt;Padre Farinello&lt;/a&gt; (si no saben por qué, la próxima vez que no puedan dormir vean "El Kairós del Padre Farinello", a las 5:50 de la mañana, en Canal 7).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- &lt;a href="http://www.elescriba.com/viniarsky.htm"&gt;Diego Viniarsky &lt;/a&gt;(en silla de ruedas, con dos dedos útiles y una vocecita ahogada, el tipo se puso al hombro una revista, &lt;em&gt;El Perseguidor&lt;/em&gt;, que vivió con él y lo acompañó a la muerte).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- &lt;a href="http://books.google.com.ar/books?id=1nf-ry2YFssC&amp;amp;printsec=frontcover&amp;amp;dq=carlos+santos+saez&amp;amp;source=bl&amp;amp;ots=fTCMS7M7oP&amp;amp;sig=2SuQ0nQU7EO_EMnYppCXH2_2RQw&amp;amp;hl=es&amp;amp;ei=fwrsS75agfqXB8WvjbUI&amp;amp;sa=X&amp;amp;oi=book_result&amp;amp;ct=result&amp;amp;resnum=6&amp;amp;ved=0CCkQ6AEwBQ#v=onepage&amp;amp;q&amp;amp;f=false"&gt;Carlos Santos Sáez &lt;/a&gt;y &lt;a href="http://www.tematika.com/buscador/productos.jsp?seccion=1&amp;amp;idSeccion=1&amp;amp;pedidoEspecial=true&amp;amp;criterioDeOrden=6&amp;amp;claveDeBusqueda=porIDdeAutor&amp;amp;texto=Adri%E1n+Rimondino&amp;amp;idAutor=%5B109295%5D"&gt;Adrián Rimondino&lt;/a&gt; (los creadores de la revista Lea, los tipos que me terminaron de "educar", juntos para siempre como papá y mamá, o como Perón y Evita, o como Sáez &amp;amp; Rimondino).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- &lt;a href="http://stampshistorietassindibujos.blogspot.com/"&gt;Florencia Stamponi&lt;/a&gt; (porque es una mina derecha y humana, pero en serio; y porque además escribe bien y todavía le falta escribir tanto, que visitar su blog es como mirar el futuro por una ventana).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=0oyKlsmmLl0"&gt;Marcela Pacheco&lt;/a&gt; (porque el video en donde se la ve tocando la guitarra es apenas una muestra de todo lo que podría ser una periodista en televisión. Y extrañamente, es la única que alguna vez lo hizo).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;Y la lista seguirá algún día.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-3811052631473310996?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/3811052631473310996/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=3811052631473310996' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/3811052631473310996'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/3811052631473310996'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/05/basta-de-ego.html' title='Basta de ego'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-4938405212789925041</id><published>2010-05-11T19:20:00.008-03:00</published><updated>2010-05-12T21:46:20.691-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historias'/><title type='text'>Otra conducta</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El tipo usa polera, peinado al costado, bigotitos bajo la nariz. Anda por la sala con el gesto serio, un vaso de agua para la doña que llora. Cada tanto le dice algo al oído de la ayudante. Cada tanto, también, entra en la otra sala con un rociador. Se siente el sonido del agua que sale. Olor a flores mojadas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ofrece café, un té. Camina sin hacer ruido. Acerca una silla cuando la señora gorda vuelve de mirarla un ratito. También él se queda de pie, una vez más, los ojos fijos en la mortaja.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuando entiende que todo está en orden (el tío frente al cajón, mamá tomando café, los nietos apretujados en una silla, la doña sonándose la nariz), sale a tomar un poco de aire.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Estoy muerto -suspira, y se pasa el dorso de la mano por la frente.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-4938405212789925041?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/4938405212789925041/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=4938405212789925041' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/4938405212789925041'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/4938405212789925041'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/05/otra-conducta.html' title='Otra conducta'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-321590288977041367</id><published>2010-05-03T11:46:00.012-03:00</published><updated>2010-05-05T10:42:19.822-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Los medios nos mienten'/><title type='text'>Periodismo in the pendiente</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;1) Desde las tapas de sus diarios y sus revistas, pueden acusar a cualquiera de corrupto, ladrón, borracho, pedófilo, asesino o vicioso del sexo con travestis. Pero si aparecen en un afiche que pone en duda su independencia, saltan como vedettes en temporada. ¿Algún periodista se preocupó de haber acusado a Pomar de haber asesinado a su familia, antes de que se supiera que el pobre tipo había tenido un accidente?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;2) Algunos periodistas se solidarizan con otros periodistas porque "están siendo perseguidos". Sin embargo, no son demasiado solidarios con los pueblos originarios, los cartoneros, los "trapitos", los inmigrantes y los millones de argentinos que son perseguidos por gobiernos municipales, empresas o por el imaginario social que ellos mismos ayudan a formar.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;3) Se quejan de que no hay libertad de expresión. Paradójicamente, conocemos sus quejas porque son libre expresadas todos los días, a cada minuto, en cientos de medios. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;4) No levantan un dedo para movilizar, manifestar, cambiar, construir, educar, ni combatir. Nada más opinan, la mayor parte de las veces sin haberse preocupado por estudiar, informarse, formarse o experimentar por su cuenta. Tienen en sus manos la poderosa herramienta de la comunicación masiva, pero ninguno la utiliza para cambiar la sociedad. Por el contrario, prefieren mantener los mismos miedos, la misma ignorancia, las mismas "figuras", el mismo continuo menjunje de nada. ¿Lo que "vende" o "lo que quiere la gente" sería lo mismo si ciertas voces poco útiles y poco ejemplares ocuparan un espacio más reducido, y viceversa?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;5) Se hacen llamar "independientes", pero no pueden existir sin la publicidad de empresas que sostienen los medios en los cuales trabajan, muchos de ellos, a su vez, dueños o parte de esas mismas empresas. El "periodismo independiente" de América, por ejemplo, responde a una figura de la oposición como De Narváez. Y el de TN y todo el grupo Clarín, a los negocios de la Señora Herrera de Noble. ¿Y qué medio de comunicación tiene a Telefónica entre su principales accionistas? ¿Y cuáles exitosos programas de televisión -donde, entre otros "fenómenos" de convocatoria surgió Ricardo Fort- están vinculados a esos mismos medios de comunicación, que poseen un porcentaje en las acciones de sus productoras?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;6) Su capacidad de análisis es tan limitada (acostumbrados, como están, a forzar los hechos para encorsetarlos en los géneros, los formatos y los límites de la actividad), que no son capaces de entender la complejidad de la realidad. Por eso algunos todavía creen que son "independientes", que su función es altruista y que lo que hacen sirve para algo. Y si no es ignorancia, entonces es hipocresía.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;7) ¿Saben los periodistas de Clarín y TN, que tanto defienden al campo, que la empresa a la cual pertenecen es dueña del 50% de Expo Agro? ¿Saben, quienes escriben en La Nación, que su diario es dueño del otro 50%? ¿Todos ellos son "independientes" cuando se trata del campo? ¿Y qué dicen de los excesos cometidos por empresas de telefonía celular, con quienes sus "Medios independientes" tienen relación accionaria o participan en sociedades comerciales? ¿Y de los programas de televisión que alimentan la estupidez de una sociedad que necesita urgentemente otros modelos? ¿Dicen algo o, por el contrario, prefieren alimentar la idiotez de programas hechos por productoras asociadas o cuya mitad accionaria pertenece a esos medios?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;8) El &lt;a href="http://i43.tinypic.com/3343m7q.jpg"&gt;mapa de medios&lt;/a&gt;, para saber a quiénes responden, de dónde vienen, por qué callan algunas voces y multiplican otras.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-321590288977041367?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/321590288977041367/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=321590288977041367' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/321590288977041367'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/321590288977041367'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/05/periodismo-in-pendiente.html' title='Periodismo in the pendiente'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-2652822646474582548</id><published>2010-04-26T03:07:00.005-03:00</published><updated>2010-04-26T03:21:34.749-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historias'/><title type='text'>lunes, 3:20 am</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Cuando se quiso dar cuenta, era otra vez otoño y la sonrisa se le había desvanecido en el aire como un chasquido en la oscuridad.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Se preguntó cuánto durarían el frío, los abrigos, los atardeceres con bruma; qué tan lejos quedaba la otra parte de sí mismo; hacia dónde estaría mirando durante los próximos meses.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El tipo se levantó en la madrugada para expresar su pena por algunos muertos recientes: Fernando Peña, Henri, el tiempo. Y, como no quería cansar a nadie con panegíricos, se dedicó a escribir algo triste.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;"Cuando se quiso dar cuenta -comenzó- era otra vez otoño y la sonrisa se le había desvanecido en el aire".&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-2652822646474582548?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/2652822646474582548/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=2652822646474582548' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/2652822646474582548'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/2652822646474582548'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/04/lunes-320-am.html' title='lunes, 3:20 am'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-5891694710719406128</id><published>2010-04-20T19:24:00.007-03:00</published><updated>2010-04-20T19:39:54.885-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Los medios nos mienten'/><title type='text'>Justicia perseguirás</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Una jueza arremete contra las empleadas de la oficina a donde van a parar los autos mal estacionados. Ella misma se dedica a perdonar las multas de los infractores; pero, aun así, pretende salir del aprieto con gritos y amenazas. Les dice "negritas", se jacta de su poder, les dice que las va a meter presas, parece una loca.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Otro juez considera que usar casco es una elección personal, un comportamiento que no afecta a terceros. No tiene en cuenta que la Argentina vive una emergencia vial nacional; que la sociedad apenas empieza a entender las normas de seguridad y los dobles mensajes pueden hacer perder vidas; ni que un enorme porcentaje de los gastos del Estado se destinan a la atención de personas que se accidentan por no usar casco.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Un fiscal desestima una denuncia porque, dice, el video de un robo no es prueba suficiente. "Todo el país lo vio, menos el fiscal", dice un noticiero de canal privado.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es curioso que los medios de comunicación, que en los tres casos se ocuparon de expresar y multiplicar la indignación ante las acciones de miembros de la Justicia, acusen al gobierno de persecusión cuando propone poner la lupa sobre las personas que la conforman.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los que no ven -los que no quieren ver- son ellos mismos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-5891694710719406128?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/5891694710719406128/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=5891694710719406128' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/5891694710719406128'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/5891694710719406128'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/04/la-justicia-es-ciega.html' title='Justicia perseguirás'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2932394331646662481.post-1962775868195674063</id><published>2010-04-14T19:25:00.003-03:00</published><updated>2010-04-14T19:28:21.316-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Soy un niño cristal'/><title type='text'>Un invento</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Una espuma que se echa en la cara. Al pasarle un peine húmedo, crecen barba y bigotes. Entonces uno puede calzarse la remera del Che y sumarse a alguna columna de manifestantes. O puede ir al Bafici. O a un recital de covers de Silvio Rodriguez, a puro mate, en plaza Francia.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2932394331646662481-1962775868195674063?l=laputapituca.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laputapituca.blogspot.com/feeds/1962775868195674063/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2932394331646662481&amp;postID=1962775868195674063' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/1962775868195674063'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2932394331646662481/posts/default/1962775868195674063'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laputapituca.blogspot.com/2010/04/un-invento.html' title='Un invento'/><author><name>Enzo Maqueira</name><uri>https://profiles.google.com/114003180574892866376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-NdLYl304Jtc/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAALU/1w-7fSqo5ik/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry></feed>
